“Tierra mía, a tí te escribo (2)”
Tierra mía, en ti están mis pensamientos, mi sentir. La semana que estuve en Imbassai, Brasil, si bien el entorno me maravilló –selva, playa y gente alegre, distinta, bella– en mi comenzó a surgir una gran angustia luego de ver las enormes cantidades de plástico descartable que se usaban en la pileta y la playa.
El cantinero preparaba una bebida natural en un vaso descartable para que no se cayera/rompiera –debía usar más de uno– y cuando lo terminaba agregaba un sorbete empaquetado en un envase plástico. Todo un trabajo artesanal servido en un envase descartable.
Como turista sólo estuve una semana recreando mi vista con tu grandeza, pero no pude dejar de ver las toneladas de basura que dejamos con este modo de viajar.
En el hotel había carteles que decían que cuidaban la fauna marina y, sí, varias personas se ocupaban de juntar todos los vasos que iban quedando tirados. Fue tan grosero para mí ver eso, ahí, descansando, que me despertó.
Cuando volví al Valle, a mi lugar, me dije: ¿de qué me quejo? Acá somos 100 veces peores: compramos la comida empaquetada en envases que enferman. A diferencia nuestra, el agua ellos la sirven en jarras y la comida en fuentes no descartables, y se alimentan bien, nos sirven comidas caseras. Reciclan el agua de las duchas, las usan para el riego.
Fui a una misa en una ciudad cercana y el párroco habló de la sabiduría: ¿qué es la sabiduría?
Sus palabras eran sentidas, su lectura del evangelio tenía ritmo, las estaba sintiendo. Habló del amor, gran palabra.
Tierra nuestra, tierra querida, cuánto daño te estamos haciendo, y tú igual sigues dándonos. Estoy despertando, estoy escuchando tu llanto, siento mucho dolor, yo también te hago daño. Deseo reparar eso.
Marianela Coseani Ameztoy
DNI 26.541.241
Marianela Coseani Ameztoy
DNI 26.541.241
Tierra mía, en ti están mis pensamientos, mi sentir. La semana que estuve en Imbassai, Brasil, si bien el entorno me maravilló –selva, playa y gente alegre, distinta, bella– en mi comenzó a surgir una gran angustia luego de ver las enormes cantidades de plástico descartable que se usaban en la pileta y la playa.
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