España y Cataluña, en camino a un “choque de trenes”
MADRID.- España y Cataluña van hacia un choque de trenes en el que la región del noreste del país amaga con iniciar un proceso de independencia. Los acontecimientos se precipitaron esta semana, en la estela de la manifestación en la que el 11 de septiembre hasta dos millones de catalanes, según algunas estimaciones, proclamaron en Barcelona sus ansias de secesión. El jefe del gobierno regional de Cataluña, Artur Mas, se ha puesto a la cabeza del clamor soberanista. Su partido, la nacionalista Convergència i Unió, nunca ha llevado en su programa electoral la independencia. Pero ahora amaga con ser él el que inicie la vía secesionista. El presidente de la Generalitat prepara un adelanto electoral en Cataluña, la región económicamente más fuerte de España, que según el calendario no tendría que volver a las urnas hasta finales de 2014. Las fechas que se barajan son el 25 de noviembre o el 2 de diciembre. La próxima semana, cuando el Parlamento regional catalán celebra el debate anual de política general, habrá que “tomar decisiones”, anunció Mas esta semana tras la reunión en La Moncloa con Mariano Rajoy en la que el jefe del Ejecutivo español rechazó la exigencia soberanista del catalán de negociar un pacto fiscal que permita a Cataluña recaudar y gestionar todos los impuestos a través de una agencia tributaria propia. La fórmula, según Rajoy, no tiene encaje en la Constitución española. Su oferta es la de un nuevo sistema de financiación para todas las comunidades autónomas. Pero eso a Mas no le vale. Es “lo de siempre”, dijo. Tras ese adelanto electoral que todo el mundo da por descontado, CIU sitúa un proceso de independencia que argumenta como irreversible después de 30 años de esfuerzos tratando de encontrar encaje en España. “Si el pueblo de Cataluña evoluciona hacia un futuro diferente, no hay texto legal que pueda eliminar eso”, dijo Mas. Entre los 7,5 millones de habitantes de Cataluña ha ido creciendo el independentismo en los últimos años y la crisis económica en la que España está inmersa desde 2008 lo ha alimentado. Cataluña no es ajena a esa crisis. De hecho, el gobierno catalán ha tenido que pedir ayuda financiera al Estado español por más de 5.000 millones de euros para hacer frente a los vencimientos inminentes de la desorbitada deuda que acumula, 44.000 millones de euros (el 22% de su PIB), la mayor de una región española. (DPA)
MADRID.- España y Cataluña van hacia un choque de trenes en el que la región del noreste del país amaga con iniciar un proceso de independencia. Los acontecimientos se precipitaron esta semana, en la estela de la manifestación en la que el 11 de septiembre hasta dos millones de catalanes, según algunas estimaciones, proclamaron en Barcelona sus ansias de secesión. El jefe del gobierno regional de Cataluña, Artur Mas, se ha puesto a la cabeza del clamor soberanista. Su partido, la nacionalista Convergència i Unió, nunca ha llevado en su programa electoral la independencia. Pero ahora amaga con ser él el que inicie la vía secesionista. El presidente de la Generalitat prepara un adelanto electoral en Cataluña, la región económicamente más fuerte de España, que según el calendario no tendría que volver a las urnas hasta finales de 2014. Las fechas que se barajan son el 25 de noviembre o el 2 de diciembre. La próxima semana, cuando el Parlamento regional catalán celebra el debate anual de política general, habrá que “tomar decisiones”, anunció Mas esta semana tras la reunión en La Moncloa con Mariano Rajoy en la que el jefe del Ejecutivo español rechazó la exigencia soberanista del catalán de negociar un pacto fiscal que permita a Cataluña recaudar y gestionar todos los impuestos a través de una agencia tributaria propia. La fórmula, según Rajoy, no tiene encaje en la Constitución española. Su oferta es la de un nuevo sistema de financiación para todas las comunidades autónomas. Pero eso a Mas no le vale. Es “lo de siempre”, dijo. Tras ese adelanto electoral que todo el mundo da por descontado, CIU sitúa un proceso de independencia que argumenta como irreversible después de 30 años de esfuerzos tratando de encontrar encaje en España. “Si el pueblo de Cataluña evoluciona hacia un futuro diferente, no hay texto legal que pueda eliminar eso”, dijo Mas. Entre los 7,5 millones de habitantes de Cataluña ha ido creciendo el independentismo en los últimos años y la crisis económica en la que España está inmersa desde 2008 lo ha alimentado. Cataluña no es ajena a esa crisis. De hecho, el gobierno catalán ha tenido que pedir ayuda financiera al Estado español por más de 5.000 millones de euros para hacer frente a los vencimientos inminentes de la desorbitada deuda que acumula, 44.000 millones de euros (el 22% de su PIB), la mayor de una región española. (DPA)
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