Bromas con el cura amigo

EL CALAFATE.- La jefa de Estado Cristina Fernández de Kirchner intercambió ayer bromas con el cura párroco de El Calafate, Carlos Álvarez, quien agradeció tener «una vecina presidenta».

«Buenos días a todos», dijo apenas tomó el micrófono el cura párroco, quien recibió como respuesta una recriminación en tono de broma de Cristina Fernández: «¡Y a todas!», agregó la presidenta.

«Tenés razón pero no me empieces a retar desde ahora, todavía no arranqué», pidió el sacerdote, en tono de total confianza hacia la jefa de Estado, en una situación que generó largas carcajadas en el público.

Álvarez resaltó en su homilía el valor de las fiestas populares, agradeció a Dios por la naturaleza y dijo que la gratitud también se expresaba en el hecho significativo de «tener una vecina presidenta».

Los festejos por el 131 aniversario del bautismo del Lago Argentino, en Santa Cruz, recuerdan la travesía realizada por el perito Francisco Moreno, a través del río Santa Cruz hasta llegar a las costas del río Argentino.

La ceremonia se realizó en la plaza principal de El Calafate, donde fue izada la bandera argentina y el cantante Luciano Pereyra cantó el Himno Nacional, acompañado por la banda musical del regimiento de Río Gallegos.

(Télam)


EL CALAFATE.- La jefa de Estado Cristina Fernández de Kirchner intercambió ayer bromas con el cura párroco de El Calafate, Carlos Álvarez, quien agradeció tener "una vecina presidenta".

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