“Devenir”, una invitación a la interacción
La muestra colectiva estará hasta el 27 de noviembre. Integrada por creaciones de Carola Dreidemie, Andrea Juárez, Eduardo Rapoport, Ingrid Roddick y Patricia Piñeiro, cuenta con la curadoría de la reconocida artista local Ruth Viegener.
MUESTRA
Como el artista que enfrenta el desafío de una materia que aguarda, quien pretenda transmitir con palabras un hecho visual afronta un reto. Que el texto complemente la obra expuesta sin interferir en la libre apreciación y la emoción que despierte, incrementa la responsabilidad.
Curadora de “Devenir”, la muestra inaugurada el jueves en la galería Farrarons Fenoglio Arte Contemporáneo, la artista local Ruth Viegener apela a su conocimiento y experiencia para presentar sin intervenir.
Transcurrir entre las creaciones de Carola Dreidemie, Andrea Juárez, Eduardo Rapoport, Ingrid Roddick y Patricia Piñeiro es disfrutar de singulares y diversas manifestaciones artísticas que invitan a la interacción. Permanecerán a consideración del público en Mitre 442, local 21 del Paseo de la Catedral, hasta el 27 de noviembre.
Coincidente con el primer aniversario de la galería, el hecho es destacado por Viegener como síntoma de alegría para San Carlos de Bariloche. “La ciudad tiene algo que antes no tenía. Eso nos pone frente a un hito en nuestro devenir citadino. Ya no somos iguales, tenemos una nueva plataforma para enriquecer rítmicamente nuestro cuerpo cultural. Cada tres meses nos damos cita en la galería de arte y vemos lo asombroso, distinto, celebrado o inexplorado; lo contemporáneo”.
Como repitiendo la historia de ser el primero, pionero y precursor, Emilia Farrarons Fenoglio –creadora y responsable de la galería- apostó al arte “en esta tierra de virtuosos”. Viegener alude entonces a aquellos abuelos maternos provenientes de Italia que establecieron aquí la primera fábrica de chocolate, y los paternos, representados en don Héctor Farrarons, socio fundador y dirigente de la Asociación Bomberos Voluntarios Bariloche. Parecería, considera, “que la combinación es perfecta: alegría y amor al servicio y salvaguarda de la cultura en Patagonia”.
Desde el texto que da la bienvenida al visitante a la muestra, la curadora manifiesta que no es coincidencia que los cinco artistas convocados en esta oportunidad tengan “en sus mochilas el bagaje del peregrino. Han concebido la vida desde la vivencia de comprender al mundo con poros y cánulas que conectan sitios distantes con intereses cercanos. Algunos vivieron ésto desde que nacieron, otros movieron el impulso propio y buscaron oportunidades y ventajas con audacia, otros aceptaron el derrotero y, lejos de vivenciarlo con opresión, le sacaron el jugo, trasmutando exilio en ocasión.”
En las palabras escritas está “la esencia del guión curatorial. Tiene que ver con las líneas de tiempo de cada uno, las vivencias y las vidas que vamos llevando adelante. Nuestros ancestros están presentes en esas líneas de vida y las circunstancias las recorren, las recortan y las enriquecen. Por eso se llama Devenir”, expresó Viegener durante la inauguración.
Existe “como una trama sutil de esas líneas. Lo que Emilia propone con la galería es también lo que trae en su carácter de barilochense con dos familias importantes en distintos ámbitos. Los artistas que confluyen acá comparten el haber tenido estadías muy largas en otros países que integran su constitución como artistas, saberes que brindan acá y ahora. Congelada esta imagen, en ella confluyen todas estas líneas energéticas”.
El observador es invitado a participar, “a profundizar, a reflexionar, porque en realidad el arte contemporáneo es transgresión. Es tomar conciencia, es salir de nuestro ombligo, es tomar al otro como una construcción colectiva de un bienestar común. Obviamente hay artistas que van a hacer hincapié en lo que está mal, otros destacan lo que está bien, otros proyectan una utopía, pero siempre como una reflexión hacia el bienestar”.
Retornando la vista al texto que invita al recorrido leemos que “alegría, amor y devenir comparten el tiempo y el movimiento y construyen la historia con un aroma profundo a optimismo”. La convergencia de caminos de estos cinco artistas tiene mucho de premonición, dice. “Debe suceder, como si ya hubiese pasado y solo faltara el movimiento en la forma. Las conexiones se encadenan con la sutileza del roce, no son ni estridentes ni vulgares, están en la sombra de la sombra, tejen como la araña experimentada, en sitios en que el ojo del plumero no llega”.
Recorrido
Fotografías, videos y dibujo generativo desde código informático de Carola Dreidieme, fruto de su exploración en el videoarte y el arte digital, dan la bienvenida al visitante. Residió en Estados Unidos y expuso individual y colectivamente en Aspen, Dallas, Miami, Guanajuato y República Dominicana así como en los centros culturales San Martín y Recoleta. Desempeña actividades como investigadora y docente en la Universidad Nacional de Río Negro.
Avanzando en el recorrido Patricia Piñero propone participar del diseño de un calendario interactivo con la premisa de diagramar un cronograma de actividades artísticas para el año próximo. “Instantáneas de un devenir” invita al observador a plasmar su huella e influencias compartiendo pareceres que luego serán plasmados en un folleto impreso.
La planta baja de la galería es compartida por obras de Andrea Juárez, nacida en Buenos Aires en 1973. En 2001 emigró a México donde concluyó su carrera de artista plástica especializándose en grabado. En esta oportunidad expone creaciones en torno a “La roca donde me refugio”. Xilografía aplicada a botones de variadas medidas mediante pigmento iridiscente que toma energía de luz negra así como aguafuertes y aguatintas sobre papel de algodón comparten texturas otorgadas por el liquen “barba de viejo” o “del diablo”. Y su mensaje.
Las escaleras conducen al encuentro con los mapas imaginarios de Ingrid Roddick. Allí aguardan el río Pichi Leufu, la zona del río Limay, fragmentos y ríos de estepa, geografías referenciadas desde el particularísimo abordaje de la artista nativa de Estados Unidos. Puntillosos detalles y riqueza cromática ofician de atractivo a los textos incluidos a modo de referencias.
Ecólogo, doctor en Ciencias Naturales, profesor emérito de la Universidad Nacional del Comahue y ex director del Laboratorio Ecotono, Eduardo Rapoport combina en sus obras sus dotes de escultor con el conocimiento científico y el humor del que dan cuenta los títulos: Micro y macro abrojus, Arbolado urbano de ciudad Gótica con algunos desplantes de Gatúbela (“porque hay lugares sin árboles”, explica) o Liana para escaladores masoquistas.
Aunque parezca difícil la convivencia, la de ciencia y sentido del humor quedó asentada por Eddie en el prefacio de “Aerografía. Estrategias Geográficas de las Especies”, editado por el Fondo de Cultura Económica (México, 1975). “Solamente dos personas protestaron, un ex profesor y otro señor italiano que no entendió nada”, expresa.
Distendido y enriquecedor diálogo mantenido durante la inauguración de la muestra colectiva permitió conocer que la madera de ocotillo, material de algunas de sus creaciones, provino de un “tronco que conseguí cerca de Baja California y me lo traje”. Esta, explica señalando otra escultura, “es la única obra en la historia de la humanidad en la que dos esculturas están unidas por una Y”. Muchas de sus obras permanecen en el Museo de Historia Natural de México, país que lo acogió en el exilio.
DeBariloche
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