Aquelarre vuelve, pero una vez al mes
Mañana reabrirá el boliche que hizo historia en la zona. Prometen desfiles y más atractivos en esta etapa.
Mañana reabre al público Aquellarre, el boliche bailable de Roca que marcó por más de 20 años a los jóvenes del Alto valle.
Orlando Mayer, titular de «Punta Cero producciones» enfrenta la tarea de organizar la noche de Aquelarre.
La intención del productor no es simple aunque tiene buenas razones para proponérselo. La fuerte imagen de Aquelarre en el imaginario colectivo aporta un grado de ansiedad difícil de esquivar. Una pauta para entenderlo fue la enorme cantidad de público que colmó el local para las fiestas de Navidad y Año Nuevo.
A pesar de este éxito inicial en la fiestas que animó a Mayer a enfrentar la iniciativa que comienza este sábado, la noche roquese se verá iluminada sólo una vez al mes. Esta es una forma de estrategia comercial del productor para enfrentar las exigencias que implica mantener un espacio como Aquelarre. Además la apertura «una vez al mes» hace un aporte al propósito firme de diferenciar a esta como una nueva etapa.
Dentro de la estrategia, la cadencia mensual de la noche de Aquelarre brinda a Mayer la oportunidad de realizar producciones más importantes e interesantes al estilo de las más famosas discos porteñas. Desfiles de modas con marcas y modelos a nivel nacional insertados en la noche y megafiestas temáticas son la principal novedad que promete lo que según sostiene será «La noche top del valle». Como una forma de distinguirse en el mercado local, la idea reproduce el modelo probado de «lo fashion» que en la región todavía llama la atención.
Además y quién no lo duda, que Aquelarre abra una sola vez al mes reaviva la expectativa de una noche diferente para el público y funciona como estímulo para quienes viajan de otras localidades de la región.
La captación del público de la zona es vital para el éxito de la empresa. De Regina a Neuquén la juventud del Alto Valle ( a veces de más lejos) aportó siempre el grueso del público enriqueciendo casi como en ningún otro local de este tipo el aspecto que hacía más interesante la noche: conocer gente nueva.
Esta forma de pensar a Aquelarre casi desde cero, implica el abaratamiento de los precios de las entradas, (5 pesos para ellas y 7,50 para ellos) y cambios en las formas de comercialización de la barra. Algunos de estos cambios que Mayer mantiene como sorpresa, implican el concepto americano de «Big is better», que aplicado a nuestras costas simplemente significa «Cuanto más grande, mejor».
Esta primer noche enmarcada dentro de la Fiesta de la Manzana presenta como producción de la noche a las reinas y candidatas al trono de la manzana. Mayer promete mucha música para divertirse y porqué no, al viejo estilo, lentos al final. A cargo de él mismo habrá también algunos flashes de música «del Aquelarre de antes».
Además de un juego de luces inteligentes, el sistema de láser posee para esta reinauguración nuevos espejos.
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