“A confesión de parte, relevo de pruebas”

Redacción

Por Redacción

En esta sección, el Sr. Héctor Manchini se ha referido a mí ironizando respecto de mis dichos en relación con la democratización de la Justicia. En la misma oportunidad manifestó que se encuentra impedido de practicar el ejercicio profesional, consejo médico que debiera seguir ya que, o bien ha perdido la práctica y se encuentra desactualizado, o el estrés que sufre le impide realizar una interpretación racional de la realidad. Lo cierto es que el sistema que implementará la Justicia de Neuquén el año entrante, sancionado a través de la ley 2784, es uno de los más modernos, respetuosos de los parámetros legales y democráticos de toda Latinoamérica. El proceso de reforma procesal penal para el mejoramiento del servicio de justicia, la adecuación a parámetros constitucionales incorporados en 1994 a nuestra carta magna y el cumplimiento de mandas constitucionales de nula operatividad desde 1853 nos permiten afirmar que varios de los puntos que involucran la denominada “democratización de la Justicia” la provincia del Neuquén ya los ha contemplado. Concretamente, el ingreso por concurso de la mayoría de los empleados del Poder Judicial, la oralidad a lo largo de todo el proceso penal –planificada próximamente para el fuero civil con su reforma– incluso en etapas preliminares, lo cual posibilita el cumplimiento de principios esenciales de un proceso legal y justo en el siglo XXI, celeridad, transparencia, publicidad, inmediación y simplicidad; una amplia participación de la víctima a lo largo del proceso, con pleno conocimiento de lo que ocurre en el mismo; la reorganización del Ministerio Público Fiscal hacia los intereses sociales y de las víctimas; la autonomía del ministerio de la defensa, la organización horizontal de los jueces a través de colegios, aumentando la eficacia y eficiencia y acortando los plazos legales, y la apertura de la Justicia a los ciudadanos a través del juicio por jurados. Todos puntos que las organizaciones sociales vinculadas con el estudio del funcionamiento de la Justicia consideran fundamentales para una efectiva democratización. En cuanto a las causas particulares, como la de su hijo, no tengo la oportunidad ni la necesidad de opinar sobre su propio trámite judicial así que, sencilla y responsablemente, me abstendré de hacerlo. Como padre entiendo el dolor que esto le puede causar pero no puedo, bajo ninguna circunstancia, permitirle que ponga en duda los nobles motivos que nos han llevado a impulsar esta reforma procesal penal en la provincia. Como profesional letrado, y más aún como exintegrante de la magistratura, tendría que compartir con absoluta convicción que el sistema judicial necesita imperiosamente cambios que lo acerquen a la ciudadanía y le devuelvan la confianza en él; es lo que motivó que el 23 de noviembre de 2011 se sancionara por unanimidad, votando positivamente todos los bloques de la Honorable Legislatura, el nuevo Código Procesal Penal. Considero que la Justicia del Neuquén es independiente, que es consciente de las necesidades de mejora y que tal preocupación ha sido canalizada a través de la activa participación que ha tenido su más alto cuerpo en la Comisión Interpoderes de Reforma Procesal Penal, que trabaja desde hace más de tres años en la Legislatura de la provincia. Con ese horizonte seguiremos trabajando. José Pino Russo DNI 12.065.181 Neuquén

José Pino Russo DNI 12.065.181 Neuquén


En esta sección, el Sr. Héctor Manchini se ha referido a mí ironizando respecto de mis dichos en relación con la democratización de la Justicia. En la misma oportunidad manifestó que se encuentra impedido de practicar el ejercicio profesional, consejo médico que debiera seguir ya que, o bien ha perdido la práctica y se encuentra desactualizado, o el estrés que sufre le impide realizar una interpretación racional de la realidad. Lo cierto es que el sistema que implementará la Justicia de Neuquén el año entrante, sancionado a través de la ley 2784, es uno de los más modernos, respetuosos de los parámetros legales y democráticos de toda Latinoamérica. El proceso de reforma procesal penal para el mejoramiento del servicio de justicia, la adecuación a parámetros constitucionales incorporados en 1994 a nuestra carta magna y el cumplimiento de mandas constitucionales de nula operatividad desde 1853 nos permiten afirmar que varios de los puntos que involucran la denominada “democratización de la Justicia” la provincia del Neuquén ya los ha contemplado. Concretamente, el ingreso por concurso de la mayoría de los empleados del Poder Judicial, la oralidad a lo largo de todo el proceso penal –planificada próximamente para el fuero civil con su reforma– incluso en etapas preliminares, lo cual posibilita el cumplimiento de principios esenciales de un proceso legal y justo en el siglo XXI, celeridad, transparencia, publicidad, inmediación y simplicidad; una amplia participación de la víctima a lo largo del proceso, con pleno conocimiento de lo que ocurre en el mismo; la reorganización del Ministerio Público Fiscal hacia los intereses sociales y de las víctimas; la autonomía del ministerio de la defensa, la organización horizontal de los jueces a través de colegios, aumentando la eficacia y eficiencia y acortando los plazos legales, y la apertura de la Justicia a los ciudadanos a través del juicio por jurados. Todos puntos que las organizaciones sociales vinculadas con el estudio del funcionamiento de la Justicia consideran fundamentales para una efectiva democratización. En cuanto a las causas particulares, como la de su hijo, no tengo la oportunidad ni la necesidad de opinar sobre su propio trámite judicial así que, sencilla y responsablemente, me abstendré de hacerlo. Como padre entiendo el dolor que esto le puede causar pero no puedo, bajo ninguna circunstancia, permitirle que ponga en duda los nobles motivos que nos han llevado a impulsar esta reforma procesal penal en la provincia. Como profesional letrado, y más aún como exintegrante de la magistratura, tendría que compartir con absoluta convicción que el sistema judicial necesita imperiosamente cambios que lo acerquen a la ciudadanía y le devuelvan la confianza en él; es lo que motivó que el 23 de noviembre de 2011 se sancionara por unanimidad, votando positivamente todos los bloques de la Honorable Legislatura, el nuevo Código Procesal Penal. Considero que la Justicia del Neuquén es independiente, que es consciente de las necesidades de mejora y que tal preocupación ha sido canalizada a través de la activa participación que ha tenido su más alto cuerpo en la Comisión Interpoderes de Reforma Procesal Penal, que trabaja desde hace más de tres años en la Legislatura de la provincia. Con ese horizonte seguiremos trabajando. José Pino Russo DNI 12.065.181 Neuquén

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