De Andacollo a Alaska en un Mégane de 1999: la aventura de una pareja neuquina que lleva ocho años en la ruta

Micaela Mazzulla y Mauricio Sepúlveda dejaron una vida estable para recorrer América en auto. Salieron desde el norte de Neuquén y, después de casi ocho años de viaje, llegaron a Alaska. Ahora emprendieron el regreso a la Argentina en el mismo Renault Mégane con el que comenzó todo.

Redacción

Por Redacción

Micaela Mazzulla y Mauricio Sepúlveda recorren América en un Renault Mégane modelo 1999, el mismo vehículo con el que partieron desde Neuquén.

Micaela Mazzulla y Mauricio Sepúlveda recorren América en un Renault Mégane modelo 1999, el mismo vehículo con el que partieron desde Neuquén.

Una conversación entre dos recién casados terminó convirtiéndose en un viaje de miles de kilómetros por América. Micaela Mazzulla y Mauricio Sepúlveda se propusieron cambiar una vida estable por la ruta y, casi ocho años después, consiguieron uno de sus grandes objetivos: llegar a Alaska en un Renault Mégane modelo 1999, desde la Patagonia.

La historia comenzó en La Plata, mientras ambos estudiaban. Fue Micaela quien puso sobre la mesa una posibilidad que por entonces parecía difícil de concretar: dejarlo todo y vivir viajando. Mauricio pensó inicialmente que sería un proyecto para después de la jubilación, hasta que decidieron que esperar el momento ideal podía significar no hacerlo nunca.

Le dije: hagámoslo, pero pongámosle una fecha”, recuerda Mauricio, de 42 años, profesor de Química, Física y Matemática y nacido en Andacollo, en el norte neuquino.

La pareja se instaló en esa localidad y durante dos años preparó la travesía. Micaela, de 34 años, masoterapeuta y oriunda de Brandsen, provincia de Buenos Aires, se sumó a un proyecto que tenía más entusiasmo que certezas.

“Entendimos que si seguíamos esperando el momento perfecto probablemente nunca íbamos a salir”, cuentan.

Ocho años de viaje hasta llegar a Alaska


Lo que comenzó como una aventura terminó transformándose en una forma de vida. Durante casi ocho años recorrieron distintos países de América, atravesaron fronteras y aprendieron a resolver buena parte de su vida cotidiana dentro del auto.

Allí duermen, cocinan y organizan sus días. Para sostener económicamente el viaje comenzaron con la elaboración y venta de artesanías. Más adelante incorporaron la generación de contenidos para redes sociales y acuerdos con marcas.

El 5 de junio de 2026 alcanzaron finalmente Alaska, el punto que durante años había aparecido en mapas, conversaciones y planes.

“No fue solamente llegar a un punto del mapa. Fue confirmar que la perseverancia puede llevarte muchísimo más lejos de lo que imaginás”, aseguran.

El momento tuvo poco de celebración estridente. Después de estacionar el auto, se abrazaron y permanecieron en silencio. “Habíamos imaginado ese momento miles de veces, pero vivirlo fue completamente distinto”, recuerdan.

Un Mégane de 1999 y miles de kilómetros por América


El tercer protagonista de la historia es un Renault Mégane modelo 1999. No hubo una búsqueda especial de un vehículo preparado para grandes travesías: simplemente era el auto que tenían cuando decidieron partir.

“Nuestra idea siempre fue demostrar que no hace falta tener el vehículo perfecto para cumplir un sueño”, explican.

En el camino, el Mégane tuvo que superar problemas en la suspensión, los frenos y el sistema de refrigeración, desperfectos eléctricos, fallas en la bomba de combustible y los rulemanes. En Canadá, además, debieron reemplazar el parabrisas.

La travesía tampoco estuvo libre de otros contratiempos. La pareja atravesó averías, accidentes, enfermedades, dificultades económicas y complicaciones en pasos fronterizos. En algunos momentos llegaron a preguntarse si valía la pena continuar.

Sin embargo, aseguran que las dificultades también les permitieron descubrir una de las dimensiones que más valoran de estos años en la ruta.

La mayor riqueza del viaje no fueron los paisajes. Fueron las personas”, resumen.

De desconocidos en la ruta a amigos


En distintos países encontraron familias que los alojaron, mecánicos que los ayudaron a seguir viaje y desconocidos que se acercaron simplemente para compartir un mate, una charla o tenderles una mano.

Una de esas historias comenzó de una manera poco prometedora. Durante varios kilómetros, otro automovilista les hizo señas de luces y tocó bocina. Micaela y Mauricio interpretaron que estaba molesto por alguna maniobra e incluso respondieron con algunos gestos.

Cuando finalmente se detuvieron descubrieron el verdadero motivo: el conductor era un seguidor de sus redes sociales que los había reconocido en la ruta. Quería saludarlos, sacarse una foto y ofrecerles alojamiento en su casa. El malentendido terminó en una amistad que todavía mantienen.

Andacollo, el lugar al que quieren volver


Aunque Alaska era el gran destino y quedaron impactados por los paisajes de Canadá y la hospitalidad que encontraron en Venezuela, Andacollo continúa siendo un punto de referencia durante todo el recorrido.

“Andacollo es el lugar al que siempre queremos volver”, dicen.

Para Mauricio, que nació en esa localidad, y para Micaela, que adoptó al norte neuquino como parte de su historia, llevar el nombre de Neuquén durante el viaje tiene un significado especial.

“Nos gusta mostrar que desde un pueblo pequeño también pueden surgir grandes sueños”, sostienen.

El Mégane ayuda a despertar curiosidad: a muchas de las personas que conocen en el camino les resulta difícil creer que un vehículo de 1999 haya conseguido atravesar el continente hasta llegar a Alaska.

El regreso a Argentina ya está en marcha


Alcanzar Alaska no significó el final. La pareja se encuentra actualmente en Massachusetts, Estados Unidos, y comenzó el largo camino de regreso hacia Sudamérica.

Esta vez no existe la presión de alcanzar una meta determinada. La idea es avanzar con más tranquilidad, regresar a algunos de los lugares que los marcaron y conocer otros que quedaron pendientes durante el viaje hacia el norte.

Calculan que el regreso podría demandar al menos otro año antes de volver a la Argentina.

Mientras avanzan, continúan registrando la travesía en sus redes y en su canal de YouTube, Viajando Para Vivir, donde comparten paisajes, experiencias y los problemas cotidianos de una aventura que comenzó con una conversación y un auto que ya tenía varios años sobre sus ruedas.

Después de casi ocho años viajando, mantienen la misma idea que los impulsó a salir de Andacollo: “No esperen el momento perfecto, porque probablemente nunca llegue. No hace falta tener todo resuelto para empezar; muchas veces lo más importante es dar el primer paso”.


Una conversación entre dos recién casados terminó convirtiéndose en un viaje de miles de kilómetros por América. Micaela Mazzulla y Mauricio Sepúlveda se propusieron cambiar una vida estable por la ruta y, casi ocho años después, consiguieron uno de sus grandes objetivos: llegar a Alaska en un Renault Mégane modelo 1999, desde la Patagonia.

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