Riego otoño-invernal

El tradicional “dedómetro” será muy útil.

Me vienen preguntando si en invierno es necesario regar y trataré de dar una explicación bien técnica… “depende”. Analicemos ligeramente qué pasa en un vegetal desde el otoño hasta el renacer de primavera y para no complicarnos, tomemos temperaturas y fotoperíodo. PLANTAS DE EXTERIOR En la naturaleza, estos dos factores van de la mano… a medida que disminuye la duración de la luz diurna desde el otoño hasta el invierno, descienden las temperaturas. En nuestra región las plantas, al perder paulatinamente el color verde de la clorofila, dejan ver los hermosos colores de fondo de sus follajes que antes estaban tapados por el verde. Esa clorofila que va desapareciendo, en parte es reabsorbida por el árbol y enviada como sustancia de reserva a raíces, troncos y ramas principales. La planta se prepara para el reposo invernal… duerme pero sigue viva, en estado “piloto”. Como ya no tiene hojas y –si las conserva– poco las usa, tampoco tiene necesidad de absorber grandes cantidades de agua, sólo la necesaria para mantenerse en ese estado “piloto”. Sus tejidos de crecimiento están constituidos por células vivas y todo ser vivo necesita agua. En las plantas que viven en nuestros parques y jardines, el suelo por lo general tiene la humedad necesaria para que este letargo no se trasforme en “descanso eterno”. O sea que los riegos prácticamente son innecesarios y por el contrario pueden ser contraproducentes en plantas sensibles a frío, como ya vimos en notas anteriores. Pero qué pasa si a estas plantas sensibles las introducimos en ambientes protegidos y con luz artificial. Si solamente se las desea mantener hasta la primavera, alcanzaría con 12°C de día y unos 6°C de noche, con luz moderada y suelo apenas húmedo. PLANTAS DE INTERIOR Si se trata de plantas de interior, las necesidades de riego irán de la mano de la temperatura y de la luz que reciben y a su vez todo esto dependerá de la especie e incluso de la variedad. Si la planta es netamente tropical, necesitará mucha luz, temperaturas que ronden los 22°C de día y de 14°C de noche y riegos moderados y si fuese subtropical, las temperaturas diurna y nocturna y el riego serán menores. Todo esto es obviamente relativo y dependerá, como dije, del tipo de planta… si es de hojas muy grandes necesitará menos luz que otra de hojas pequeñas y si estas hojas grandes estuviesen manchadas de amarillo (variegatas), más luz que las totalmente verdes. Como respuesta final a la pregunta de cuánto riego en invierno, diría que “ni muy-muy ni tan-tan”. Salvo casos específicos, se cometen más errores por regar mucho que poco. El famoso “dedómetro” es el mejor indicador. En término medio, el suelo debe estar húmedo y nunca saturado de agua; en plantas oriundas de climas secos, húmedo tirando a seco y en los de regiones áridas, como los cactus, seco tirando a húmedo.

TEODORICO HILDEBRANDT ELJARDIN@RIONEGRO.COM.AR

jardinería

De la savia de la difenbachia se dice que es tóxica al con-tacto con la boca y los ojos; tenga cuida-do con niños y mas-cotas. Al no contar con antecedentes concretos se suele exagerar mucho.


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