Año nuevo, el mismo drama: violencia intrafamiliar
En el Valle Medio rionegrino atendieron numerosos casos de agresiones a mujeres durante las primeras horas del 2014. De todas maneras, el nivel de denuncias sigue siendo bajo.
CHOELE CHOEL (AVM).- Si el 2013 estuvo cargado de hechos vinculados con la violencia de género, que en algunos casos incluyeron a funcionarios municipales de distintas comunas de la zona, la llegada del nuevo año no podía ser la excepción en el Valle Medio. Tanto fuentes judiciales como policiales sostuvieron ayer que el primer día del año las llamadas que más hubo que atender estuvieron vinculadas a hechos de violencia intrafamiliar. Por caso ayer, cuando las instituciones judiciales todavía se encontraban de asueto, al menos dos mujeres acudieron a la fiscalía, donde fueron atendidas por el fiscal, Guillermo Bodrato, para denunciar que fueron víctimas de violencia. El agente fiscal indicó que la mayor cantidad de llamadas y salidas de la policía en distintas localidades de la zona tuvieron que ver con esa problemática. Otras fuentes indicaron que localidades como Beltrán y Darwin recibieron más de un decena de llamadas de este tipo. Desde hace tiempo se ha indicado que la violencia intrafamiliar, y dentro de ella la violencia de género, es uno de los delitos más cometidos en la zona. Sin embargo, el porcentaje de denuncias es muy bajo, por distintas circunstancias, ya se por miedo, por dependencia económica, etcétera. El año pasado algunos casos de violencia de género fueron emblemáticos. En Coronel Belisle un sujeto ingreso al municipio y tras golpear a un empleado la emprendió a golpes contra su mujer que se desempeñaba como secretaria de Gobierno. La mujer tuvo que ser internada. Días atrás, un concejal de Darwin se vio envuelto en un confuso episodio en el que su pareja terminó internada, con riesgo a perder su bebé. “Desde hace años la violencia de género es uno de los principales delitos que se comenten en la zona, pero el porcentaje de denuncias alcanza apenas el 20 o el 30 por ciento. Ya sea por miedo al agresor, que mantiene su dominio en base al terror físico o sicológico, o la dependencia económica que se tiene con el agresor”, indicó hace tiempo la entonces jueza penal, Marisa Bosco. En muchos casos las mujeres prefieren no denunciar ante la falta de respuestas inmediatas ya sea de la Policía o de la Justicia. De todas maneras, esto ha comenzado a variar con la aplicación de diferentes normativas, entre ellas la Ley 3.040. En la comarca no son pocas las mujeres que tienen una guardia policial para su resguardo físico. Durante los dos primeros días del año entrante se mencionó que las salidas fueron numerosas. Y aunque esto no fue confirmado oficialmente dado que las denuncias tardan en llegar desde la Policía a la Justicia, se indica que los registros siguen siendo alarmantes.
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