Roller Derby, un deporte de contacto sobre ruedas
Un juego centenario se afianza en Bariloche. Los viejos patines vuelven a tomar protagonismo entre demostraciones de fuerza, velocidad y perseverancia.
El sonido de los patines contra el piso de madera es la única forma de saber que la velocidad va en aumento. Una de las patinadoras se despega de un grupo e intenta pasar al otro pelotón. Se lo impiden. Una, dos, tres veces hasta que termina en el piso.
“Es un deporte de contacto pero no de golpes violentos”, explica Federico Inalef (Seykki) sobre el Roller Derby, que surgió en Estados Unidos en 1920 pero que se juega hace tan solo seis años en nuestro país. En Bariloche la experiencia comenzó hace tres años y en la actualidad hay dos equipos que reúnen a unas 50 personas.
Mariela López (Adrenalina) también forma parte de las Huiñas, un equipo que toma su nombre de los gatos salvajes que se pueden encontrar en la zona del cerro Tronador. “Me enganché porque es un vicio”, explica esta madre trabajadora que se animó a subirse a los patines como un desafío y poder “vencer lo que creíamos que no se podía hacer”.
El Derby
Las Huiñas se agruparon hace algunos meses y hoy son poco más de 30 integrantes entre rookies y freshies (las ingresantes). Solo la mitad integra el plantel que de 14 jugadoras que ingresan en un encuentro de Roller Derby.
En dos tiempos de 30 minutos, solo cinco jugadoras de cada equipo patinan durante 2 minutos a un ritmo acelerado. El objetivo es sumar puntos por cada patinadora que es superada. Pero el equipo contrario hará uso de sus bloqueadoras para impedir que esto suceda aunque sin golpes en la cabeza, las piernas o la columna.
Casco, rodilleras, coderas, guantes y protector bucal forman parte del equipo obligatorio. “Tenemos protección para volar”, dice entre risas Mariela aunque advierte que los nuevos tienen un trato especial mientras aprenden las técnicas.
Un equipo
Federico y Mariela coinciden en que se trata de un deporte inclusivo. No existen requisitos en cuanto a sexo, contextura física o edad. El único límite es ser mayor de 16 años aunque la edad promedio ronda los 40 años.
“Es compartir y hacer amigos. Somos una familia”, dice Mariela acerca de un deporte que alienta a unirse ante la adversidad y crecer en conjunto por fuera de la competencia.
Al quitarse los patines dejan los apodos de lado y comienzan a pensar cuál será la próxima ciudad a visitar para seguir haciendo crecer el Derby.
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora