La Justicia neuquina investigará el caso Laurín
La de Río Negro se declaró incompetente y luego de meses se retomará la pesquisa.
CIPOLLETTI
CIPOLLETTI (AC/AN).- Luis Laurín se cansó de esperar. Dijo que lo hartaron “los vacíos que hizo la justicia” tanto de Neuquén como de Río Negro. Es el padre de Abel, de 19 años que estando en la costa de esta ciudad recibió un disparo desde Cipolletti.
Ayer mientras anunciaba que con familiares cortaría los puentes, la justicia rionegrina se declaró incompetente y la neuquina anunció que retomará la investigación.
Luis habló y despotricó a los cuatro vientos, mostrando una foto de su hijo entubado, al borde de la muerte desde el 4 de febrero cuando un tiro le dio en la cabeza. Es que poco después el caso entró en los más oscuros vericuetos judiciales y por casi dos meses nadie, salvo él, lo investigó.
Mientras un grupo de personas tenía sitiado el hospital Castro Rendón, donde el muchacho se encuentra internado en “estado vegetativo”, la justicia rionegrina se declaró incompetente para investigar el ataque.
Abel fue a pasar la calurosa tarde junto a sus amigos a la costa del barrio Provincias Unidas. Un cruce con otros jóvenes que estaban en la costa opuesta convirtió los insultos en tragedia. Lo operaron, pero la pérdida de masa encefálica lo dejó al borde de la muerte. Luis dijo: “solo esperamos que se detenga su corazón”.
Tres semanas después del ataque, el fiscal Agustín García solicitó a la jueza Mara Suste que declare la incompetencia de la justicia neuquina ya que si bien inicialmente se creyó que el disparo provino de una isla, Boca de Sapo, los testigos indicaron que el joven que hizo los tres tiros estaba en la costa cipoleña.
Tiempo después, el expediente ingresó a las fiscalías de la Cuarta Circunscripción y el fiscal José Rodríguez Chazarreta que solicitó informes a Investigaciones, a la AIC y a Prefectura.
En mayo, Prefectura contestó que la isla “Boca de Sapo” pertenece a Neuquén. Es que en las actuaciones que llegaron a Río Negro, figuraba esa isla como el punto donde recibió el disparo.
La Brigada de Cipolletti presentó un extenso informe en el que establecía una hipótesis y a los posibles autores del ataque, identificados. Pretendían realizar allanamientos pero como Prefectura informó que el ataque ocurrió en Neuquén, si la justicia rionegrina autorizaba esa medida “corría el riesgo de enfrentar determinadas nulidades”.
Ayer al mediodía, la jueza Sonia Martín de Río Negro firmó la declaración de incompetencia y un chofer llevó los expedientes a la fiscalía de García que retomó el caso. El fiscal general neuquino, José Gerez, indicó que “ante un conflicto de jurisdicción la vía es ir a la CSJN pero Neuquén renunciará a esa instancia para evitar más contratiempos y para que la familia empiece a tener una respuesta rápida”.
“Su estado es irreversible”
“Su estado es irreversible, sólo estamos esperando que le deje de funcionar el corazón”. Los bombos sonaban, algunos bocinazos quebraban el aire y Luis Laurín, mostraba una foto de su hijo entubado, agonizante. Al chico comenzaron a “pasarle morfina” hace ya varias horas, es cuestión de tiempo para que fallezca”.
Lo dijo con los ojos inyectados de ira por el estado de la causa y de dolor por la situación de su hijo, uno de los diez que tuvo en tres matrimonios.
Después de las idas y venidas del caso, Laurín juntó familiares, amigos, cortó calles, tomó un colectivo urbano de la empresa Pehuenche y amenazó incluso con cortar los puentes carreteros. Fue entonces que, por esas horas (alrededor de las 10:30), se destrabó la situación judicial. Dijo que hizo una investigación propia, y que saben quiénes son los autores del ataque a balazos que dejó la vida de su hijo atada de un hilo. “Voy a hacer lo que sea necesario para que esos dos tipos vayan a la cárcel”, repitió ayer, una y mil veces.
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