Ataque suicida dejó 11 muertos y 40 heridos en Jerusalén
Detonó la bomba dentro de un colectivo.
JERUSALéN.- Al menos 11 personas murieron ayer y otras 40 resultaron heridas luego de que un atacante suicida detonara una bomba en un colectivo al oeste de Jerusalén.
Tras el cruento atentado, el gobernante partido israelí Likud pidió la expulsión del presidente palestino, Yasser Arafat, de Cisjordania.
El hecho, reivindicado por las Brigadas de los Mártires de Al-Aqsa, organización autónoma del movimiento de Arafat Al Fatah, fue condenado por la Autoridad Nacional Palestina (ANP), el Vaticano y el secretario de Estado norteamericano, Colin Powell, entre otros.
«Condeno la acción de estas organizaciones terroristas y a la horrible gente que hace esto contra un colectivo civil a pleno día», dijo Powell en una rueda de prensa conjunta con el ministro de Relaciones Exteriores turco, Abdullah Gul.
El ataque fue realizado en las inmediaciones de la residencia del primer ministro de Israel, Ariel Sharon, un día después de una incursión militar israelí que mató a ocho palestinos, en su mayoría jóvenes desarmados, en un barrio de la Franja de Gaza.
El diputado del partido Likud Yuval Steinitz, que preside la comisión parlamentaria de Asuntos Exteriores y Defensa, advirtió que quienes cometieron el atentado «han querido humillar a Israel», en declaraciones difundidas por el sitio Ynet del diario Yediot Ahronot.
«Es necesario expulsar a Túnez a Yasser Arafat, que es el principal inspirador del terrorismo palestino», dijo Steinitz.
El ministro de Agricultura de Israel, Israel Katz, también dirigente del Likud, se pronunció en favor de la expulsión inmediata de Arafat.
El atacante suicida fue identificado como Ali Jaara, un agente de la policía palestina, quien militaba en las Brigadas de los Mártires de Al Aqsa.
Jaara era originario del campo de refugiados de el-Arub (Hebrón) Jaara, de 24 años, vivía desde hace varios años en un campo de refugiados en la periferia de Belén.
En su casa fue encontrada una carta en la que afirma haber decidido cometer un atentado para vengar a los palestinos muertos en Gaza por el ejército israelí.
La ANP condenó de inmediato el atentado, cometido a primera hora de la mañana local y poco después del comienzo de un intercambio de prisioneros acordado por Israel con la organización chiita Hezbollah, con base en Líbano.
Voceros israelíes, citados por la cadena británica BBC, informaron que ese intercambio de prisioneros y de restos mortales seguiría su curso pese al ataque terrorista.
Fuentes policiales precisaron que el colectivo, de la línea 19, se encontraba lleno de pasajeros al momento de la explosión.
El terrorista palestino que se había sentado en la fila del fondo del ómnibus activó los explosivos que llevaba ado
sados a su cuerpo.
La radio israelí dijo que la mayoría de los pasajeros del autobús eran personal de un hospital que había terminado su turno de trabajo.
Según testigos, la explosión partió al ómnibus en el cruce las calles Arlozorov y Gaza, en pleno centro de Jerusalén, a unos 100 metros de la residencia oficial de Sharon.
Voceros del hospital al que fue trasladada la mayoría de los heridos informaron que 10 de ellos estaban en gravísimo estado, 20 con heridas de distinta consideración y otros 10 sufrieron lesiones leves.
Según la policía, el artefacto era muy potente y contenía gran cantidad de metales como esquirlas.
Una hora después del ataque suicida, el gobierno israelí responsabilizó del hecho a la ANP por «no actuar contra los extremistas».
«Israel mantiene su decisión de continuar tomando las medidas necesarias para impedir este tipo de ataques, no tenemos otra opción», destacó un vocero del primer ministro.
«Se nos impone esta guerra mientras la Autoridad Palestina se sigue negando a dar los pasos necesarios para controlar el terrorismo que se origina en su territorio», dijo el comunicado israelí.
(AFP, DPA y Télam-SNI)
Murieron en Afganistán siete soldados norteamericanos
KABUL (AFP).- Siete soldados estadounidenses perdieron la vida y otro se halla desaparecido por la explosión de un depósito de armas en Ghazni, sureste de Afganistán.
Los militares muertos, que trabajaban «cerca de este depósito de armas», pertenecían al «Comando de las fuerzas combinadas» en Afganistán, indicó el coronel Hilferty. Otros tres soldados y un intérprete de nacionalidad afgana resultaron heridos en este incidente que se produjo en el oeste de Ghazni, a unos 150 km al suroeste de Kabul.
Los heridos fueron evacuados al hospital militar de la base aérea de Bagram, cuartel general de las fuerzas estadounidenses en Afganistán, a 50 km al norte de Kabul.
Los militares estadounidenses han iniciado una investigación para esclarecer las circunstancias de la explosión Con estos, son ya 107 los militares estadounidenses muertos en Afganistán en el marco de la operación 'Libertad inamovible'.
Treinta militares perdieron la vida en operaciones y 77 en accidentes.
La ciudad de Ghazni, capital de la provincia del mismo nombre, está situada en el eje que une Kabul a Kandahar (sur). Ghazni marca el límite norte de la zona de acción de los talibanes en sus operaciones de guerrilla, muy activos más al sur y al este, en dirección de Kandahar y de la frontera paquistaní.
El ejército estadounidense prevé abrir en las próximas semanas un equipo militar-humanitario de reconstrucción provincial (PRT). Los soldados estadounidenses están muy presentes en la zona y patrullan en particular la carretera que une Kabul y Kandahar para garantizar la seguridad de los trabajos en este eje.
Los militares estadounidenses descubren y destruyen regularmente durante sus operaciones en Afganistán importantes cantidades de municiones, a menudo disimuladas en zonas montañosas.
Consultada por la agencia francesa de noticias AFP, la embajada de Estados Unidos rehusó hacer cualquier comentario sobre la muerte de los siete soldados.
Después de dos atentados suicidas contra patrullas de la Fuerza Internacional de Asistencia para la Seguridad en Kabul, que mataron a un soldado canadiense y a un militar británico, la embajada estadounidense aconsejó el jueves a sus nacionales que limiten al máximo sus movimientos en las calles de la capital afgana.
JERUSALéN.- Al menos 11 personas murieron ayer y otras 40 resultaron heridas luego de que un atacante suicida detonara una bomba en un colectivo al oeste de Jerusalén.
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora
Comentarios