Más que un partido de fútbol
Juan Alfredo Nieva
DNI 4.5470.607
VILLA REGINA
Durante todos los días previos me cansé de escuchar la frase “es solo un partido de fútbol”, y no podría estar más en desacuerdo. El fútbol es en sí mismo el mayor fenómeno social existente: es más que un deporte y resulta transversal a toda la sociedad. Pertenezco a un grupo de jóvenes que nos criamos escuchando el relato de lo glorioso que fue aquel partido de 1986, cómo Diego les hizo un gol con la mano y después marcó el mejor gol de la historia. Aquel partido derivaba siempre en la explicación de por qué era tan importante para nuestro pueblo; era a través de ese partido que uno, como niño, aprendía sobre la Guerra de Malvinas.
Y si hay algo que aprendí en mi vida es que a este país lo logran unir dos cosas: el fútbol y Malvinas. En esta ocasión, ambas volvían a converger 40 años después de aquella famosa vez. El partido aún no había comenzado, pero con los himnos nos dimos cuenta de que efectivamente no era un encuentro más. Enfrente teníamos a aquel que nos robó y goza de lo que es nuestro; nuevamente teníamos la chance de hacer valer nuestro orgullo, y así lo hicimos.
La bandera mostrada por nuestros jugadores durante los festejos resumió todo. Una simple sábana pintada con aerosol fue el reclamo más relevante de los últimos años; sobre ese lienzo improvisado se vio plasmado el ser de nuestra nación. Cuarenta años después, le volvimos a recordar al mundo dos cosas fundamentales que no admiten discusión: somos la mejor selección del mundo y las Malvinas son argentinas.
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