Alerta por interés inmobiliario en el río Ñirihuau
Está entre los ejidos de Dina Huapi y Bariloche. Advierten sobre que su cauce es muy cambiante.
SAN CARLOS DE BARILOCHE (AB).- La significativa expansión inmobiliaria registrada en la zona este de la ciudad puso la mira sobre el río Ñirihuau, que conserva ambas márgenes sin urbanizar, con grandes lotes pastoriles de singular belleza.
El curso de agua, que separa los ejidos de Bariloche y Dina Huapi, carece de regulación y enfrenta la compleja situación de estar flaqueado por dos jurisdicciones comunales con distinta política urbanística y ambiental que tienen la responsabilidad de administrar sus márgenes.
Hasta la fecha existen sólo dos proyectos urbanísticos presentados en cada jurisdicción: un barrio cerrado sobre la desembocadura este, que tramita en la Comisión de Fomento de Dina Huapi con aprobación parcial, y una subdivisión parcelaria conocida como «Los altos del Ñirihuau» del lado de Bariloche. A estos se sumarían otros cuatro emprendimientos en estudio.
El delegado del DPA, Gabriel Sora, advirtió que «sobre el Ñirihuau se viene un gran problema» que pasa por definir las márgenes del río y los accesos a la costa que los viejos planos parcelarios no contemplan.
«En los planos de los loteos antiguos (con grandes parcelas rurales) se prevé un cauce de 10 a 15 metros, cuando el realidad el lecho del
río alcanza una extensión de 100 a 150 metros», explicó el funcionario, preocupado por los antecedentes catastrales que podría generar este error en los registros.
Por su dinámica natural y la pendiente de escurrimiento que atraviesa hasta llegar al lago Nahuel Huapi, el río describe un curso cambiante que recrea bañados y modifica su paisaje costero cada año.
La desembocadura, era un gran delta que sufrió un fuerte efecto antrópico con la construcción de la Ruta 40 -sus playas sirvieron de cantera para la obra vial y otras- y el puente que lo atraviesa, deteriorado por la presión del agua.
Sorá destacó la necesidad de definir la línea de ribera del Ñirihuau y establecer una planificación para el área que abarque el curso de agua, sus márgenes y la urbanización de las tierras costeras en forma integral, consensuado con las dos administraciones comunales.
Las diferencias de planificación urbanística a uno y otro lado del río son significativas, sobre todo en el respeto y acceso a los espacios públicos. En la margen de Dina Huapi se realizó una importante tarea de recuperación de balnearios -supervisada por el DPA- que son utilizados por residentes y turistas.
También la franja costera del lago Nahuel Huapi fue preservada como espacio público, cuenta con multiples accesos, una amplia zona parquizada y se puede transitar libremente hasta la naciente del río Limay.
Comentarios