Se arrancó tres veces la tobillera y un juez lo expulsó de Neuquén para proteger a una víctima de violencia de género

La medida fue dictada por el juez de Familia Jorge Sepúlveda ante el "total menosprecio" del agresor. El hombre, de 35 años, deberá fijar domicilio fuera de Neuquén tras incumplir reiteradamente las medidas de protección.

Redacción

Por Redacción

Ante la ineficacia de las medidas cautelares dictadas y la escalada de violencia por parte del agresor, la Justicia de Neuquén tomó una decisión excepcional: ordenó que un hombre de 35 años abandone el territorio provincial y le prohibió el reingreso sin autorización judicial previa.

La resolución fue firmada por el juez de Familia de la I Circunscripción, Jorge Sepúlveda, quien fundamentó la medida en el «alto riesgo» que corre la víctima y el «total menosprecio» del imputado por la intervención judicial.

Un hostigamiento constante


Según se desprende del fallo, el caso comenzó en agosto pasado bajo la Ley 2785. A pesar de las primeras prohibiciones de acercamiento y perturbación, el hombre continuó hostigando a su expareja.

La situación se agravó progresivamente. La Justicia le otorgó un botón antipánico a la mujer, pero las agresiones físicas y amenazas continuaron en las inmediaciones de su domicilio. Ante esto, el juzgado amplió el radio de exclusión a 900 metros y ordenó la colocación de una tobillera electrónica al agresor y un dispositivo dual a la denunciante.

Jorge Sepúlveda. (Foto: gentileza)

Sin embargo, la conducta del violento no cesó. El juez Sepúlveda detalló que el hombre se arrancó la tobillera electrónica en tres oportunidades. Incluso llegó a cumplir arrestos de 24 horas en septiembre y de 48 horas en diciembre, pero al recuperar la libertad reiniciaba el hostigamiento.

«La víctima vive con miedo»


El informe del equipo técnico fue contundente al evaluar la situación como de «alto riesgo». La víctima vive «con miedo y atemorizada por su seguridad», según consta en el expediente. La gravedad del cuadro quedó en evidencia en noviembre, cuando la mujer debió ser internada en el hospital local por una descompensación tras sufrir una nueva agresión.

«Resulta prioritario y evidente el reforzamiento de las medidas cautelares, para que las mismas resulten idóneas en términos de resguardo físico, psíquico y simbólico para la denunciante», sostuvo el magistrado en su fallo.

La expulsión como medida de protección


Al ordenar la salida de la provincia, el juez Sepúlveda realizó un análisis de derechos constitucionales. Contrapuso el derecho a la libre circulación del imputado frente a la obligación del Estado de «prevenir, sancionar y erradicar la violencia contra la mujer».

El magistrado explicó que el derecho a transitar del agresor «no deja de ser reconocido con esta decisión, sino que su goce se interrumpe, temporalmente, con el fin de modificar su actitud».

Además de abandonar Neuquén, el hombre deberá:

  • Fijar un nuevo domicilio fuera de la provincia.
  • Iniciar un tratamiento psicológico especializado en violencia familiar.
  • No podrá reingresar al territorio neuquino sin una autorización judicial expresa.


Ante la ineficacia de las medidas cautelares dictadas y la escalada de violencia por parte del agresor, la Justicia de Neuquén tomó una decisión excepcional: ordenó que un hombre de 35 años abandone el territorio provincial y le prohibió el reingreso sin autorización judicial previa.

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