“Almirante 0”, la historia no oficial
Claudio Uriarte fue uno de los más inteligentes y cultos periodistas que ha conocido el oficio. Un erudito repartiendo sus pasiones entre la política internacional, la cocina, la música clásica y los amplificadores de alta fidelidad. A principios de los noventa escribió “Almirante 0”, la biografía no autorizada de Emilio Eduardo Massera, ahora reeditada. Aquí, la historia y las obsesiones de su autor.
“Almirante 0” no fue el único libro que escribió Claudio Uriarte durante su truncada pero intachable carrera periodística. Sí el primero. De este libro siempre sintió que su comienzo le había quedado un poco cifrado, críptico tal vez. No estaba conforme con la descripción que hacía del contexto político en el cual se desarrolló la personalidad de Emilio Eduardo Massera, el despiadado almirante que confabuló de todas las formas posibles para instalarse en el poder en la Argentina de los 70. “Estaba nervioso al principio”, nos dijo años atrás en la redacción de “Página/12” a un amigo en común y a mí. Para mediados de los 90 Uriarte había escrito por lo menos dos novelas y una suerte de diccionario personal con definiciones punzantes, eruditas y muy divertidas acerca de variados tópicos. Una de las tardes que compartimos Uriarte me leyó fragmentos de este particular diccionario. Estaba entusiasmado con las posibilidades que le ofrecía el formato borgeano (y por lo mismo infinito) de su libro. Inmediatamente después de salir a la calle “Almirante 0” (Planeta), obra celebrada por la crítica y sorprendente para quienes desconocían la inteligencia de este periodista formalmente especializado en temas de política internacional (y sólo formalmente, puesto que Uriarte era un vasto conocedor de universos tan dispares como la gastronomía, la música clásica y las alternativas técnicas de los equipos de alta fidelidad), Uriarte se puso de lleno a trabajar en una biografía del Che Guevara que le habían encargado desde una importante editorial. Se lo notaba entusiasmado con el proyecto y, tendría sus razones, cuando hablaba de él sonreía entre dientes. Como si al retratar al Che estuviera cometiendo algún tipo de travesura. Quizá era consciente de que su punto de vista no iba a llenar la mirada del editor, de que buscaba un libro homenaje y no un libro crítico. Así fue. El proyecto del Che por Uriarte se canceló aunque el periodista recibió su paga por lo hecho. Entre el 90 y el 94 Uriarte completó dos novelas (al menos eso me aseguró) de la que iba a ser una trilogía. No había conseguido editorial para ellas (aunque sí le habían propuesto publicar la primera) porque su deseo era que salieran dos al mismo tiempo. En el medio Uriarte desarrolló una intensa actividad periodística. Su carrera no parecía asentarse en ningún lugar específico por cómodo que éste le resultara. A Uriarte le interesaba sobremanera el análisis de la música clásica pero también amaba el flamenco, en especial a Camarón de la Isla, y el cine de acción norteamericano. Y la literatura, en especial Marcel Proust. Durante años a Uriarte se lo vinculó con tendencias de pensamiento de centroderecha y se dijo que sobre el final de su vida estaban más a la derecha que al centro. Uriarte era, más que alguien de posturas políticas establecidas, alguien que no temía inquietar al otro con sus descubrimientos. Disfrutaba de la elaboración de frases que transportaban ideas de un modo atractivo, musical. Muchas ocurrencias insólitas saltaban de su boca. “He pensado seriamente en convertirme al catolicismo”, recuerdo que me dijo un día. A Claudio le gustaba provocar, qué duda cabe. Fue justamente él quien escribió en un ensayo sobre la música nazi que “Carmina Burana” era “una obra larga de música pop para gente que quiere creer que está escuchando música clásica”. Uriarte dejó la escuela a medio terminar, siendo joven. Esto no le impidió obtener por sus propios medios una erudición notable y pocas veces vista en los ambientes intelectuales y periodísticos. Junto con Alejandro Horovitz, quien prologa la reciente edición definitiva de “Almirante 0”, ingresaron a la redacción del diario “Convicción”, dirigido por Hugo Ezequiel Lezama. Un contexto laboral que le serviría años después como fuente cuando comenzó a esbozar la estructura de la biografía no autorizada de Massera. La capacidad de ver más allá del primer plano siempre fue una de las características de la inteligencia de Uriarte. Sus ensayos, algunos de ellos aparecidos en la desaparecida revista “La caja”, dirigida por Tomás Abraham, deberían integrar un libro que aún no ha sido publicado. La reedición de “Almirante 0” es un merecido homenaje a una de las mentes más lúcidas que dio el periodismo local de los últimos años. El libro refleja con aplomo la personalidad de un personaje maquiavélico. Días atrás escuché a un par de chicas preguntar por el libro de Uriarte en una librería, como si lo conocieran de alguna vida anterior y como si correspondiera leerlo aquí y ahora. Hablaban con soltura, vestían con estilo posgrunge. A Claudio le hubiera encantado el color de esta postal.
Claudio Andrade candrade@rionegro.com.ar
Massera, el maquiavélico almirante, desmenuzado por el periodista Claudio Uriarte en una biografía.