Apenas tanteos
Las alquimias electorales para el 2015 son sólo eso: mezcolanzas por ahora sin correlato práctico.
de domingo a domingo
Hay políticos –más de lo aconsejable– que enaltecen las estrategias electorales y, atareados en esos menesteres, relegan los candentes problemas de la sociedad. Un ejemplo se dio en la sesión del jueves pasado en la Legislatura bonaerense, que terminó en escándalo y postergó el debate sobre la creación de las policías municipales, un nuevo cuerpo de 15.000 hombres que debería estar en funcionamiento antes de las PASO previstas para agosto del año próximo. Las bancadas en pugna respondían a candidatos expectables: el gobernador Daniel Scioli, quien juega por dentro del Partido Justicialista, y el exjefe de Gabinete Sergio Massa, líder del Frente Renovador. Más que hacer foco en la acuciante inseguridad ciudadana, se enredaron en la bizantina discusión sobre supuestos “senadores truchos”. “Es que los dos explotan muy bien el costado mediático de la noticia y se olvidan de aportar urgentes soluciones a los dilemas diarios”, analizaron voceros de Mauricio Macri, quien prefiere en esta instancia seguir recorriendo una “tercera vía”. Rechaza a los “imaginarios” (peronistas anti-K por un lado, radicales con peso propio que no aceptan el conformismo de la conducción partidaria por el otro) que lo tientan con una gran interna abierta. Es que, a iniciativa del misionero Ramón Puerta, justicialistas disidentes están promoviendo dos fórmulas para agosto del 2015, Massa-Macri y Macri-Massa, que contemplan a la vez una alquimia territorial. Sería un cauce para canalizar las voluntades que reniegan de la década K. A la vez, radicales con votos discrepan con los que controlan la sigla UCR y exploran la posibilidad de hacer competir en las PASO a Macri con el exvicepresidente Julio Cobos, quien hizo punta en la Federación Argentina de Box, en un acto al que llamativamente faltaron algunos de sus socios principales de UNEN, Ernesto Sanz, “Lilita” Carrió y Hermes Binner. “Las versiones no tienen ningún asidero. Tenemos amigos en ambos lados, pero no existe ninguna conversación seria que vaya en ese sentido”, aseguró a “Río Negro” una de las principales espadas parlamentarias de PRO. Es que el macrismo, como otras fuerzas en la intimidad, considera que en esta etapa ordenancista (en general, todos celebraron el demorado acuerdo con el Club de París) sólo se pueden hacer “tanteos” unitarios pero recién en noviembre o diciembre estarán los elementos para hacer una evaluación responsable acerca de la conformación de una sociedad capaz de desbancar al kirchnerismo. Hasta aquí, si bien compartió listas legislativas en los últimos comicios, Macri es particularmente duro con Massa, al que considera un exponente de “lo viejo” que trata de reciclarse con una experiencia transversal similar a la que llevó adelante el kirchnerismo. Más de lo mismo, con otro ropaje y lenguaje amable. En la ciudadela del radicalismo hay intendentes alineados con Massa que mantienen una buena relación con Cobos y promueven un entendimiento como forma de tener referentes nacionales compatibles con la necesidad de retener el pago chico. Con ellos sintoniza, por caso, el diputado nacional por Córdoba Oscar Aguad. Y en ese bamboleo está también el neuquino Horacio “Pechi” Quiroga, quien no compartiría un espacio que tuviese por protagonista principal a Elisa Carrió. Las definiciones demorarán. En Río Negro, donde PRO apuesta al PPR, Alberto Weretilneck parece decidido a ir por un nuevo período. En principio, con el apoyo de la Rosada, que varias veces le ha sido esquiva al senador Miguel Pichetto. El cipoleño efectivamente estuvo en una reunión social con Massa y le habría expuesto sus pretensiones desde una visión pragmática de la realidad. “Yo no me bajo”, le avisó.
Arnaldo Paganetti arnaldopaganetti@rionegro.com.ar