Analizan el fracaso de los exámenes estudiantiles

La profesora Susana Barco, quien disertó ayer, considera que no hay que culpar a los estudiantes ni a los docentes.



CIPOLLETTI (AC).- “No hay que culpabilizar ni a los estudiantes ni a los docentes” por las magras performances logradas en exámenes preuniversitarios, dijo la profesora Susana Barco, refiriéndose a los conceptos que desarrolló en la Biblioteca Rivadavia de esta ciudad donde abordó el tema “Estudiantes y encuestas: algunos por qué de los resultados”, organizada por la Cátedra Libre de Derechos Humanos de la UNC.

Mientras, Carlos Segovia y Sara Garigliano, de la mencionada cátedra, indicaron que en esta jornada abierta a todo público -lo que generó mucha expectativa entre profesores de nivel medio y universitario, y estudiantes de los dos niveles- se procuró “analizar y discutir” las causas de esos resultados “deteniéndose en los problemas de comprensión de textos y en las dificultades en la redacción que los mismos muestran”.

Para la profesora Barco los resultados negativos, registrados en distintas casas de altos estudios del país, son “síntomas de un fenómeno que tiene que ver con una multiplicidad de factores”, y que el problema no es exclusivo de Argentina sino que se presenta a nivel mundial.

Y en esa línea analítica hizo una interpretación en la que no culpabiliza ni a los estudiantes ni a los docentes, y plantea que en todo el mundo “existe una sólida preocupación porque el tema es estructural de la cultura”.

Las causas del fenómeno en el que los estudiantes quedan expuestos, con carencias en la interpretación de textos y falta de conocimientos generales en especial, son muchas.

Entre ellas, adelantó Susana Barco, la aceleración de los tiempos, el “asumir de manera liviana” las formas del conocimiento, una tendencia “a un pensamiento único para resolver cualquier duda o cuestión” y la “no aceptación de que exista más de una manera de pensar las cosas”.

“El que no puede interpretar una lectura, ni escribir con propiedad, tampoco puede, llegado a la universidad, entender una formulación matemática o química”, opinó.

Dijo Barco que la lectura y la escritura no son propias del ámbito de las letras o la literatura “sino una actividad de tipo humano mucho más compleja y posibilitadora de accesos al dominio del conocimiento”.

En un ranking respecto de la comprensión lectora de estudiantes del nivel medio, que involucró a Europa, publicado en enero por “Río Negro” -recordó Barco- Finlandia estaba en primer lugar y Gran Bretaña se ubicada en el décimocuarto puesto.

Esto lo relacionó directamente, para el caso de Finlandia, con un Estado que se ocupa de los servicios que hacen al bienestar de sus habitantes, donde los docentes tienen una formación sólida y con salarios que están entre los más altos de los países del primer mundo.

“En Argentina, si se quiere revertir la situación y que los estudiantes obtengan conocimientos sólidos hay que disponer de recursos que implican también la adecuada formación permanente de los docentes y un salario acorde a los trabajos a los que están llamados”, dedujo la profesora que ayer analizó el tema en Cipolletti.


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