Dilma busca minimizar el impacto de las protestas

En varias ciudades reducen tarifas del transporte.

Redacción

Por Redacción

AP

El gobierno de Dilma Rousseff y la FIFA buscaban ayer minimizar el impacto de las imágenes de los disturbios, difundidas en todo el mundo y destacaron las protestas como una prueba de la democracia vigente en Brasil.

Según el coordinador de Responsabilidad Social de la FIFA, Federico Addiechi, el derecho a protestar “es algo grandioso”. “Brasil es un país democrático y aunque esto suceda durante la Copa Confederaciones, o si sucede en el Mundial o en cualquier otro momento, las personas, en democracia, tienen el derecho de protestar y debemos aplaudir esa oportunidad”, agregó.

En el mismo tono, Rousseff elogió ayer en un discurso las manifestaciones: “Brasil amaneció hoy más fuerte. La grandeza de las manifestaciones de ayer comprueban la energía de nuestra democracia, la fuerza de la voz de la calle y el civismo de nuestra población”.

Fueron las primeras reacciones “orgánicas” a un movimiento que empezó en la semana anterior al inicio del torneo, con protestas en São Paulo contra un aumento en los precios de los pasajes de autobús. Se imaginó que se trataba de un incidente aislado y local.

Los abucheos en Brasilia convirtieron además en aliados no esperados de la mandataria a Blatter y al presidente de la Confederación Brasileña de Fútbol (CBF) y del Comité Organizador del Mundial (COL), José Maria Marin.

Porto Alegre, Recife y otras capitales estatales brasileñas anunciaron este martes reducciones en el precio del transporte público tras las multitudinarias protestas que llevaron a más de 250.000 brasileños a las calles. La reducción del precio del pasaje de autobús, metro y tren es uno de los principales reclamos de los manifestantes, a los que se sumaron denuncias por los elevados gastos públicos del Mundial 2014 y de la Copa Confederaciones en curso y contra la corrupción y pedidos de mayores inversiones en salud y educación.

Los dirigentes de las manifestaciones exhortaron el martes a efectuar otra en la ciudad más grande de Brasil para protestar por décadas de lentitud gubernamental, precios elevados y servicios deficientes incluso después de que la economía del país ha mejorado.

u$s 77 por habitante

El Mundial y la Copa Confederaciones le costarán a los brasileños al menos 15.000 millones de dólares, según datos del gobierno difundidos en abril, es decir 77 dólares por cada uno de sus 194 millones de habitantes. Según datos extraídos de la página web oficial Contas abertas www.contasabertas.com.br), las partidas a las que se destinará la mayor parte del gasto son: Estadios, 3.500 millones de dólares; movilidad urbana, 4.300 millones de dólares; aeropuertos, 3.400 millones de dólares; seguridad, 950 millones de dólares; puertos, 350 millones de dólares, y telecomunicaciones, 200 millones de dólares.

La disputa del Mundial 2014 ha obligado a Brasil a construir, entre otras cosas, 12 estadios (algunos fueron sólo remodelados), 21 nuevas terminales aeroportuarias, siete pistas de aterrizaje y cinco terminales portuarias .

(AP, AFP y DPA)

Las protestas del lunes dejaron vehículos incendiados y edificios agredidos. Convocarían a otra más grande en Sao Paulo.


AP

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