Brasil: sin ley, pero con aval de la Justicia
Laura Bonilla
RÍO DE JANEIRO (AFP).- A dos meses de la visita del papa a Brasil, la Justicia determinó el martes pasado que las oficinas públicas que celebran casamientos no podrán rechazar a parejas gays que deseen casarse, a pesar de que el Congreso no ha aprobado una ley al respecto. La decisión fue adoptada por mayoría (14-1) en el Consejo Nacional de Justicia (CNJ), una institución pública que vela por la autonomía del Poder Judicial y es presidida por Joaquim Barbosa, presidente también de la Corte Suprema. “Esto equivale a autorizar el casamiento homosexual en Brasil”, dijo Raquel Pereira de Castro Araujo, presidenta de la Comisión de Derechos Homosexuales en la Orden de Abogados de Brasil (OAB). Hasta ahora algunas oficinas públicas –subordinadas a la Justicia estatal– aceptaban la solicitud de casamiento de parejas homosexuales y otras la rechazaban. La Justicia de varios estados de Brasil ha aceptado el casamiento homosexual, pero no había hasta el momento una decisión a nivel nacional. La unión estable de parejas homosexuales fue reconocida en mayo del 2011 por la Corte Suprema, que les garantizó los mismos derechos que a las heterosexuales. No obstante el Congreso, donde hay una poderosa bancada religiosa, no ha aprobado el matrimonio homosexual. De hecho, el polémico pastor evangélico y diputado Marco Feliciano, presidente de la Comisión de Derechos Humanos de la cámara y denunciado por homofobia, adelantó que su Partido Social Cristiano (PSC) irá contra la decisión con un “recurso para suspender la decisión y un recurso de inconstitucionalidad” en la Corte Suprema. Si la Corte Suprema deja firme esa decisión “nosotros podremos decir aquí que está transformando en ley aquello que la mayoría de la población brasileña no quiere. Es inconstitucional. Está invadiendo la competencia del Poder Legislativo”, afirmó el pastor. Luiz Kignet, especialista en derecho de familia de la consultora PLKC Advogados, en São Paulo, celebró que el “Poder Judicial tomó la delantera. La ley es necesaria; el Poder Judicial no está suprimiendo la obligación de una ley”, pero está diciendo que es constitucional mientras el Legislativo no resuelve, precisó.