“No hizo nada”, dicen víctimas de abusos
WASHINGTON.- El papa Benedicto XVI “no hizo nada” para castigar a los sacerdotes pedófilos ni a la jerarquía que los ha cubierto, consideran las víctimas de Estados Unidos, Irlanda y México, que esperan que la lucha contra la pedofilia dentro del clero sea la prioridad de su sucesor. El balance de Benedicto XVI es “sombrío. Ha hecho grandes declaraciones pero éstas no han sido apoyadas por ninguna acción o medida. Bajo su mandato, los niños siguen estando en peligro”, afirmó Barbara Blaine, presidenta de una asociación estadounidense de víctimas, la SNAP. Estados Unidos, como Irlanda y México, fueron frecuentemente sacudidos los últimos años por escándalos sexuales que implicaron a miembros de la Iglesia católica, así como a sus jerarcas, acusados de haber encubierto sus acciones. Según los informes publicados por la Conferencia de Obispos estadounidenses, más de 6.100 curas fueron acusados de pedofilia desde 1950, dejando a 16.000 víctimas identificadas y 2.500 millones de dólares gastados en procesos judiciales o terapias. Para Bernardo Barranco, director del Centro de Estudios sobre Religión de México y autor de “La voluntad de no saber” sobre los casos de abusos en el país latinoamericano, Benedicto XVI ha sido un “Papa de claroscuros” en el plano de la pederastia. “Él también es responsable (…) se ha documentado que él sabía de Maciel y que se pliega a la voluntad de Juan Pablo II que amaba, admiraba y protegía a Maciel”, considera Barranco. El papa Benedicto XVI no quiso reunirse con las víctimas de abusos sexuales en el seno de la Iglesia católica durante su visita a México en marzo de 2012. En Irlanda, el grupo de víctimas Survivors of Child Abuse saludó igualmente la renuncia del Papa: “este Papa tuvo una gran ocasión de investigar decenios de maltrato dentro de la Iglesia católica. Prometió muchas cosas, pero finalmente no hizo nada”, declaró un responsable, John Kelly. (AFP)
WASHINGTON.- El papa Benedicto XVI “no hizo nada” para castigar a los sacerdotes pedófilos ni a la jerarquía que los ha cubierto, consideran las víctimas de Estados Unidos, Irlanda y México, que esperan que la lucha contra la pedofilia dentro del clero sea la prioridad de su sucesor. El balance de Benedicto XVI es “sombrío. Ha hecho grandes declaraciones pero éstas no han sido apoyadas por ninguna acción o medida. Bajo su mandato, los niños siguen estando en peligro”, afirmó Barbara Blaine, presidenta de una asociación estadounidense de víctimas, la SNAP. Estados Unidos, como Irlanda y México, fueron frecuentemente sacudidos los últimos años por escándalos sexuales que implicaron a miembros de la Iglesia católica, así como a sus jerarcas, acusados de haber encubierto sus acciones. Según los informes publicados por la Conferencia de Obispos estadounidenses, más de 6.100 curas fueron acusados de pedofilia desde 1950, dejando a 16.000 víctimas identificadas y 2.500 millones de dólares gastados en procesos judiciales o terapias. Para Bernardo Barranco, director del Centro de Estudios sobre Religión de México y autor de “La voluntad de no saber” sobre los casos de abusos en el país latinoamericano, Benedicto XVI ha sido un “Papa de claroscuros” en el plano de la pederastia. “Él también es responsable (...) se ha documentado que él sabía de Maciel y que se pliega a la voluntad de Juan Pablo II que amaba, admiraba y protegía a Maciel”, considera Barranco. El papa Benedicto XVI no quiso reunirse con las víctimas de abusos sexuales en el seno de la Iglesia católica durante su visita a México en marzo de 2012. En Irlanda, el grupo de víctimas Survivors of Child Abuse saludó igualmente la renuncia del Papa: “este Papa tuvo una gran ocasión de investigar decenios de maltrato dentro de la Iglesia católica. Prometió muchas cosas, pero finalmente no hizo nada”, declaró un responsable, John Kelly. (AFP)
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