Emoción total en la presentación de “Viedma”, la novela de Gonzalo Alvarez Guerrero
Los usuarios de rionegro.com.ar participaron a través de la cuenta en Facebook de “Río Negro” contando cómo fue la presentación que anoche se vivió en la capital rionegrina. Estuvieron desde Gonzalo Álvarez Guerrero a funcionarios, políticos y periodistas que acompañaron al padre del escritor en aquellos primeros días democráticos en los ´80, como Nilo Fulvi, Omar “El Negro” Livigni y Fernando Chironi.
EN VIEDMA
Expectativas y emoción. Básicamente estas dos estados fueron los que prevalecieron anoche en la sede del Concejo Deliberante de Viedma, donde fue presentada “Viedma”, tercer libro y primera novela de Gonzalo Alvarez Guerrero, hijo del fallecido exgobernador rionegrino Osvaldo Alvarez Guerrero.
“Qué lindo será reencontrarme con tantos amigos viedmenses” fue el post que 24 horas antes de su llegada a Viedma puso el autor en su muro de Facebook. Una declaración anticipada de lo que se convertiría en un reencuentro emotivo con viejos compañeros del secundario, profesores, padres de amigos y algunos de los funcionarios, políticos y periodistas que acompañaron a su padre en aquellos primeros días democráticos, como Nilo Fulvi, Omar “El Negro” Livigni y Fernando Chironi.
Una sala colmada de una comunidad ansiosa por conocer o revivir una época que parecía marcar el antes y después de una ciudad recibió a Gonzalo como se recibe a un hijo luego de una larga ausencia. Ese espíritu marcó la emoción que predominó en la Sala del Concejo Deliberante viedmense.
Más de un centenar de personas llegaron temprano seguramente para intercambiar las primeras impresiones sobre el libro y sus personajes, que transitan esta novela de iniciación, de amor y de fracaso. También para abrazar a Chalo, a ese Chalo que quedó enclavado en una época maravillosa de Viedma y de la provincia, en una época marcada por el renacer democrático, lleno de ilusiones y utopías en donde esta ciudad adquirió un protagonismo inusitado.
La disertación de Gonzalo, acompañado por su ex compañero de colegio, el periodista Jorge Olivero, fue larga y emotiva. Privilegiando anécdotas sobre cómo se gestó el proyecto Viedma Capital; precisando cómo y por qué la novela fue un artificio para su reconciliación con la ciudad. “Soriano dice que uno es de donde fue feliz. Eso es Viedma para mí, un lugar donde viví momentos de tanta felicidad”, dijo el autor, quien además contó algunas anécdotas de índole personal, que con complicidad alimentaron sus compañeros de la promoción 87 del Colegio Nacional Nº8, sentados en primera fila.
Esa misma felicidad fue la que anoche se contagió a cada uno de los asistentes, agradecidos con Gonzalo por haber inmortalizado en una novela parte de aquellos gloriosos años, los de la adolescencia para algunos –“el tiempo en el que uno descubre que son más importantes los amigos y la calle, que la familia”, según Chalo-, o los de la propia historia de la ciudad, que cambiaría radicalmente su modo de vida.
“Este libro es muy nuestro, nosotros nos vemos y nos recordamos en cada uno de los relatos que allí se cuentan. Porque todos fuimos parte de esa historia”, subrayó Fernando Barrio, compañero y amigo de Gonzalo Alvarez Guerrero.
Felicidad que se convertía en profunda emoción cuando el testigo directo y privilegiado de aquellos años destacó con orgullo el sentir de su padre: “Mi padre era un delirante, un tipo optimista, un militante de este proyecto. Cuando se fue de Viedma, nunca más volvió a hablar de la ciudad. Por vergüenza tal vez a que el proyecto más ambicioso que tuvo el país no se haya podido cumplir”; sin embargo cuando murió “pidió que sus cenizas sean esparcidas en Río Negro”, destacó Gonzalo.
”Marchar al sur, al mar y al frío”
El proyecto del traslado fue también evocada por algunos protagonistas de aquellos primeros años democráticos.
Durante la presentación se recordó también la importancia estratégica que tuvo el proyecto del traslado de la Capital. El historiador y exministro de Educación de Río Negro, Nilo Fulvi, recordó que esa iniciativa se enmarcaba en un proyecto mayor: el “Proyecto Patagonia”, cuyo objetivo era descentralizar el poder político y económico del país, y al mismo tiempo, fomentar el poblamiento de la Patagonia. “Y descomprimir los focos de conflictividad política que tenía Alfonsín en aquellos años”, agregó el propio Alvarez Guerrero.
El traslado, efectivamente, no era una modificación estructural aislada: suponía además el fortalecimiento de las autonomías provinciales y municipales, el desarrollo regional, regímenes especiales de promoción industrial, una redistribución equitativa y eficiente de los recursos coparticipables, formaban parte de la construcción de la Segunda República que propuso Alfonsín, recordaron.
Omar Livigni, un protagonista privilegiado del libro, sostuvo por su parte que la presentación del libro en Viedma “tiene un esquema evocativo y recordatorio de tu padre y del ex presidente Raúl Alfonsín”.
Alvarez Guerrero contó además, que el proceso de escritura de la novela demandó un arduo trabajo de documentación para lo cual entrevistó a muchos de sus protagonistas, incluso al propio expresidente Menem, quien dejó materialmente sin efecto el proyecto. En esa tarea, Gonzalo destacó que el proyecto del traslado de la Capital se basó en otros dos proyectos de traslados concretados: Brasilia y también en el de Bonn en Alemania.
“Fue el proyecto más ambicioso de los últimos 50 años de historia. Y fue, quizás, el mayor fracaso de la democracia argentina. El Viejo (por Raúl Alfonsín) murió convencido que Viedma Capital era un proyecto estratégico para cambiar las condiciones del país”, agregó Gonzalo Alvarez Guerrero.
La presentación de esta novela fue una fiesta. Pasará mucho tiempo y se seguirá hablando de la emoción que embargó a todos aquellos que decidieron acompañar a Gonzalo Alvarez Guerrero en la presentación de su primera novela, “Viedma”.
Informe: Paulina Andrés
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