“Argentina dejó de crecer cuando se puso el cepo cambiario”
Informe de E&R considera la medida del gobierno como destructora de la competitividad de productos locales.
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La economía argentina “dejó de crecer cuando se estableció el cepo” cambiario a fines de octubre de 2011, según un informe de la consultora Economía & Regiones (E&R) que advirtió que “sólo una apertura eficiente” de esa traba “puede conducir al indispensable equilibrio general” para que vuelva el crecimiento. “El cepo conduce naturalmente hacia la estanflación porque, al perpetuar el exceso de demanda en el mercado cambiario, convalida el exceso de oferta (recesión e inflación) en todos los otros mercados de la economía”, explicó. En ese marco, la consultora aseveró que “si se mantiene el cepo, Argentina tiene asegurado no volver a crecer”. “Por eso, sí o sí, hay que levantar el cepo, aunque esta medida aislada no nos va a devolver por si sola al sendero del crecimiento. Es decir, levantar el cepo es condición necesaria pero no suficiente”, planteó. Según el análisis, “Argentina no crece porque su sector privado tiene serios problemas de competitividad, es decir, no puede hacer negocios, producir más y ganar dinero”. “El cepo es el primer destructor de la competitividad. Los capitales internacionales no invierten en países donde no se puede girar dividendos o retirar las utilidades”, afirmó. Aseguró que “sólo una apertura eficiente del cepo puede conducir al indispensable equilibrio general que siente las bases para que la economía vuelva a crecer después de cuatro años”. “El levantamiento del cepo sin sobrante de pesos y con reforma monetaria permitiría que el tipo de cambio encuentre su nivel de equilibrio (bajo un sistema de precios relativos armonioso), elimine el exceso de demanda y con ello cierre los excesos de oferta del resto de la economía y el nivel de actividad repunte. Sin sobrantes de pesos y con una reforma monetaria que garantice oferta de dinero en línea con la demanda de pesos, la inflación bajaría. Aumentaría el PIB, se incrementaría la demanda de trabajo y con ello mejoraría el salario real”, concluyó. (DyN)