Buscaron a Ávalos en la costa del río Neuquén

No dio resultado, pero utilizarán otros elementos para seguir la tarea. El fiscal retomó una vieja pista. Los estudiantes de la UNC marcharán hoy para reclamar el cambio de carátula.

Redacción

Por Redacción

Luis García

NEUQUÉN (AN).- Un viejo dato en la investigación de la desaparición del estudiante Sergio Ávalos, en junio del 2003, derivó en un rastrillaje con perros entrenados en la zona del monolito ubicado en barrio Sapere, en inmediaciones del puente carretero. La búsqueda resultó negativa y ahora esperan que la Universidad Nacional del Comahue (UNC) aporte una sonda para agotar los recursos de rastrillaje. Hoy está anunciada una marcha de los estudiantes de la UNC con el fin de que el equipo fiscal 6 a cargo de la causa realice un cambio de carátula. La intención es pasarla de “desaparición de persona” a “desaparición forzada de persona” poniendo el eje de la investigación sobre las fuerzas de seguridad, policía y ejército, que estaban a cargo de la custodia interna y externa del local. La acción penal de la causa Ávalos prescribe en el 2015 y de acuerdo con lo informado por fuentes judiciales, el cambio de carátula y su aceptación o no por la Justicia Federal podría consumir alrededor de un año, tiempo en el que la investigación se vería frenada. En cuanto a la pesquisa, reactivada por el fiscal Maximiliano Breide Obeid en mayo de este año, se supo que recientemente se avanzó en un viejo dato al cual no se le había dado relevancia en su momento. En el 2005 una agente de policía que cumplía servicios en el hospital Regional recibió una llamada de una mujer, que dijo estar en Necochea y que conocía los pormenores del “homicidio de Sergio Ávalos”, motivo por el cual huyó de Neuquén. La fiscalía rastreó a la agente, hoy cabo primero, quien contó los detalles del llamado recibido. La versión brindada por la mujer que llamó daba cuenta que con Sergio Ávalos se habían atraído, pero que ella estaba con “un hombre poderoso al que no le gustó para nada esa situación”, relató la fuente. Por ese motivo al estudiante lo trasladaron a un sector interno del boliche, donde lo golpearon y lo metieron en el baúl de un vehículo. En ese entonces la joven contó que salieron en dos autos oscuros del boliche y tras dar algunas vueltas llegaron al monolito que está a la vera de la Ruta 22, en inmediación del río Neuquén. “Lo sacaron envuelto en una manta y lo enterraron”, recordó la policía los detalles del llamado. El fiscal Breide Obeid solicitó los perros de búsqueda y realizó, a fines de julio pasado un rastrillaje en el sector en el que los perros no marcaron ningún lugar. Ahora, para certificar si está o no el cuerpo de Ávalos en el lugar se aguarda que la UNC aporte una sonda para rastrillar toda la ribera.


Luis García

Registrate gratis

Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento

Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora