Aimé Painé, la reedición del libro con su voz

Cristina Rafanelli reedita, en una versión revisada y aumentada, sobre la icónica cantora que a pesar de la invisibilización nunca perdió su conciencia mapuche.




Aimé Painé con la autora del libro, que en esa época trabajaba en “Expreso imaginario”. Foto: gentileza

Aimé Painé con la autora del libro, que en esa época trabajaba en “Expreso imaginario”. Foto: gentileza

La cantora Aimé Painé asumió el desafío de transmitir la cultura mapuche a través de su música allá por la década del 80. La escritora, docente y periodista barilochense Cristina Rafanelli decidió visibilizar esa reconstrucción cultural, a través de la reedición del libro “Aimé Painé: la voz del pueblo mapuche”.

Se trata de una versión ampliada de la primera edición de 2011. El nuevo material cuenta con 400 páginas y 50 fotos –muchas de ellas inéditas–, más entrevistas y un viaje de la autora hacia la localidad de Chimpay para reunirse con el hermano de la cantora, Héctor Painé.

“Se fueron sumando muchas experiencias que permitieron redimensionar aún más la historia de Aimé. Una mapuche criada en un orfanato, como huérfana que no conoció a su familia y solo se aferró a su apellido ya que era lo único que sabía”, relató Rafanelli.

La autora del libro habló de “un fenómeno cultural” en tanto Aimé logró volver a sus raíces en una lucha por la identidad que modificó su vida por completo.

Si bien vivía en Buenos Aires, comenzó a viajar al sur para conectarse con su cultura y estudiarla. Su padre era mapuche y su abuela, tehuelche.
No se trató de una mujer mapuche criada en una comunidad que absorbió la cultura de pequeña, aclaró Rafanelli, sino al revés. La mujer fue redescubriendo su identidad mapuche, investigando hasta convertirse en especialista de su propia cultura.

Aimé Painé murió a los 44 años. Foto: gentileza

Aimé estudiaba música clásica pero en un encuentro de coros “tuvo una revelación: ‘Si yo no lucho por mi pueblo, ¿quién lo va a hacer?’ Abandonó entonces el canto tradicional folclórico y la guitarra para dedicarse al canto mapuche. Así encontró su identidad”.

Destacó que “su principal legado fue promover que el mapuche se sintiera orgulloso de su identidad, de sus raíces. Por eso, le hablaba mucho a los niños para plantar esas semillas de identidad”.

Rafanelli conoció a Aimé Painé cuando realizaba la cobertura periodística de una muestra para la revista “Expreso imaginario” en Buenos Aires. En el cierre de esa muestra, estaba previsto un concierto de la cantora que lucía con orgullo vestimenta e instrumentos mapuches.

Se debe conocer la obra de esta mujer excepcional. La idea fue hacer este homenaje a Aimé y al pueblo mapuche, que ha sufrido incontables injusticias”.

Cristina Rafanelli

Me encantó. En ese momento, había una invisibilidad absoluta: no había indios, no se los veía. Su trabajo fue hacer visible esa cultura que guardaban las abuelas en su memoria”, expresó.

Recordó que tiempo atrás, la gente adulta dejó hasta de hablar la lengua para resguardar a los más jóvenes. “La situación mapuche hoy es muy diferente. Por eso, en el libro hay un apéndice que se llama ‘Lo que Aimé no vio”, señaló.

El lazo entre la cantora mapuche y la periodista se mantuvo a lo largo de los años. “Antes de su gira por Europa, contó Rafanelli, yo ya vivía en Bariloche, trabajaba en Radio Nacional y me acuerdo que Aimé me dijo que les pidiera a los oyentes que tuvieran buenos pensamientos para ella. Cuando regresa, fallece en Paraguay. Se desvanece grabando un reportaje y muere por un aneurisma”.

Cristina Rafanelli publicó la primera versión de Aimé Painé en 2011. Foto: gentileza

Definió sus recitales como clases de antropología en los que enseñaba con orgullo la cultura mapuche. “Incluso, el 87, el año de su muerte, fue maravilloso. Estuvo en Ginebra, Londres y Bristol, donde se presentó como líder espiritual mapuche. Se convirtió en una referente y luchó contra un montón de prejuicios”, dijo.

Reconoció que es difícil escribir sobre la vida de otra persona y en esta oportunidad, la investigación sobre Aimé “marcó su vida”. “Me absorbió en el sentido cultural. En mi novela Malen Cuyen, mujer de luna, la cultura mapuche vuelve a estar presente. También ahora con la leyenda de Millacura", dijo y añadió: "La espiritualidad mapuche, esa conexión con la naturaleza me fascina. Esos valores enormes que Aimé rescataba y pasan desapercibidos por la sociedad. El racismo sigue al igual que la desvalorización”.

Aimé Painé estuvo en Ginebra, Londres y Bristol, donde se presentó como líder espiritual mapuche. Foto: gentileza

SUSCRIBITE A TODOS TENEMOS UN PLAN
Todos los viernes lo que tenés que saber para el fin de semana.

Comentarios


Aimé Painé, la reedición del libro con su voz