De la Ford F-250 a la Toyota Tundra: La avanzada de las «bestias» de Estados Unidos que desembarcan en el país

La medida impactaría en precios, oferta y competencia en el país. Los vehículos que podrían llegar.

Redacción

Por Redacción

El acuerdo comercial entre la Argentina y Estados Unidos marca un punto de inflexión para el sector automotor. La posibilidad de importar vehículos sin pagar el arancel del 35% abre un nuevo escenario competitivo, amplía la oferta disponible y genera expectativas de reducción de precios en distintos segmentos. 

El nuevo esquema contempla un cupo anual de 10.000 unidades que podrán ingresar sin arancel. La asignación será bajo el criterio de orden de solicitud, lo que significa que las marcas que activen primero sus procesos de importación accederán al beneficio. Una vez completado ese volumen, se restablecerá el arancel habitual. 

El acuerdo también implica el reconocimiento de las normas federales de seguridad vehicular de Estados Unidos y sus estándares de emisiones, lo que elimina la necesidad de realizar procesos técnicos adicionales en Argentina y agiliza el ingreso de nuevos modelos. 


Pickups y SUV lideran la avanzada 


Las primeras evaluaciones del sector muestran que las pickups full size y los SUV grandes serán los principales protagonistas. En este contexto, la Toyota Tundra aparece como una de las candidatas naturales para reforzar la presencia de la marca en un segmento que no tiene producción local directa. 

General Motors, por su parte, ya comenzó a medir el interés del público con la exhibición de la Chevrolet Tahoe, un SUV de gran tamaño que podría convertirse en una nueva alternativa dentro del segmento premium. 

El grupo Stellantis también analiza sumar modelos de alto posicionamiento, entre ellos los Jeep Wagoneer, Jeep Grand Wagoneer, Dodge Durango y la RAM 1500 TRX, todos productos orientados a nichos de mayor poder adquisitivo. 

Ford es otra de las compañías que podría expandir su portafolio con vehículos fabricados en Estados Unidos. Entre los modelos en evaluación figuran las pick ups Ford F-250 y Ford F-350, además del Ford Mustang, la Ford Bronco V6 de tres puertas y la Ford Bronco Raptor, uno de los modelos más extremos de su gama. 


Premium, eléctricos y nuevos jugadores en análisis 


El impacto también se extendería al segmento premium. La llegada de Mercedes-Maybach GLS forma parte del plan de expansión de la marca en el país, en línea con el nuevo marco comercial. 

Otras automotrices también evalúan oportunidades. Honda analiza introducir la Honda Ridgeline, Honda Pilot, Honda Passport y la Honda Odyssey, mientras que Nissan estudia el potencial de modelos como el Nissan Altima, Nissan Pathfinder y el Nissan Murano. 

Kia también podría aprovechar el acuerdo con el arribo del Kia Telluride, un SUV que ganó protagonismo en el mercado norteamericano por su tamaño y equipamiento. 

El nuevo escenario incluso abre la posibilidad de sumar marcas que hoy no tienen presencia directa en el país. Tesla aparece como el caso más relevante, con modelos como el Tesla Model 3, Tesla Model Y, Tesla Model S y el Tesla Model X, todos producidos en Estados Unidos. 


Impacto en precios y modelos ya existentes 


El acuerdo no solo habilita el ingreso de nuevos vehículos, sino que también podría generar ajustes en los precios de modelos que ya se venden en el país y se fabrican en Estados Unidos. Entre ellos se encuentran la Ford F-150, el Ford Mustang, el Honda CR-V y los SUV de BMW como BMW X3, BMW X4, BMW X5, BMW X6 y BMW X7, además de productos de Mercedes-Benz. 

Desde el Gobierno estiman que la combinación de este acuerdo con la reducción de impuestos internos podría generar caídas significativas en los valores finales. Según estimaciones oficiales, un vehículo que costaba 85.500 dólares podría reducir su precio a unos 52.800 dólares, lo que representaría una baja cercana al 38%. 

A pesar de que el cupo es limitado frente al volumen total del mercado, el nuevo régimen introduce un factor clave: mayor competencia. Esto podría presionar a las marcas a revisar sus estrategias comerciales y mejorar su posicionamiento frente a un escenario más abierto. 

En un contexto de transformación tecnológica, apertura comercial y electrificación, el acuerdo con Estados Unidos representa un cambio estructural que no solo amplía la oferta, sino que redefine el equilibrio competitivo del mercado automotor argentino. 


El acuerdo comercial entre la Argentina y Estados Unidos marca un punto de inflexión para el sector automotor. La posibilidad de importar vehículos sin pagar el arancel del 35% abre un nuevo escenario competitivo, amplía la oferta disponible y genera expectativas de reducción de precios en distintos segmentos. 

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