Antes, otro bochorno

El bochorno esta vez fue responsabilidad del Consejo Federal. En un hecho insólito, Alianza y Huracán de Comodoro Rivadavia tuvieron que postergar para esta tarde el trascendental cruce por la ausencia del árbitro barilochense, Adrián Antillanca. El juez no fue notificado por el Consejo, por lo que el partido debió suspenderse.

A último momento se intentó conseguir una terna de la Confluencia, pero no hubo caso, y finalmente el encuentro pasó para hoy a las 14.30.

Unas 300 personas llegaron hasta el Coloso y después de aguardar sin suerte doblaron las banderas y emprendieron el regreso a casa. "El árbitro no estaba notificado y por eso el partido se jugará el jueves", anunció ayer el presidente del "Gallito", Raúl Blanco. En el local el ambiente no es el mejor. La falta de resultados y el fantasma del descenso comenzaron a generar un clima complicado. Las diferencias entre los propios dirigentes ya no se pueden disimular y la presión de la gente se hace sentir.

Sólo una victoria ante el Globo podría devolver la confianza a un grupo que llega golpeado. Si bien no se oficializó, la continuidad de Omar Poblet podría depender del resultado de esta tarde. En lo deportivo, Alianza y Huracán están casi condenados a jugar la promoción para mantener la categoría. La pelea es por el séptimo lugar en la tabla general, que hoy poseen los de Comodoro con cinco puntos de ventaja sobre el Celeste.


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