Ahora, Ibarra prefiere un juicio público

BUENOS AIRES (Télam).- El suspendido jefe de gobierno porteño, Aníbal Ibarra, decidió jugar su suerte al juicio político que le inició la legislatura porteña con la expectativa puesta en lograr la absolución y salir fortalecido para continuar al frente del ejecutivo porteño, aunque demasiados factores pueden incidir en el resultado de la apuesta.

Así lo expresaron colaboradores de Ibarra que no dudan, a estas alturas del proceso que le inició la legislatura por su supuesta responsabilidad en la tragedia de Cromañón, que "lo mejor" para el jefe de gobierno es que "se lo juzgue públicamente". Aunque las fuentes consultadas consideran qu el proceso "por ahora" está "empastado", señalan que Ibarra está convencido que "si tiene la oportunidad de un juicio justo" podrá "demostrar su inocencia y recuperar el espacio político" que perdió.

La situación planteada en la legislatura es inédita, ya que la Constitución porteña no prevé la sustanciación de un juicio político en el marco de un recambio legislativo, y bien podría consumirse buena parte de los cuatro meses que ya corren para enjuiciarlo en resolver ese intríngulis jurídico-político.

En este punto, la titular del ARI, Elisa Carrió, sugirió que se "actúe con responsabilidad" por "la gravedad de la situación institucional" planteada. Es que los legisladores ni siquiera previeron la redacción del reglamento que debería tener la sala juzgadora, aún cuando el proceso de juicio contra Ibarra lleva más de seis meses en curso.


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