Mercedes-AMG GT 53: 544 CV y más de 800 km de autonomía

La marca alemana amplía su gama de deportivos con un gran turismo eléctrico de cuatro puertas. Acelera de 0 a 100 km/h en 3,5 segundos y admite cargas de hasta 600 kW.

Por Redacción

El Mercedes-AMG GT 53 Coupé plantea una transición particular dentro de la gama deportiva de la marca alemana. Mantiene la potencia, la tracción integral y las soluciones de chasis asociadas a AMG, pero reemplaza el tradicional motor de combustión por una configuración eléctrica de 544 CV.

Mercedes-AMG presentó una nueva versión de su gama de altas prestaciones: el AMG GT 53 Coupé de cuatro puertas, un modelo que lleva la deportividad de la división alemana al terreno de la movilidad completamente eléctrica. La propuesta busca combinar las prestaciones propias de un AMG con el confort necesario para utilizarlo tanto en ciudad como en viajes de larga distancia.

El GT 53 funciona con dos motores eléctricos síncronos de imanes permanentes (PSM), uno asociado a cada eje, que desarrollan en conjunto una potencia máxima de 544 CV y un torque instantáneo de 81,5 kgm. La potencia continua alcanza los 270 kW.

Con este conjunto, el gran turismo puede acelerar de 0 a 100 km/h en 3,5 segundos, mientras que la velocidad máxima está limitada a 230 km/h. Para quienes busquen un rendimiento todavía mayor, el AMG Driver’s Package opcional permite elevar ese límite hasta 250 km/h.


La transmisión también incorpora una solución particular para un vehículo eléctrico. En el eje posterior utiliza una caja de dos velocidades, pensada para combinar una respuesta rápida al iniciar la marcha con una mayor eficiencia cuando el vehículo circula a velocidades elevadas.

Una batería de 106 kWh y tecnología de 800 voltios


La plataforma eléctrica se apoya en una batería de 106 kWh y una arquitectura de 800 voltios. El paquete está compuesto por celdas cilíndricas de alta densidad energética, con tecnología NCMA y ánodo de silicio.

Uno de los puntos destacados de la ingeniería del modelo está en el sistema destinado a controlar la temperatura del acumulador. Para evitar pérdidas de rendimiento cuando el vehículo es sometido a una utilización intensa, Mercedes-AMG desarrolló un sistema de refrigeración directa.

En lugar de limitarse a refrigerar el conjunto de la batería, un aceite no conductor circula individualmente alrededor de cada celda. El sistema está administrado por el centro de refrigeración integrado CCH, que permite mantener las condiciones térmicas dentro de los parámetros adecuados.


La marca también apunta a resolver uno de los principales desafíos de los vehículos eléctricos deportivos: la autonomía. El AMG GT 53 Coupé homologa más de 800 kilómetros de alcance, una cifra que lo coloca como una alternativa pensada no solamente para prestaciones, sino también para recorridos extensos.

En cuanto a la recarga, el sistema admite hasta 600 kW de potencia en corriente continua cuando se conecta a estaciones de 800 voltios. Según las cifras anunciadas, puede recuperar más de 534 kilómetros de autonomía en 10 minutos. Además, el sistema cuenta con adaptación automática para utilizar infraestructura de 400 voltios.

Un eléctrico que busca conservar el carácter AMG


Aunque el GT 53 no utiliza un motor de combustión, Mercedes-AMG desarrolló recursos específicos para mantener algunas de las sensaciones asociadas históricamente a sus modelos deportivos.

Uno de ellos es el programa de conducción AMGFORCE Sport+, que incorpora un sistema acústico diseñado para reproducir el sonido de un motor de seis cilindros en línea de 3,0 litros. La experiencia se complementa con cambios de marcha simulados que pueden accionarse mediante las levas ubicadas detrás del volante.

El objetivo es generar una respuesta más cercana a la de un deportivo convencional y evitar que la conducción eléctrica elimine por completo las sensaciones que tradicionalmente acompañan a los modelos de altas prestaciones.

La configuración dinámica también incluye la suspensión neumática AMG Ride Control, con amortiguación adaptativa y tres niveles de regulación: Comfort, Sport y Sport+. A esto se suma la tracción integral AMG Performance 4MATIC+, que administra la entrega de torque entre los dos ejes de acuerdo con las condiciones de adherencia y las necesidades de conducción.

El conductor puede elegir además entre diferentes programas mediante el sistema AMG Dynamic Select. La oferta contempla los modos Comfort, Sport, AMGFORCE Sport+, Slippery, Eco e Individual, con diferentes configuraciones para respuesta, eficiencia y comportamiento dinámico.

Una silueta fastback con aerodinámica activa


El diseño mantiene la identidad de un gran turismo de cuatro puertas, con una carrocería de perfil fastback. Una de las modificaciones más visibles está en la altura: el techo se encuentra 4 centímetros más bajo que en su antecesor, pese a que las baterías están ubicadas en el piso del vehículo.

La aerodinámica también tiene un papel importante en el rendimiento. El modelo incorpora el sistema activo Aerokinetics, que modifica determinados elementos de la carrocería en función de las condiciones de circulación.


Entre ellos aparece un alerón trasero que se despliega de acuerdo con la velocidad y la aceleración lateral. También incorpora un difusor posterior inferior que contribuye a disminuir la resistencia aerodinámica cuando el vehículo circula por autopista. El objetivo es combinar estabilidad a velocidades elevadas con una mejor eficiencia energética, un aspecto especialmente relevante en un vehículo eléctrico de estas características.

Puertas adentro, el enfoque deportivo se combina con elementos destinados al confort. El tablero incorpora un cuadro de instrumentos digital acompañado por una pantalla central de 14 pulgadas, ubicada con una inclinación orientada hacia el conductor. En la consola central se encuentra el selector giratorio Response Control, mientras que el equipamiento incluye el techo panorámico de cristal Sky Control, que utiliza tecnología de opacidad variable.

De esta manera, el Mercedes-AMG GT 53 Coupé plantea una transición particular dentro de la gama deportiva de la marca alemana. Mantiene la potencia, la tracción integral y las soluciones de chasis asociadas a AMG, pero reemplaza el tradicional motor de combustión por una configuración eléctrica de 544 CV, una batería de 106 kWh y una autonomía que supera los 800 kilómetros.


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