Tenía restos de pólvora
ROCA (AR).- Uno de los dos hombres detenidos por el asesinato de José Miguel Santibáñez (33), ocurrido en Roca el 1 de octubre pasado, tenía restos de pólvora en sus manos y en la ropa, según relevaron fuentes directas de la investigación judicial. Con el resultado positivo del llamado “dermonitrotest” quedó más comprometido en la causa el hombre al que varios testigos señalaron como el autor de los siete disparos efectuados desde una moto en movimiento en la calle Misiones casi Montevideo, en el barrio Noroeste de esta ciudad. El sospechoso fue identificado como Oscar Rubén “Nicotina” Hernández y permanece detenido junto con su presunto cómplice, Milton Adán Verdugo, acusado de ser el que manejaba la moto. Todas las evidencias indican que los disparos que mataron a Santibáñez en realidad estaban dirigidos al hombre que conversaba con él en la vereda, el cual habría tenido un conflicto previo con Hernández. Incluso trascendió que horas antes del hecho, el sospechoso lo habría amenazado de muerte. La causa, caratulada como homicidio agravado por el uso de arma de fuego, está a cargo del juez Maximiliano Camarda y el fiscal Luciano Garrido. El magistrado ya rechazó el pedido de eximición de prisión que hizo uno de los defensores y ambos detenidos ya fueron indagados, por lo que en los próximos días se resolvería la situación procesal.
ROCA (AR).- Uno de los dos hombres detenidos por el asesinato de José Miguel Santibáñez (33), ocurrido en Roca el 1 de octubre pasado, tenía restos de pólvora en sus manos y en la ropa, según relevaron fuentes directas de la investigación judicial. Con el resultado positivo del llamado “dermonitrotest” quedó más comprometido en la causa el hombre al que varios testigos señalaron como el autor de los siete disparos efectuados desde una moto en movimiento en la calle Misiones casi Montevideo, en el barrio Noroeste de esta ciudad. El sospechoso fue identificado como Oscar Rubén “Nicotina” Hernández y permanece detenido junto con su presunto cómplice, Milton Adán Verdugo, acusado de ser el que manejaba la moto. Todas las evidencias indican que los disparos que mataron a Santibáñez en realidad estaban dirigidos al hombre que conversaba con él en la vereda, el cual habría tenido un conflicto previo con Hernández. Incluso trascendió que horas antes del hecho, el sospechoso lo habría amenazado de muerte. La causa, caratulada como homicidio agravado por el uso de arma de fuego, está a cargo del juez Maximiliano Camarda y el fiscal Luciano Garrido. El magistrado ya rechazó el pedido de eximición de prisión que hizo uno de los defensores y ambos detenidos ya fueron indagados, por lo que en los próximos días se resolvería la situación procesal.
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora