“Jardín 58, ¿cuándo el sueño se hará realidad?”

Redacción

Por Redacción

El Jardín de Infantes Nº 58 funciona en el edificio de la Escuela Primaria Nº 309. Inicialmente era un jardín de infantes anexo, pero hace ya cuatro años que está en forma independiente. Tres salas por la mañana y tres por la tarde. Son casi 120 niños que a diario realizan sus actividades allí. El lugar es chico pero el corazón es grande. Con mucha buena voluntad e imaginación, las docentes se organizan para aprovechar el poco espacio del que disponen. No hay sala de música, ni un lugar apropiado para que los niños hagan educación física. Mientras el tiempo acompaña se dan estas clases en el patio, pero si no en un pasillo. No hay lugar para hacer una reunión de padres y que en forma simultánea los niños estén en clase. Mientras tanto, los chicos se suman a las otras salitas (que tampoco son tan grandes). Cuando saludamos a la Bandera o estamos escuchando un cuento, interfieren las conversaciones y sonidos de la escuela primaria, que se filtran por la ventana de un aula que da al pasillo, que cumple las funciones de SUM. Quizás se crea que por estar en el mismo edificio podemos compartir lugares con la escuela primaria, pero cada institución es independiente, tiene su propio ritmo y organización de actividades y, si bien se realiza una adecuada articulación, tampoco ellos tienen tanto lugar como para ofrecer. Ya está asignado el lote para la construcción del edificio propio. La directora al frente del establecimiento ha hecho todas las gestiones necesarias siguiendo la vía jerárquica y hasta fue enviado un presupuesto a Nación para la construcción de nuestro propio edificio. Pero no hay respuestas, aún… Mientras esperamos el próximo 25 de Mayo, durante el acto, sólo los papás de una de las tres salas de cada turno podrán ver a sus niños representar, vestidos con los trajes típicos de la época colonial. Así “apretujados” cantaremos el Himno Nacional. Los chicos de las otras dos salas no entienden por qué sus papás no pueden estar presentes. Los chicos son el futuro, pero que nos importen hoy como presente. Ellos están hoy en el jardín y necesitan tener lugar suficiente para correr, jugar, explorar. Estos niños que hoy van todos los días al Jardín de Infantes Nº 58, ¿serán exalumnos cuando funcione el nuevo edificio? Esperemos que no. Directivos, docentes y padres nos preguntamos todos los días cuándo el sueño del edificio propio para nuestro querido jardín de infantes se hará realidad. Silvia Beatriz Zurdo, DNI 17.478.593 María Cristina Di Minno, DNI 16.911.573 Neuquén

Silvia Beatriz Zurdo, DNI 17.478.593 María Cristina Di Minno, DNI 16.911.573 Neuquén


El Jardín de Infantes Nº 58 funciona en el edificio de la Escuela Primaria Nº 309. Inicialmente era un jardín de infantes anexo, pero hace ya cuatro años que está en forma independiente. Tres salas por la mañana y tres por la tarde. Son casi 120 niños que a diario realizan sus actividades allí. El lugar es chico pero el corazón es grande. Con mucha buena voluntad e imaginación, las docentes se organizan para aprovechar el poco espacio del que disponen. No hay sala de música, ni un lugar apropiado para que los niños hagan educación física. Mientras el tiempo acompaña se dan estas clases en el patio, pero si no en un pasillo. No hay lugar para hacer una reunión de padres y que en forma simultánea los niños estén en clase. Mientras tanto, los chicos se suman a las otras salitas (que tampoco son tan grandes). Cuando saludamos a la Bandera o estamos escuchando un cuento, interfieren las conversaciones y sonidos de la escuela primaria, que se filtran por la ventana de un aula que da al pasillo, que cumple las funciones de SUM. Quizás se crea que por estar en el mismo edificio podemos compartir lugares con la escuela primaria, pero cada institución es independiente, tiene su propio ritmo y organización de actividades y, si bien se realiza una adecuada articulación, tampoco ellos tienen tanto lugar como para ofrecer. Ya está asignado el lote para la construcción del edificio propio. La directora al frente del establecimiento ha hecho todas las gestiones necesarias siguiendo la vía jerárquica y hasta fue enviado un presupuesto a Nación para la construcción de nuestro propio edificio. Pero no hay respuestas, aún... Mientras esperamos el próximo 25 de Mayo, durante el acto, sólo los papás de una de las tres salas de cada turno podrán ver a sus niños representar, vestidos con los trajes típicos de la época colonial. Así “apretujados” cantaremos el Himno Nacional. Los chicos de las otras dos salas no entienden por qué sus papás no pueden estar presentes. Los chicos son el futuro, pero que nos importen hoy como presente. Ellos están hoy en el jardín y necesitan tener lugar suficiente para correr, jugar, explorar. Estos niños que hoy van todos los días al Jardín de Infantes Nº 58, ¿serán exalumnos cuando funcione el nuevo edificio? Esperemos que no. Directivos, docentes y padres nos preguntamos todos los días cuándo el sueño del edificio propio para nuestro querido jardín de infantes se hará realidad. Silvia Beatriz Zurdo, DNI 17.478.593 María Cristina Di Minno, DNI 16.911.573 Neuquén

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora