Annemarie Heinrich, el regreso de la imagen

El alma de la brillante fotógrafa ha regresado a la región después de varios años. Sus obras se pueden ver en Neuquén en la muestra colectiva "Imágenes y Cultura del XX: la fotografía".

NEUQUEN (AN).- El 22 de octubre de 1990 los neuquinos tuvieron el alto honor de recibir a la más reconocida fotógrafa de todos los tiempos en Argentina.

Annemarie Heinrich, no cabe dudas que a ella se hace referencia, llegó como integrante de un jurado del Salón Patagónico de Fotografía.

Luego, regresó hace varios años en una muestra y hoy visita esta capital una vez más, con lo mejor de su producción -porque ya no está entre nosotros- en «Imágenes y Cultura del XX: la fotografía».

El municipio neuquino, a través de la secretaría de Turismo y Cultura, deja inaugurado hoy a las 20, una exposición de envergadura en el Museo Nacional de Bellas Artes Neuquén.

La muestra «Imágenes y Cultura del XX: la fotografía», con obras de Annemarie Heinrich y otros profesionales, es un homenaje a esta destacada y singular artista.

Incluye treinta y tres fotografías tomadas por la artista a figuras tales como Berta Singerman, Tilda Tamar, Tita Merello, Eva Duarte, Olinda Bozán y Luis Sandrini, Delia Garcés, Zully Moreno, Ana María Lynch, Francisco Petrone, Andrés Chazarreta, Lola Membrives y Jorge Luis Borges, entre otros personajes, en un período que va desde finales de la década del «30 hasta principios de los «70.

Además, la muestra incluye veintitrés trabajos de fotógrafos como Manuel Alvarez Bravo, Alexander Apóstol, Mario Abelardo Laus, Elda Harrington, entre otros.

Hace trece años, Heinrich le decía a «Río Negro» que para iniciarse en la profesión, antes era necesario «leer y ver mucho. Buscar revistas y libros de fotografía, probar todos los sistemas fotográficos, asistir a los fotoclubes sobre todo para participar de la discusión de los distintos problemas fotográficos».

Eran otros tiempos ¿lo eran para las recetas magistrales? Decía esta excepcional maestra «de más está decir lo difícil que se hace ser fotógrafo por el costo, pero eso siempre digo que hay que empezar a trabajar con una cámara barata, que es como un instrumento hasta estar seguro que se va a quedar con la fotografía y recién después pensar en algo más complicado».

¿Es actual? Si, y lo seguirá siendo.

La fotógrafa que le rellenó el corpiño a Evita

Durante sesenta años se la conoció como «la fotógrafa de las estrellas».

Nacida en Berlín pero ciudadana argentina desde que cumplió los 14 años, Annemarie logró sobresalir, a fuerza de talento, en una compleja profesión que a principios del siglo estaba reservada sólo a los hombres.

A su estudio concurría lo más granado de la sociedad, de las artes y las letras. Famosos pasaron por sus manos: Mirtha Legrand, Jorge Luis Borges o Luis Sandrini.

Quizás las más adoradas fotografías, que recortadas han colgado sin marco y sin pompa de las paredes de casillas y rancheríos camperos, fueron las de la inolvidable «Abanderada de los pobres».

Es que Eva Perón fue la mimada del lente de la alemana desde que cumplió 20 años hasta los últimos momentos, los más dolorosos de su enfermedad.

En una divertida charla con periodistas contaba que a Evita la conoció cuando era una aspirante a actriz.

«Ella era la menos bonita de todas, pero tenía una piernas largas y una piel hermosa, aunque era muy flaquita, nada de busto. Ese sí que fue un problema, tanto que a la hora de sacarle una foto hubo que rellenarle el corpiño y ajustar el traje con broches. Con un agregado: como Eva era muy tímida, cada vez que le bajaba el escote, ella se lo subía. En ese momento era nada más – y nada menos-que una chica del interior de Buenos Aires que soñaba con ser actriz»·

En 1990 «Río Negro» le preguntó si alguna vez había sido discriminada en Argentina por alguna causa.

Nos dijo acerca de ese tema: «en el aspecto político sufrí por mi nacionalidad. Yo vine de Alemania cundo tenía catorce años, con mis padres. Ellos eran socialistas y lógicamente no podía seguir viviendo en un país fachista. Mi padre había estado en la Primera Guerra y entonces nos vinimos a la Argentina porque mi madre tenía dos hermanos acá. Con respecto a la discriminación profesional por ser mujer, creo que hay falta de confianza de la mujer en el sentido de tener la misma capacidad de hacer lo mismo que un hombre. Siendo yo muy joven,una vez vino un hombre a fotografiarse a mi estudio y me dijo, con mucho desprecio: «¿usted me va a tomar»? y se fue. Pero a mi eso nunca me ha afectado, hay que seguir delante y luchar».

El desnudo de Thilda Tamar

El hijo del psicólogo Enrique Pichón Riviere (Marcelo) cuenta en un «Clarín» de hace tantísimos años, que una pareja que caminaba por Callao y Las Heras denunció a Heinrich por «exhibiciones obscenas e inmoralidad en la vía pública».

El 5 de junio de 1991, el «Río Negro» titulaba «Cerraron la causa de la fotógrafa». ¿Qué había pasado?

La fotografía de un desnudo de la actriz Thilda Tamar realizada hacía más de cuarenta años (por entonces), dio lugar a la insólita denuncia. Pero la justicia resolvió que no constituía una imagen obscena y por el contrario «revela una calidad y estética que la ubica en el plano artístico» según la jueza Rina Rende de Cajide.

Así cerró la causa que le entabló Eduardo Verón de Astrada y su esposa, quienes se habían considerados «agraviados por la exhibición en la vidriera de Callao 1475» su último estudio.

La foto fue adquirida por Fundación Antorchas y se preservó a la dama que en contrapartida y por la misma causa recibió de la magistrada innumerables ponderaciones,mientras que le llovieron muestras de solidaridad de personalidades argentinas y extranjeras.


NEUQUEN (AN).- El 22 de octubre de 1990 los neuquinos tuvieron el alto honor de recibir a la más reconocida fotógrafa de todos los tiempos en Argentina.

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