“Cerro Perito Moreno, un área en peligro”
El desarrollo inmobiliario con cancha de golf que se pretende realizar en el cerro Perito Moreno viene generando el rechazo de gran parte de la población y varias instituciones de El Bolsón y Mallín Ahogado. Cabe advertir que dicho emprendimiento abarcará cerca de 600 hectáreas e implicará un impacto significativo por cambio de uso del suelo (desmonte) en una zona de valiosa biodiversidad. El lugar que se pretende urbanizar se encuentra dentro de una reserva de biosfera de la Unesco, linda con un área protegida provincial, forma parte de una reserva natural municipal y posee cuencas hídricas relevantes. Además, en la región se destaca la presencia de cóndores y de especies seriamente amenazadas como el huemul. Con estos antecedentes, resulta evidente que el ordenamiento territorial de bosques nativos de la provincia de Río Negro no debió clasificar esta zona en la categoría III (verde): “sectores de bajo valor de conservación que pueden transformarse”. Por otra parte, algunos de los impactos del proyecto reconocidos por la propia empresa son la eliminación de amplias zonas de bosque nativo para el desarrollo del centro y la villa y la consecuente fragmentación, la introducción de especies potencialmente dañinas (incluido hantavirus), la interferencia directa e indirecta con fauna nativa y el riesgo de incendio (por mayor número de condiciones de interfase y visitantes). En ese sentido, resulta evidente que el gobierno de Río Negro no debería autorizar este proyecto y tendría que aumentar la categoría de protección de la zona y sus alrededores. Lic. Hernán Giardini Coordinador Campaña de Bosques Greenpeace Argentina
Lic. Hernán Giardini Coordinador Campaña de Bosques Greenpeace Argentina
El desarrollo inmobiliario con cancha de golf que se pretende realizar en el cerro Perito Moreno viene generando el rechazo de gran parte de la población y varias instituciones de El Bolsón y Mallín Ahogado. Cabe advertir que dicho emprendimiento abarcará cerca de 600 hectáreas e implicará un impacto significativo por cambio de uso del suelo (desmonte) en una zona de valiosa biodiversidad. El lugar que se pretende urbanizar se encuentra dentro de una reserva de biosfera de la Unesco, linda con un área protegida provincial, forma parte de una reserva natural municipal y posee cuencas hídricas relevantes. Además, en la región se destaca la presencia de cóndores y de especies seriamente amenazadas como el huemul. Con estos antecedentes, resulta evidente que el ordenamiento territorial de bosques nativos de la provincia de Río Negro no debió clasificar esta zona en la categoría III (verde): “sectores de bajo valor de conservación que pueden transformarse”. Por otra parte, algunos de los impactos del proyecto reconocidos por la propia empresa son la eliminación de amplias zonas de bosque nativo para el desarrollo del centro y la villa y la consecuente fragmentación, la introducción de especies potencialmente dañinas (incluido hantavirus), la interferencia directa e indirecta con fauna nativa y el riesgo de incendio (por mayor número de condiciones de interfase y visitantes). En ese sentido, resulta evidente que el gobierno de Río Negro no debería autorizar este proyecto y tendría que aumentar la categoría de protección de la zona y sus alrededores. Lic. Hernán Giardini Coordinador Campaña de Bosques Greenpeace Argentina
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora