Argentina y México llevan la voz cantante en Cannes

Si Cannes es el podio, Argentina y México no se apean. Representan en estos momentos dos de las cinematografías más arriesgadas, abiertas e innovadoras en el panorama de habla hispana, algo que no pasa desapercibido en el certamen francés, que ha repartido estas propuestas en varias competiciones oficiales y paralelas.

FESTIVAL DE CANNES

Y en lo más alto figura Carlos Reygadas, que con su cuarta película “Post Tenebras lux” aspira por tercera vez a la Palma de Oro. Este director mexicano es un “enfant” de Cannes, pues aquí se estrenó con “Japón” (2002). Su tercer largomentraje (”Luz silenciosa”) le hizo valedor del premio del Jurado y ahora es el único representante de habla hispana en la competición oficial, aunque no el único latinoamericano. El brasileño Walter Salles da el salto al cine en inglés transformando en cine la mítica novela de Jack Kerouac “On the Road”.

“Post Tenebras Lux” se desarrolla, al igual que casi todas sus películas, en el ámbito rural y retrata la vida en el campo de un joven y su familia.

Michel Franco, que también debutó en Cannes en 2009 con una relación incestuosa (”Daniel y Ana”), asciende en la escala festivalera y entra en la sección Un Certain Regard (Una cierta mirada, la segunda competición más importante del certamen) con “Después de Lucía”, una segunda película centrada también en las relaciones familiares, aunque en esta ocasión en la de un padre e hijo tras la muerte de la madre.

México compite además en la Quincena de los Realizadores con una singular muestra que barrunta el documental y la ficción, “Fogo”, de otro joven valor en alza: Yulene Olaizola, una de las pocas directoras que este año estrenan película en Cannes.

Precisamente la Quincena de los Realizadores, que este año cuenta con un nuevo director, el crítico de cine Edouard Waintrop, abre de par en par las puertas al cine en español y así, de las 19 cintas seleccionadas, 6 cuentan con impronta iberoamericana.

Ahí se encuentra el nuevo trabajo de Pablo Larraín, que tras haber sido infiel a Cannes estrenando en septiembre en el Festival de Venecia el drama intenso “Post Mórtem”, regresa al certamen francés con “No”, una obra centrada en los últimos coletazos de la dictadura chilena de Augusto Pinochet y coprotagonizada por Gael García Bernal.

García Bernal es ya un rostro asiduo del certamen francés, donde debutó con “Amores Perros”, y forma parte del “star system” latinoamericano, en el que también se incluye Ricardo Darín, quien este año no va a poder acudir a la Costa Azul a pesar de contar con película: “Elefante Blanco”, de Pablo Trapero. La cinta se presenta en la sección Un Certain Regard.

Trapero forma parte además del filme colectivo impulsado por Benicio del Toro sobre la icónica capital cubana: “7 días en La Habana” se estrena también en esta sección oficial del certamen y cuenta con una ficha artística con talentos como Elia Sueliman, Julio Médem o Laurent Cantet en la dirección, así como con Emir Kusturica, Jorge Perugorría o Daniel Brühl, entre muchos otros.

El primer largomentraje del también argentino Alejando Fadel, “Los salvajes”, que se estrenó en último BAFICI, es uno de los siete trabajos seleccionados en la Semana de la Crítica, otra de las muestras paralelas. También se estrenó en el Festival de Cine Independiente de Bueno Aires (BAFICI) “Villegas”, del argentino Gonzalo Tobal, que ha sido programada en una proyección especial de la competencia oficial.

Regresando a la Quincena de los Realizadores, el argentino Benjamín Ávila, que ha hecho carrera productor de programas televisivos educativos y es autor, entre otros, del documental “Nietos: Identidad y memoria”, muestra su primera obra de ficción con “Infancia clandestina”, una película ambientada en la dictadura argentina, protagonizada por Ernesto Alterio y Natalia Oreiro y que respalda desde la producción Luis Puenzo (”La historia oficial”).

En coproducción con Argentina, el uruguayo Pablo Stoll regresa a Cannes con “3”, la segunda película que dirige en solitario, después de las exitosas “Whisky” y “25 Watts”, que hizo a cuatro manos con el fallecido Juan Pablo Rebella.

La inusual presencia colombiana se divide este año en Un Certain Regard y la Quincena. En la primera figura “La Playa”, de Juan Andrés Arango, mientras que en la segunda se estrena el primer largometraje de William Vega, “La Sirga”, una obra centrada en el desarraigo por el conflicto militar.

En esta sección, que busca promover a los realizadores, el español Jaime Rosales regresa casi 10 años después de despuntar con “Las horas del día” con otro drama, “Sueño y silencio”, centrado en una pareja que sufre un accidente que cambiará sus vidas.

Rosales es uno de los pocos españoles en Cannes, donde aparte de Julio Médem -que forma parte de “7 días en La Habana”-, sólo ha sido convocado el debutante Antonio Méndez Esparza, que rodó en México una historia con la inmigración como telón de fondo en “Aquí y allá”, que se ha programado en la Semana de la Crítica.

El certamen francés no ha querido olvidar a una de las figuras que se encuentra en lo más alto del cine latinoamericano y que falleció en agosto pasado, el franco chileno Raúl Ruiz, y la Quincena de los Realizadores proyectará en una sesión especial su testamento fílmico: “La noche de enfrente”.

dpa


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