Agassi, el gladiador que no se rinde



NUEVA YORK (DPA).- Durante casi tres horas, el “Arthur Ashe” se transformó en un coliseo romano. Andre Agassi y James Blake se vistieron de gladiadores. Sólo uno de ellos, el veterano de 35 años, se impuso en la lucha y fue héroe, pero el más joven se ganó el respeto de todos, y el principal vencedor fue el tenis.

La función terminó entrada la madrugada de ayer, pero a pesar de la hora y del día, más de 20.000 personas se quedaron a gozar y sufrir del partido entre una leyenda y un ídolo en ciernes.

Agassi se llevó el pasaporte a semifinales del US. Open con un triunfo por 3-6, 3-6, 6-3, 6-3 y 7-6 (8/6), y mañana se las verá con otro estadounidense de diferente generación como Robby Ginepri, de 22 años.

No fue el partido más largo, duró 2h 51m, ni tal vez el de mejor tenis del certamen, pero sí el más dramático.

Blake, de 25 años, con su velocidad increíble, su potencia y su saque ganador, con 19 aces, lo “paseó” a Agassi durante los dos primeros sets y lo tuvo contra las cuerdas en el quinto, pero no pudo noquear a aquel tenista que fue su espejo desde que era un niño.

Y Agassi sacó a relucir toda su sapiencia para manejar y “resucitar” en los momentos clave del partido.

Mientras siga haciendo magia con su raqueta, Agassi no tiene porqué pensar en el retiro. La victoria lo dejó como el jugador más veterano en llegar a las semifinales desde que Jimmy Connors encandiló Flushing Meadows con su memorable marcha a la ronda de los cuatro mejores en 1991, cuando tenía 39 años.

Por ahora, toda conjetura acerca que Agassi está por retirarse o jugará su último partido en el US Open pierda o gane es muy prematura.


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