Héctor, el agente municipal que no quiere la jubilación
Con activos 86 años al hombro, este hombre nacido en Plaza Huincul ha hecho, viajado y visto de todo un poco en la vida y su intención es “seguir trabajando”. Pintor de oficio, se desempeña ahora como encargado de coordinar las cuadrillas de limpieza en la cafetería y otras dependencias de la comuna.
Héctor García cuenta anécdotas varias mientras muestra dichoso la alacena que está armando con sus propias manos para poner las tazas de sus compañeros. Ese pequeño mueble tendrá como destino el octavo piso del edificio municipal, explica. Hace 32 años que le dedica gran parte de su tiempo a las tareas de la administración pública y a lo largo del tiempo supo ganarse el reconocimiento de sus compañeros de trabajo.
Con 86 años, Héctor se esperanza con continuar más años su trabajo en el área de Servicios Internos, donde pasa varias horas de su vida. En diálogo con “DeCipolletti” cuenta que su intención “fue siempre seguir trabajando”.
En el 2009 le llegó el momento de jubilarse pero, al plantear las ganas de continuar su trabajo en la municipalidad, no tuvo objeción por parte del intendente que gobernaba en ese entonces.
La ciudad que eligió
Pero antes de desempeñarse en la administración pública, Héctor se dedicó a decenas de oficios. Fue heladero, lechero y hasta vidriero. Aunque se define como pintor asegura que siempre le gustó la carpintería. En su casa tiene un lugar para trabajar la madera y actualmente realiza muletas que va a regalar.
Cuando llegó a Cipolletti era todo chacra y apenas asomaba la ciudad. Recuerda la calle Fernández Oro y explica que ahí se dividía el pueblo de la zona rural. Se crió en una casa ubicada en las calles Brentana e Yrigoyen, en la zona donde ahora abunda la construcción en alto y es casi el centro cipoleño. Él y sus cuatro hermanos concurrieron a la escuela cercana hasta séptimo grado aunque no pudieron continuar porque, según dijo, eran una familia muy humilde. Así, tras dar sus primeros pasos en el mundo laboral, los caminos lo llevaron a otros rumbos.
“Nací en Plaza Huincul y a los dos años mis padres se vinieron a Cipolletti. Viví en Buenos Aires, conocí a Evita y a Perón porque iba a los actos”, recuerda claramente. Allí estuvo cinco años en una empresa de pintura y fue ahí donde aprendió el oficio que lo caracteriza. “Pintamos el edificio más grande de Sudamérica de ese momento, tenía 44 pisos”, remarca con orgullo.
Además, vivió 20 años en Chile porque tenía familiares. Allá pudo tener su restaurante junto a su hermano. Al recordar esos años son miles las anécdotas que le surgen en su memoria. “Uno de mis hermanos se quedó en Chile, y ahí tiene su lancha para ir a pescar”, dice.
Héctor vive en el barrio Brentana, junto a su esposa y una de sus hijas. En diálogo con “DeCipolletti” explicó que además de trabajar, le dedica tiempo a la cocina, a mirar televisión y a hacer cosas en carpintería. Le gusta ver documentales y también partidos de fútbol, explica.
Trabajo municipal
En el área de Servicios Internos tiene a cargo el mantenimiento de limpieza y de la cafetería de la municipalidad, además de las distintas oficinas públicas que están ubicadas en distintos puntos de la ciudad.
Su tarea, explica, es coordinar las cuadrillas de limpieza y entregar los respectivos elementos. Él separa y ordena todos los suministros. “Cuando entré a la municipalidad entré como pintor, en Arquitectura, estuve diez años. Después pedí el pase. Me siento muy bien en el área con mis compañeros”, expresó.
Mientras explica que le gusta estar en actividad, agarra la alacena que está terminando con sus manos. Durante los años que lleva en la municipalidad, ya fue testigo de muchos mandatos. “Yo no me involucro en la política, sino no hubiese estado tantos años en la municipalidad, ese es uno de los secretos. El otro es trabajar sin meterse en problemas”, remarca con una sonrisa.
“Yo no me involucro en la política, sino no hubiese estado tantos años en la municipalidad, ese es uno de los secretos. El otro es trabajar sin meterse en problemas”.
“Pintamos el edificio más grande de Sudamérica de ese momento, tenía 44 pisos”,
recuerda Héctor sobre el período en que vivió en Buenos Aires.
Héctor García tiene a su cargo el mantenimiento de limpieza y de la cafetería del municipio, además de las oficinas públicas en distintos puntos de la ciudad.
El dato
Datos
- “Yo no me involucro en la política, sino no hubiese estado tantos años en la municipalidad, ese es uno de los secretos. El otro es trabajar sin meterse en problemas”.
- “Pintamos el edificio más grande de Sudamérica de ese momento, tenía 44 pisos”,
- Héctor García tiene a su cargo el mantenimiento de limpieza y de la cafetería del municipio, además de las oficinas públicas en distintos puntos de la ciudad.
- 32
- años hace que trabaja en la municipalidad de Cipolletti. Antes fue lechero, vidriero, cocinero y pintor.
- 2009
- fue el año en el que debería haberse jubilado, pero pidió continuar con su labor en la municipalidad.
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