“Necesitamos agua, venga de donde venga”

Redacción

Por Redacción

En 1995 un grupo de ciudadanos formó una comisión de gestiones para la provisión de agua a las ciudades de Cutral Co, Plaza Huincul, Challacó y zonas aledañas, denominada “San Isidro Labrador”, que logró constituirse por la antigua y presente necesidad del líquido vital. Los primeros integrantes, ciudadanos casi fundadores de estos pueblos, han padecido por años la escasez de agua en estas comarcas atípicas pero que surgieron un día como polo de atracción de trabajo para muchos hombres y mujeres. Son poblaciones surgidas por el hallazgo de petróleo y gas y la concurrencia de empresas, que motivaron que se fueran aglutinando en caseríos primero y luego constituyéndose en ciudades dinámicas y atractivas aún por la generación de empleos muy bien remunerados por la extracción de esos recursos no renovables. El crecimiento demográfico es constante y la demanda de agua, proporcional al desarrollo. Esto genera la insuficiencia constante, especialmente de agua potable, para riego y para la industria. Los años pasaron y se llegó casi a finales del siglo XX. Ante una política privatizadora surgió una gran crisis y se produjeron las puebladas de 1996, con piqueteros y fogoneros reclamando por fuentes genuinas de trabajo y a la vez exigiendo una reconversión cultural sobre la situación laboral. Entonces el grupo decidió apoyar esas demandas y se encolumnó detrás de otras propuestas, como el resurgimiento de las represas y embalses Chihuido I y II, promovidos por un grupo de piqueteros entre los que se encontraban Rickemberg, Giménez, Valderrama y otros que con mucho sentido común elaboraron un megasueño denominado “Proyecto multipropósito Lolo-Co”. Todo parecía viable y luego quedó en la nada. Hoy nuevamente se ofrece la posibilidad de construir Chihuido pero nada se dice de traer agua, aunque sea por un apéndice del lago artificial a formarse. Reiteramos como grupo la necesidad de traer más agua a estos poblados y exigirles a las autoridades que tomen nota de ello. Apoyamos cualquier idea, obra o proyecto y aplaudimos todo intento de construcción de acueducto, pero que no sean promesas de la campaña electoral, que escuchen múltiples voces de miles de ciudadanos que hacemos propia la oportunidad para agradecerles el apoyo y su firma para gestionar con paciencia y sin desmayo que traigan agua a estas comarcas. Nobleza obliga, en este caso debemos agradecer y reconocer que algo positivo se ha hecho en estos años: la construcción de un ducto proveniente del lago Los Barreales que en su recorrido entubado hasta las ciudades ha sido denominado, en reconocimiento al arduo e incansable trabajo del grupo, San Isidro Labrador. Bajo ley de la Legislatura se le asignó el nombre de nuestro grupo, que aúna los avatares del país. Seguimos aportando a una idea de producción primaria aunque sea en forma experimental por ahora, pues aún siguen preocupando los problemas sociales de nuestros jóvenes sin empleo ni futuro; no todos tienen la posibilidad de ingresar a la industria del petróleo y creemos firmemente que se puede producir un variado espectro agrario de acuerdo con el clima de la zona, sólo es necesario un suficiente caudal de agua, venga de donde venga. ¡Qué lindo sería que esto llegara a oídos de nuestra presidenta! P/grupo San Isidro Labrador, Sergio Garcés, DNI 8.377.102 (presidente) Sabino Monjes, DNI 3.435.292 (socio vitalicio) Nelson López, DNI 14.674.482 (vicepresidente) Cutral Co

P/grupo San Isidro Labrador, Sergio Garcés, DNI 8.377.102 (presidente) Sabino Monjes, DNI 3.435.292 (socio vitalicio) Nelson López, DNI 14.674.482 (vicepresidente) Cutral Co


En 1995 un grupo de ciudadanos formó una comisión de gestiones para la provisión de agua a las ciudades de Cutral Co, Plaza Huincul, Challacó y zonas aledañas, denominada “San Isidro Labrador”, que logró constituirse por la antigua y presente necesidad del líquido vital. Los primeros integrantes, ciudadanos casi fundadores de estos pueblos, han padecido por años la escasez de agua en estas comarcas atípicas pero que surgieron un día como polo de atracción de trabajo para muchos hombres y mujeres. Son poblaciones surgidas por el hallazgo de petróleo y gas y la concurrencia de empresas, que motivaron que se fueran aglutinando en caseríos primero y luego constituyéndose en ciudades dinámicas y atractivas aún por la generación de empleos muy bien remunerados por la extracción de esos recursos no renovables. El crecimiento demográfico es constante y la demanda de agua, proporcional al desarrollo. Esto genera la insuficiencia constante, especialmente de agua potable, para riego y para la industria. Los años pasaron y se llegó casi a finales del siglo XX. Ante una política privatizadora surgió una gran crisis y se produjeron las puebladas de 1996, con piqueteros y fogoneros reclamando por fuentes genuinas de trabajo y a la vez exigiendo una reconversión cultural sobre la situación laboral. Entonces el grupo decidió apoyar esas demandas y se encolumnó detrás de otras propuestas, como el resurgimiento de las represas y embalses Chihuido I y II, promovidos por un grupo de piqueteros entre los que se encontraban Rickemberg, Giménez, Valderrama y otros que con mucho sentido común elaboraron un megasueño denominado “Proyecto multipropósito Lolo-Co”. Todo parecía viable y luego quedó en la nada. Hoy nuevamente se ofrece la posibilidad de construir Chihuido pero nada se dice de traer agua, aunque sea por un apéndice del lago artificial a formarse. Reiteramos como grupo la necesidad de traer más agua a estos poblados y exigirles a las autoridades que tomen nota de ello. Apoyamos cualquier idea, obra o proyecto y aplaudimos todo intento de construcción de acueducto, pero que no sean promesas de la campaña electoral, que escuchen múltiples voces de miles de ciudadanos que hacemos propia la oportunidad para agradecerles el apoyo y su firma para gestionar con paciencia y sin desmayo que traigan agua a estas comarcas. Nobleza obliga, en este caso debemos agradecer y reconocer que algo positivo se ha hecho en estos años: la construcción de un ducto proveniente del lago Los Barreales que en su recorrido entubado hasta las ciudades ha sido denominado, en reconocimiento al arduo e incansable trabajo del grupo, San Isidro Labrador. Bajo ley de la Legislatura se le asignó el nombre de nuestro grupo, que aúna los avatares del país. Seguimos aportando a una idea de producción primaria aunque sea en forma experimental por ahora, pues aún siguen preocupando los problemas sociales de nuestros jóvenes sin empleo ni futuro; no todos tienen la posibilidad de ingresar a la industria del petróleo y creemos firmemente que se puede producir un variado espectro agrario de acuerdo con el clima de la zona, sólo es necesario un suficiente caudal de agua, venga de donde venga. ¡Qué lindo sería que esto llegara a oídos de nuestra presidenta! P/grupo San Isidro Labrador, Sergio Garcés, DNI 8.377.102 (presidente) Sabino Monjes, DNI 3.435.292 (socio vitalicio) Nelson López, DNI 14.674.482 (vicepresidente) Cutral Co

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