Exclusivo con RÍO NEGRO: Bandalos Chinos habla del disco Vándalos y de por qué es mucho más que un renacer musical

En una extensa entrevista, Goyo Degano habló de Vándalos, el disco que lo trae de vuelta a la Patagonia. Este domingo, se presentan en Bariloche, en el marco del festival Camping, y ya agendaron un show en Neuquén, en abril.

Por Juan Mocciaro

Aquellos chicos de la banda de Beccar no eran chinos. Eran de ahí nomás. En 2009, allá lejos, pero no tanto, Goyo Degano e Iñaki Colombo, dos de los chicos de Beccar recién egresados del secundario, armaron una banda junto a otros chicos de por ahí:  los hermanos Verduga, el guitarrista Tomás y el baterista Matías;  y el bajista Nicolás Rodríguez del Pozo. Dos años después se les uniría Salvador, hermano de Iñaki, para tocar los sintes.  

Todos ellos dieron forma a Bandalos Chinos, un error de origen producto de una falla en la pronunciación de un sonidista olvidado: había dicho los chicos, pero todos entendieron los chinos. Los chicos, que aún no tenían nombre para la banda, se aferraron con humor a la confusión y dijeron ok, banda los chinos. Y eso fueron desde entonces: Bandalos Chinos. 

Quince años, siete discos y unas cuantas giras después, aquellos chicos ya no tan chicos decidieron que era tiempo de cambiar para empezar de nuevo. ¿Qué tanto cambiar? Tanto como “matar la banda y empezar de nuevo”, confesará Goyo Degano, en una extensa entrevista con Diario RÍO NEGRO.  

Y en ese proceso, que incluyó cambiar de productor, luego de una exitosa trilogía texana (BACH, Paranoia Pop y El Big Blue) junto a Adán Jodorowsky, la banda pensó incluso en cambiar(se) el nombre. Al productor lo cambiaron, al nombre no. “Es la peor idea de marketing del mundo, nuestro mánager, cualquier mánager que te cruces, te va a decir, no flaco, que estás flasheando. Ya está, ya está, sigamos así”, reconoce el icónico frontman chino.  

Pero no se quedaron con las ganas: al siguiente trabajo, el último editado hasta el momento, le pusieron Vándalos. “Ahora sí bien escrito”, aclara entre risas. Editado hace casi un año y tocado en muchos lugares, incluidos lugares de Estados Unidos y Europa, Vándalos es el disco que los traerá a Bariloche este fin de semana para cerrar el festival Camping en Cirse Club de Lago (Av. Bustillo 4500).  Bandalos Chinos tocará al anochecer de este domingo, luego de Lara 91K y Utah. 

P: ¿Cómo tienen pensado el show en Bariloche? 

R: Ese show viene un poco de la mano de esta gira que arrancó el año pasado, la presentación de nuestro último disco Vándalos, ahora bien escrito (risas), donde obviamente el show está centrado en ese disco, pero como hay ciudades a las que no vamos hace mucho o incluso por ahí no hemos ido en el formato full banda, hacemos un repaso por todos nuestros discos, pero sí, es un poco la continuación de la gira presentación de Vándalos que arrancó en agosto del año pasado.

Bandalos Chinos. (Foto: Martín Pisotti)

P: ¿Cómo imaginan a Bandalos Chinos que es una banda urbana, con un sonido muy de ciudad en un entorno natural como el que ofrece Camping Bariloche?  

R: Yo creo que hay algo ahí en el repertorio, la selección del repertorio puede terminar dando el tono de un show. Coincido en que no es lo mismo hacer un concierto en el que tocas a las 12 de la noche en un club, o en una carpa en un festival también, medio tarde, o un show que podés hacer durante el día, ya sea en un festival, en un contexto de un festival, o en algún espacio que es más de vacaciones, o es más de relajo y de veraneo, y no tanto la energía, como decías, urbana y citadina. 

Entonces yo creo que hay algo en la selección del repertorio que acompaña y que ayuda. Nuestro repertorio tiene canciones con instrumentaciones por ahí más despojadas o hay algunas baladas que pueden incluirse, o canciones más tranqui que pueden funcionar en este tipo de shows. 

Encontré como un nuevo lugar y una nueva manera de interpretar y de relacionarme con esta música”.

Goyo Degano

P: Incluso es distinto a lo que puede suceder en un Cosquín Rock, que también tiene un enclave natural impresionante, pero al ser más masivo, más grande el escenario, esto es más íntimo también ¿Piensan en arreglar los temas para la ocasión, o en eso no hay una variante para este espectáculo?  

R: Hay variantes, de hecho tenemos algunas canciones que están como rearregladas para formatos por ahí electroacústicos si se quiere, o por ahí Iñaki en vez de colgarse la eléctrica se queda con la acústica en un par de temas, o Chapi también modifica un poco su instrumentación, sus sonidos del teclado, o el Lobito elige un bajo por ahí con caja que tiene otra cosa, una cosita un poco más cálida. Pero la verdad que me apoyo también bastante en esto que te digo del repertorio, porque no sé, tuvimos la experiencia, el año pasado tocamos en San Vicente de Omar, en Galicia, en la costa de Galicia, en un parador, pero como una especie de bar, estudio, en donde de repente mantuvimos el formato, elegimos canciones que acompañaban un poco mejor a la situación de veraneo y se generó un lindo clima, quizás no tocamos, no sé, canciones como “Beccar”, que son más electro, y que son un clima más clubero, o sacamos temas que por ahí son demasiado empuje sonoro, y que quedan medio fuera de contexto, como decís vos, en una situación así más tranqui, más relajada. 

Bandalos Chinos. (Foto: Martín Pisotti)

P: Decías al principio que esta presentación viene de la mano de la gira que ya habían empezado el año pasado y que los llevó por Estados Unidos y Europa, ¿cómo los encuentra a ustedes este inicio de 2026? 

 R: Ahora descansando, porque la gira duró prácticamente todo el segundo semestre del año pasado y fue muy intensa, hicimos como más de 10 países, un montón de shows, creo que fueron como 50, 60 shows, y la verdad es que fue de un desgaste enorme. Pero a la vez también fue de una contundencia muy grande, y de un crecimiento y revinculación con nuestro público y nuestros fans, porque sentimos que veníamos con una nueva propuesta, y lo cierto es que creemos que fue muy bien recibida por nuestro público y por la gente que se acercó a nuestros shows. 

Entonces hay como una seguridad, no solamente en el toque de haber hecho 60 shows y que te deja como muy ajustado, sino también en la tranquilidad de sentirnos encaminados también a nivel musical y eso obviamente nos encuentra pensando en cómo sigue. Ya en febrero vamos a entrar de vuelta al estudio, así como en una especie de clínica compositiva entre nosotros, como para empezar a ver hacia dónde rumbea el próximo disco, que seguramente estaremos grabando durante este año, mientras sigamos presentando Vándalos. 

Tenemos algunos conciertos por delante, el show de Bariloche es el primero de la gira, de esta segunda etapa, de este segundo capítulo de la gira. Después de eso vamos a estar en CosquínRock, después tenemos un show en Rosario, vamos por primera vez a Bolivia, tenemos el Lollapalooza en Chile.  

P: Vándalos va a tener ya dentro de poco un año de editado, es un disco que ya tienen muy tocado, ¿cómo lo sentís al disco, desde que salió, desde que lo tuvieron entre manos ya como producto acabado, y todo el tiempo que lo tocaron hasta hoy, qué sentís que pasó con esas canciones finalmente?  

R: Para mí lo que pasa, hay algo ahí que es fundamental cuando hacemos música, que es salir a tocar esas canciones, creemos que ahí es donde se termina como de cerrar el círculo, y la verdad es que llevó mucho aprendizaje, porque este disco en algún punto fue bastante desafiante para nosotros. Veníamos de hacer tres discos con el mismo productor, con Adán Jodorowsky, grabados en Sonic Ranch, en un estudio en el desierto texano, y nos decidimos por un productor argentino, casi diez años más joven que nosotros, que es Fermín Ugarte, un pibe que a priori no tiene nada que ver musicalmente con nosotros porque es el productor de Dillom y de Ángela Torres. 

Pero la verdad es que nos dimos cuenta de que estábamos un poco aburridos y un poco cansados de esa fórmula que habíamos encontrado con los discos anteriores y nos sentíamos como la copia de la copia de nosotros mismos. Entonces haber hecho este disco con Fermín en nuestro estudio, en Argentina, pateando el tablero en algún punto, fue todo ese desafío. 

En lo personal ese desafío se volcó a la interpretación, en la forma de pararme frente al micrófono, a las tonalidades en las canciones, y bueno, adaptar eso al vivo me resultó un desafío. A principio creo que, si tengo que ser honesto, no sé si las cantaba tan bien en vivo a estas canciones, y bueno, después de tanto rodaje, encontré como un nuevo lugar y una nueva manera de interpretar y de relacionarme con esta música, que me parece que está buenísimo. Estoy contento, estoy conforme.  

Goyo Degano, de Bandalos Chinos.

P: Pensaba en lo que decías de Fermín y es curioso porque ustedes ya tienen unos cuantos años de recorrido, pero en la historia reciente del rock argentino son una banda joven todavía, pero, aun así, ya están trabajando con un productor que es 10 años más chico. Podría decirse que Bandalos Chinos son como los veteranos de la última gran camada de bandas. El hecho de que hayan trabajado con alguien tan joven, ¿les hizo pensar un poco en su propia historia, en todo lo que ya hicieron, a pesar de ser ustedes todavía músicos jóvenes?  

R: Sí, recontra, porque además Fermín se proclamó fan, hater, y luego fan de bandas de Bandalos Chinos (risas), como que venía a vernos, entonces obviamente eso te hace mirar y reconocer el camino recorrido, y mirar para atrás y decir, claro, nosotros arrancamos hace 15 años, y hace 15 años teníamos 20, y ese fue como el principio, y Fermín a sus 20 nos empezó a venir ahora a nosotros, y ahora con 26, cuando empezamos a laburar él tenía 26 años, se convirtió en productor nuestro, y obviamente que eso te hace mirar para atrás, repasar, reconocerse, como hay algo de que nosotros como banda de nuestra generación pudimos desbloquear algunos lugares y llegar a algunos países o ciudades con nuestras canciones y quizás abrir un poco el camino para las bandas que venían recorriendo con nosotros. Y obviamente uno toma conciencia y toma noción de eso, y lo que más te pasa es sentirte un privilegiado y sentirte muy agradecido con pertenecer a esta generación de bandas y poder haber colaborado en algún punto a que otras bandas de Argentina puedan llegar a nuevos territorios. 

P: ¿Dónde se puede percibir la mano de este productor tan joven que viene a laburar con artistas como Dillon? Si bien Bandalos Chinos siempre tuvo un pulso bailable,  ahora ese pulso suena más electrónico. Algunos pasajes suenan a ciertos momentos de Virus, por ejemplo. Más a sintetizadores, más tecno. 

R: Sí, total, cien por ciento. Hubo un cambio, creo que la mano de Fer está muy clara en cuanto a la forma en la que encaramos y abordamos las canciones. Nosotros veníamos muy de una escuela que nos había propuesto Adán de trabajar la canción muy despojada en guitarra y voz, y luego encontrar qué vestido le íbamos a poner, hacia dónde le íbamos a llevar. 

Y Fer nos propuso un proceso como más todo a la misma vez, y agarrar por ahí un germen, un concepto, una pequeña idea y empezar a trabajarla en la compu, empezar a buscar un mood, y a partir de eso escribirle una letra, y pensar en una melodía, y en un nuevo pasaje.  

Entonces yo creo que cambiar el abordaje compositivo y plantearlo como componer y producir a la vez, yo creo que es una mirada un poco más moderna y más actual de la música. Eso termina afectando directamente en el sonido de la banda y en esta nueva identidad un poco más electro que se encuentra en algunos momentos del Vándalos.  

P: ¿Por qué decidieron escribir, lo mencionaste muy al principio, Vándalos de manera correcta? Porque cuando uno lo pronuncia siguen sonando Bandalos, y sin embargo no, y ahora como que ustedes juegan con esa misma forma de pronunciar una palabra que tiene significado distinto, digamos, ¿no? ¿Por qué esta vez le pusieron correctamente Vándalos?  

R: Yo creo que hay algo en… tiene como varias capas de significado para mí el nombre Vándalos, y como casi todo lo que hacemos no es algo que lo pensamos tanto en la previa, sino que se va desarrollando y va generando nuevas capas de significado, no solo por nosotros, sino por ahí por interpretaciones de fans y demás.  

Pero yo creo que este disco para nosotros arrancó como con esta intención, te decía hace un ratito, de que queríamos cambiar, que sentíamos que habíamos encontrado una fórmula, que entrábamos al estudio y uno mostraba un demo y ya sabíamos, todos nos imaginábamos cómo iba a sonar o qué era lo que cada uno tenía que hacer. 

Arrancó con esta intención de querer matar a la banda y empezar de nuevo. Y en esta idea de matar a la banda, sentíamos y creíamos que cambiar el nombre… porque en realidad la primera idea fue cambiar el nombre de la banda, y decíamos, no, es la peor idea de marketing del mundo, nuestro manager, cualquier manager que te cruces te va a decir, no flaco, que está flasheando, debemos cambiarlo a Spotify, boludo. Ya está, ya está, sigamos así. 

Por eso, a partir de ahí empezamos con esta idea de matar a la banda, apareció esta idea también de hacer un disco tal vez más nocturno, veníamos a hacer una música como de atardecer y teníamos esta intención de hacer una música un poco más clubera, más nocturna, más bailable, pero desde el lado de lo electro, y eso nos parecía que se acompañaba como con esta imagen, esta cosa noir, esta cosa blanco y negro. Y Vándalos nos parecía algo vandálico, que podía estar relacionado con lo nocturno, y empezó a venir también por ese lado.  

Después también llegó como esta idea de la madurez, de sentir que ya tenemos 15 años de banda, estamos haciendo nuestro cuarto disco, estamos girando por un montón de países y ya hay algo que entendimos, ahora somos personas maduras y aprendimos a escribir.  

Así  empezaron a aparecer distintas capas de significado que para nosotros terminan teniendo un montón de fuerza, como lo fue en su momento BACH, que fue un boludeo, un juego de palabras, un modismo que utilizábamos entre nosotros, y que terminó siendo el nombre de un disco que a nosotros nos abrió las puertas de toda Latinoamérica. Al final es nuestro primer disco de alguna manera, porque lo previo que habíamos hecho era G.P.S., y termina siendo un acrónimo de Bandalos Chinos y un concepto que es como una manera de relacionarnos también con nuestro público durante un montón de tiempo. Lo mismo pasa con Bandalos Chinos, que es un juego de palabras muy vago, muy infantil, que con el tiempo para nosotros terminó llenándose de significado y de una identidad que es muy nuestra. Son cosas que arrancan por ahí sin tanta cabeza y que con el tiempo nosotros terminamos conceptualizando, y creo que un poco eso pasa con Vándalos.  

Teníamos la intención de hacer una música más clubera, más nocturna, más bailable, pero desde el lado de lo electro”.

Goyo Degano

P: Por último, leyendo algunas entrevistas que les hicieron en Teníamos la intención de hacer una música más clubera, más nocturna, más bailable, pero desde el lado de lo electro”.el marco de esta gira por Estados Unidos y Europa, mencionabas que se encontraban con un público que no solo era argentino o latino, sino que eran del lugar, un público nativo, gente que los fue a ver porque escucharon la banda y les gustó. ¿Qué sentís que está pasando con el rock argentino de los últimos 15, 18 años, del cual Bandalos Chinos es un representante ya destacado?  

R: Por un lado, creo que hay algo: por más de que sean un público nativos, seguimos representando la música latina, latinoamericana, y principalmente al rock argentino, en definitiva, que llegó a esas comunidades latinas. 

 Por ejemplo, lo que yo pienso es, los pibes y pibas que nos venían a ver en Estados Unidos, obviamente, como decías vos, mucha comunidad argentina, latinos expatriados, argentinos expatriados, pero había algunos que por ahí su primer idioma es el inglés, pero su viejo, su vieja o su abuela eran latinos y escuchaban Soda Stereo por ahí, y escucharon toda su infancia Soda Stereo, pero se criaron en una escuela en Estados Unidos y hablan en inglés, su idioma principal es el inglés. Yo creo que hay un poco de eso. 

En el caso de Bandalos Chinos yo creo que lo que nos lleva también a todo ese público, en gran parte es la mano de Adán (Jorodowsky), y el hecho de haber grabado los tres discos anteriores en un estudio en el sur de Estados Unidos. Yo creo que ahí hay un sonido que se acerca porque Adán es francés, pero es mexicano-francés, porque vive hace veinte años en Ciudad de México y ha laburado con artistas como Natalia Lafourcade, León Larregui y un montón más, entonces está muy embebido de la música mexicana, del rock mexicano. Y yo creo que un poco la combinación entre la mano méxico-francesa de Adán, más nuestro aporte argentino, más haber grabado en el sur de Estados Unidos, como que nos relaciona y nos acerca a nivel sonoro. Yo creo que hay algo de eso. 

P: ¿Crees que eso que llamamos indie argentino es una escena que tiene lugar, vamos a decirlo así, en el mercado norteamericano, europeo?  

R: Para mí 100%. Y 100% porque también hay algo que por ahí a Argentina no llega tanto, que es el que es todo el resto del rock en español y que tiene un montón de fuerza en México. México es un mercado muy federal, donde no está todo centralizado en la Ciudad de México, hay ciudades muy importantes donde se hacen festivales muy grandes, y hay artistas, no sé, Zoé, o León Larregui, son bandas que giran por Estados Unidos, en arenas de Estados Unidos, y eso evidencia que hay un público latino fuerte, por más de que ahora esté el ICE tratando de volarlos, hay un público y una herencia latina muy fuerte en Estados Unidos. 

Entonces, yo creo que hay lugar, incluso lo veo en bandas que están empezando a ocupar esos espacios, no sé, artistas que se la juegan a ir y a desarrollarse allá, como por ejemplo Silvestre y La Naranja, que ya han hecho alguna que otra gira y que tienen planes de seguir yendo porque evidentemente a ellos también les fue bien. Hay para mí una posibilidad que se desprende del rock en español, que nosotros, argentinos, mínimamente snobs, no consumimos y no nos llega.  

Yo empecé a escuchar toda esa música haciendo las giras, yendo a tocar un festival a Ecuador, yendo a tocar un festival en México, o tocar en Perú, y distintos lugares que nos van poniendo de frente artistas que son increíbles y que por ahí a Argentina no llegan tan fácil.  

Bandalos Chinos en el Velódromo Municipal de Montevideo. (Foto: Paul Hernández)

P: Quizás en Estados Unidos s explique, en parte, porque es un lugar donde hay una mayor comunidad latina, entonces como que se hibrida un poco todo, pero en Europa no tanto y también está empezando a suceder que las bandas argentinas también son interesantes para ellos.  

R: Eso es verdad, en Estados Unidos es muy directa la herencia latina, en Europa me parece un poquito más mínimamente racista te voy a decir, porque durante mucho tiempo por ahí la música latina era más vista como world music, como esa cosa así, más de “oh, qué raro” y yo creo que hay un fenómeno que se está empezando a romper y para mí Catriel y Paco son grandes embajadores para que eso suceda. 

Pero en nuestro caso, hemos hecho cuatro giras por Europa y fueron todas en España, donde además es muy difícil porque ellos también tienen una cultura y un rock muy propio. Calamaro se tuvo que hacer una banda con españoles para pegarla en España. Y ves artistas como Duki, que van y llenan el Bernabéu pero que después van a tocar a Londres y tocan en un club para 500 personas o mil, ¿viste? No se condice. 

Y yo creo que Catriel y Paco, con todo el quilombo que hicieron el año pasado pusieron a la música latina y a la música argentina en un lugar con posibilidad de llegar de otra manera, ¿viste? Y no como esta cosa de “oh, música del mundo, wow”, como medio los europeos esnobeándonos a nosotros. 


Bandalos Chinos se presenta el domingo en Cirse Club de Lago, de Bariloche; y el 17 de abril, en Mood Live Neuquén. Entradas a la venta a través de link en bio de @protickets.arg o por boletería de la sala de miércoles a domingo, de 19 a 23.


Aquellos chicos de la banda de Beccar no eran chinos. Eran de ahí nomás. En 2009, allá lejos, pero no tanto, Goyo Degano e Iñaki Colombo, dos de los chicos de Beccar recién egresados del secundario, armaron una banda junto a otros chicos de por ahí:  los hermanos Verduga, el guitarrista Tomás y el baterista Matías;  y el bajista Nicolás Rodríguez del Pozo. Dos años después se les uniría Salvador, hermano de Iñaki, para tocar los sintes.  

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora