Una nena que está grave movilizó a los cipoleños

Romina tiene nueve años y espera un transplante de riñón. Está internada en terapia intensiva en el hospital Garrahan. La gente ayudó para que su papá pudiera viajar a verla.

Redacción

Por Redacción

CIPOLLETTI (AC).- Cuando se trata de una vida, poco parece importar la situación económica que se vive. La solidaridad sigue estando por encima de todo.

Un ejemplo de ello se vivió ayer en Cipolletti, cuando a media mañana pequeños comerciantes de la zona de las 1.200 viviendas se acercaron a una radio local y dieron a conocer qué estaba pasando con la familia Montecino.

Dijeron que Romina, de 9 años, estaba internada desde hacía veinte días en el hospital Garrahan con una grave insuficiencia renal. «Tienen que hacerle un trasplante porque no le funcionan ninguno de los dos riñones», dijeron.

Después habló el papá, y su relato fue conmovedor. Entre lágrimas el hombre contó que el viernes por la noche la nena se había descompensado y que necesitaba viajar urgente a Buenos Aires porque lo estaban llamando. Desde el municipio le habían otorgado un pasaje en micro, pero él necesitaba viajar en forma inmediata. «La nena está mal», dijo con la voz entrecortada.

Estaba aún al aire explicando que su situación económica es «crítica» (hace «changas») cuando una mujer se comunicó y sin identificarse dijo que ella le pagaba el pasaje.

En la radio se difundió el nombre y la dirección de la casa de Montecino, donde empezaron a llover los llamados telefónicos y los mensajes solidarios de la gente.

«Encontré mucha contención, estoy muy agradecido», le dijo Montecino a «Río Negro» cuando realizaba los preparativos para viajar a Buenos Aires.

Sentado en la cocina de su casa, un humilde departamento del barrio Managua de Cipolletti, el hombre comentó cómo empezó la enfermedad de Romina.

Dijo que cuando la nena tenía cuatro años, se le empezaron a «hinchar las manos, las piernas, la cara». Le daban antibióticos y «nunca encontraron el problema», criticó.

Romina fue empeorando. El año pasado la llevaron a una uróloga de Neuquén que fue quien detectó una grave insuficiencia renal. Por su intermedio, pudieron derivarla a Buenos Aires.

El 18 de diciembre la chiquita fue internada en el hospital de pediatría Garrahan, donde después de practicarle algunos estudios se comprobó que «no tiene ninguno de los dos riñones funcionando», dijo el papá.

La alternativa era la hemodiálisis tres veces por semana. Pero el viernes por la noche, la nena se descompensó.

Cerca de las 23, Rosa, la mamá de la chiquita, se comunicó desesperada con su familia y dijo que Romina estaba mal, en terapia intensiva. Los médicos le informaron que debían inyectarle una droga muy fuerte y era conveniente que también estuviera el papá.

Por eso ayer, desde las 8 de la mañana empezó el peregrinar de Fernando en busca de ayuda. Los primeros que se solidarizaron fueron sus ex compañeros del «paseo de compras» de las 1.200 viviendas, los mismos que fueron víctimas de los saqueos el 19 de diciembre. Los pequeños comerciantes realizaron los primeros contactos con la radio, que permitieron la colaboración de los cipoleños.

Una cuenta se abrió en el Banco Provincia de Neuquén, con el número 146037/9 para ayudar a esta familia.

Como la mamá está día y noche en el hospital junto a Romina, Fernando pretende buscar algún alojamiento para que su mujer pueda descansar un poco. «Debe estar totalmente agotada», pensaba ayer.

Todavía no se habló nada de donantes, pero Fernando mencionó que «se dijo que la nena va a estar inscripta en el Incucai para la lista de espera». Mientras, Romina seguirá con hemodiálisis, y en Cipolletti continuará la campaña para ayudarla.

«Te necesitan tus hermanos, te necesito»

CIPOLLETTI (AC).- El 26 de diciembre Fernando Montecino estuvo en Buenos Aires. Se quedó con Romina hasta el 5 de enero, porque tenía que regresar a Cipolletti para estar también con sus otros dos hijos: Yanina de 11 años y Fernando de 4. La nena quedó con su mamá.

Cuando la vio en esa oportunidad, Romina también estuvo en terapia intensiva, inconsciente. «La vi tan mal. Me acerqué a la cama y le decía: `hija te necesitan tus hermanos, te necesito yo y te necesitan tus abuelas», recordó.

La nena empezó a recuperarse, pero el viernes por la noche volvió a complicarse su situación.

La solución para Romina es el trasplante de riñón, pero por ahora le están haciendo un tratamiento sustitutivo de la función renal: la hemodiálisis.

En un documento que tuvo que firmar Montecino en el hospital Garrahan para dar su consentimiento para iniciar el tratamiento, se explica que la hemodiálisis es un procedimiento por medio del cual la sangre del paciente es derivada desde su organismo a un filtro, con la finalidad de extraer toxinas ya que no pueden hacerlo sus riñones por estar enfermos (Romina padece una insuficiencia renal crónica). Cuando estaban sanos las eliminaban en el proceso de la formación de la orina.

«Estas sustancias no eliminadas adecuadamente -dice el informe- quedan acumuladas en su organismo y pueden afectar la función de otros órganos, con grave deterioro de la salud y peligro para su vida».

Para poder realizar la hemodiálisis la sangre es extraída del organismo del paciente a través de una vena especialmente preparada para tal fin. A través de un tubo de material plástico especial, llamado tubuladura, es transportada hacia el filtro. Retorna a su organismo por la misma vena, a través de otra tubuladura.


CIPOLLETTI (AC).- Cuando se trata de una vida, poco parece importar la situación económica que se vive. La solidaridad sigue estando por encima de todo.

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora