Las cenizas de Freud
Unos ladrones trataron de robar las cenizas de Sigmund Freud, padre del psicoanálisis, y de su esposa Martha de un crematorio londinense, dañando el valioso jarrón griego que les servía de urna. Se trata de un jarrón griego del siglo IV antes de Cristo decorado con la imagen de Dionisio, el dios griego del vino y la pasión, regalado a Freud por la princesa María Bonaparte, amiga cercana y luego colega. Esta descendiente de Napoleón, casada con el príncipe de Grecia y Dinamarca, ayudó a Freud, su mujer y su hija Anna a abandonar Viena cuando Adolf Hitler se anexionó Austria, en 1938, instalándose en Londres. El jarrón reposa en lo alto de una columna de mármol en la que están inscritos los nombres del matrimonio y sus fechas de nacimiento y muerte. (AFP)
Unos ladrones trataron de robar las cenizas de Sigmund Freud, padre del psicoanálisis, y de su esposa Martha de un crematorio londinense, dañando el valioso jarrón griego que les servía de urna. Se trata de un jarrón griego del siglo IV antes de Cristo decorado con la imagen de Dionisio, el dios griego del vino y la pasión, regalado a Freud por la princesa María Bonaparte, amiga cercana y luego colega. Esta descendiente de Napoleón, casada con el príncipe de Grecia y Dinamarca, ayudó a Freud, su mujer y su hija Anna a abandonar Viena cuando Adolf Hitler se anexionó Austria, en 1938, instalándose en Londres. El jarrón reposa en lo alto de una columna de mármol en la que están inscritos los nombres del matrimonio y sus fechas de nacimiento y muerte. (AFP)
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