‘Andi’, el primer mono genéticamente modificado

El exitoso experimento no tiene precedentes con los primates. Confían en descubrir vacunas contra el cáncer o el sida.

WASHINGTON (EFE).- Científicos estadounidenses consiguieron “romper una nueva barrera” de la investigación al obtener el primer mono genéticamente modificado, lo que permitirá crear nuevos modelos para combatir enfermedades como el cáncer o el sida.

“Andi”, que se llama así por un juego de palabras con la iniciales en inglés del ADN (ácido desoxirribonucleico), es un pequeño mono que nació el 2 de octubre pasado y se convirtió en el primer animal genéticamente modificado en la familia de los primates, a la que también pertenece el ser humano.

La noticia fue recibida como un gran avance de la ciencia, pero también se espera que provoque numerosas críticas, por lo que supone la posibilidad de modificar genéticamente un ser humano.

Se trata de un mono de tipo “rhesus”, de la misma especie que los animales utilizados en investigación, y fue logrado en el Centro de Investigación de Primates de Oregón. “Andi” lleva en su ADN un nuevo gen que, aunque no tiene ninguna función específica, posee fluorescencia, lo que permite a los científicos rastrear su distribución en la estructura genética del animal.

Aunque el de “Andi” es simplemente un gen “marcador”, otros animales que podrían modificarse genéticamente en el futuro llevarán genes asociados con enfermedades específicas, con el fin de permitir la experimentación sobre esas dolencias. El cáncer, la fibrosis cística, la enfermedad de Alzheimer, los defectos de nacimiento, las enfermedades coronarias o el sida, entre otros problemas, son algunas de las dolencias que los científicos esperan poder investigar con este tipo de animales.

“Esta investigación -el logro de ‘Andi’- rompe una barrera técnica” que existía hasta ahora, declaró Duane Alexander, director del Instituto Nacional de Desarrollo Humano y Salud Infantil (NICHD), que financió la investigación.

Hasta el momento, sólo se habían logrado modificaciones genéticas en roedores o animales destinados a mejorar la raza en la ganadería, pero “Andi” es el primer primate no humano con una diferencia introducida en su carga genética.

Los científicos, coordinados por Gerald Schatten, utilizaron una técnica desarrollada con vacas para modificar los genes del mono. Según explicaron en la revista Science, primero lograron introducir el nuevo gen en un óvulo no fertilizado de mono “rhesus”.

Los óvulos fueron después fertilizados y se logró la preñez de varias hembras, que dieron a luz tres animales. Uno de esos tres pequeños animales, “Andi”, tenía incorporado el nuevo gen con éxito en su carga genética.

Según Schatten, “Andi” posee un gen GFP, las iniciales en inglés de proteína fluorescente verde, un químico procedente de las medusas cuya luminiscencia verde puede ser observada mediante microscopios especiales.

En realidad, la introducción de este gen solamente perseguía la finalidad de comprobar que es posible la modificación genética de un animal tan complejo como un mono, cuya estructura genética es la más parecida a la de un ser humano.

Patologías comunes con los humanos

El porqué la existencia de “Andi” es un hecho fundamental en biología es simple. Hacen falta modelos animales de patologías comunes para que la ciencia sea capaz de comprender mejor buena parte de las enfermedades más serias que sufren los humanos, según lo publicado en diario “El Mundo” de España.

Los ratones transgénicos, con problemas específicos causados por la presencia o ausencia desde la concepción, de un gen determinado, se están utilizando de forma rutinaria en investigación y desde hace varios años. No hay duda de que estos animales seguirán siendo claves para todos los científicos.

Lo que ocurre es que un roedor no es el mejor modelo cuando se trata de estudiar el envejecimiento, las enfermedades neurodegenerativas o el comportamiento. Un mono con Alzheimer, o con Parkinson, tendrá un gran valor para cualquier experto que intente trabajar en estas patologías.

“No obstante, los resultados del grupo de Oregón no presuponen ya que los monos transgénicos vayan a ser tan comunes en los laboratorios como lo son ahora los ratones”, escribe en la revista Science en un comentario Gretchen Vogel.

“En primer lugar porque no hacen falta siempre, en segundo porque esta técnica tiene que mejorar mucho y ser más eficiente y en tercero porque las protestas de los defensores de los animales serán un inconveniente muy molesto”, señaló.


WASHINGTON (EFE).- Científicos estadounidenses consiguieron “romper una nueva barrera” de la investigación al obtener el primer mono genéticamente modificado, lo que permitirá crear nuevos modelos para combatir enfermedades como el cáncer o el sida.

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