Alfonsín critica la convertibilidad y complica
El caudillo radical complicó ayer al oficialismo manifestando que el episodio económico más grave del siglo en la Argentina fue la ley de Convertibilidad y sus consecuencias. El gobierno descalificó la opinión y salió inmediatamente a tranquilizar a los mercados internacionales.
El ex presidente Alfonsín definió ayer a la convertibilidad como «el episodio económico más grave del siglo», pero su embestida fue desautorizada rápidamente por el gobierno, que salió a dar muestras de tranquilidad a los mercados internacionales.
En medio de la crisis política que afronta el oficialismo a raíz de la renuncia de Alvarez a la vicepresidencia, el titular del radicalismo asestó un duro golpe al sistema económico que en 1991 estableció la paridad entre el peso y el dólar estadounidense.
«Voy a decir una cosa que va a caer muy mal. Yo creo que los dos episodios más graves para la Argentina del siglo XX fueron la revolución del «30 en lo institucional y en lo económico la ley de Convertibilidad», exclamó Alfonsín ayer por la mañana.
En su columna habitual de los jueves en el programa «Desayuno», que se emite por Canal 7, Alfonsín dijo que la ley elaborada por el ex ministro menemista Domingo Cavallo para ponerle un freno a la hiperinflación «es una trampa mortal porque entrar es fácil, pero después no se sabe cómo salir. No estoy pidiendo que la saquen, que quede claro -se atajó. Es muy difícil porque aumentarían mucho seguramente los pagos del Estado».
No obstante, el ex presidente sostuvo que actualmente, en la Argentina «no hay rentabilidad en el campo, hay dificultades para vender manufacturas y facilidades para que lleguen importaciones, de modo que la industria también sufre mucho».
Al enterarse de los dichos de Alfonsín, el gobierno, a través del portavoz presidencial, Ricardo Ostuni, descartó enfáticamente que analice una devaluación o dolarización como camino para salir del estancamiento económico. En realidad, lo que salió a desmentir Ostuni fue una opinión atribuida a un analista del banco de inversión Goldman Sachs sobre el camino que seguiría la economía, pero también sirvió para descalificar las declaraciones del caudillo radical.
Quien directamente discrepó con los comentarios de Alfonsín fue el jefe de Gabinete, Chrystian Colombo, al considerar que «quebrar» la convertibilidad generaría «un colapso en el nivel de actividad de una magnitud nunca vista». Tras definir al sistema como «la piedra angular de nues-tro mercado monetario crediticio y del mercado de capitales», el funcionario aseguró que «su importancia es también central y decisiva en todos los contratos que dependen de ella».
El ministro Machinea prefirió mantenerse al margen de la polémica y escuchar el respaldo de los organismos internacionales de crédito al plan programa económico argentino. (Infosic)
Una enfática defensa de Colombo
A una semana de haber asumido, el nuevo jefe de Gabinete, Chrystian Colombo, tuvo que enfrentarse nada menos que con el caudillo radical, quien se despachó ayer contra la convertibilidad y contra el neoliberalismo.
Colombo recordó que la convertibilidad es la «piedra angular de nuestro mercado monetario crediticio y del mercado de capitales» y enfatizó que su importancia es también central. «Quebrar la convertibilidad generaría un colapso en el nivel de actividad de una magnitud nunca vista», advirtió Colombo.
En representación del rol de garante del «uno a uno» que asumió el presidente De la Rúa desde que se hizo cargo del gobierno, Colombo consideró que «lograr esta institución le costó mucho a nuestra sociedad y generar discusiones acerca de ella impide analizar con calma las medidas que en términos de inversión, crecimiento y distribución del ingreso necesita la Argentina».
La réplica del funcionario -ligado políticamente a Enrique Nosiglia y económicamente a la línea ortodoxa liberal del gobierno- se enmarca en la caliente interna desatada la semana pasada con los cambios en el gabinete y la renuncia a la vicepresidencia de «Chacho» Alvarez. (DyN)
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