Cayó una cruz de la Basílica de Luján

BUENOS AIRES (Télam).- Una cruz de ocho metros y casi 1.600 kilogramos se desprendió y cayó antenoche de una de las torres de la Basílica de Nuestra Señora de Luján, desde más de 100 metros de altura. Cerca de las 23, la pesada cruz de metal cayó hacia un pasillo interior de la basílica, ubicada en San Martín 50, de la ciudad ubicada a 60 kilómetros al oeste de la Capital Federal, cuando no había nadie cerca, debido a que el templo abre a las 7 y cierra a las 20.

La cruz, en la cual había una imagen de la patrona de la República Argentina, se desplomó desde una de las dos torres principales del frente del edificio, rozó la estructura y quedó clavada en las escalinatas de mármol de las puertas laterales.

La estructura de hierro cayó entre el edifico de la basílica y un pequeño santuario ubicado a su lado, donde también existe una santería y baños para los visitantes.

El padre rector de la Basílica, Carlos Pucheta, calificó ayer al hecho como «una obra de la providencia divina, una prueba que Dios nos pone, a tal punto de que en el techo rescatamos las manos de la imagen de la virgen que quedaron unidas como si rezaran».

El sacerdote dijo a Télam que les pidió a los ingenieros que revisaron el lugar que «en el menor tiempo posible bajen -por prevención- la cruz que no cayó de la otra torre, lo que deberá hacerse con un helicóptero».

«La basílica seguirá abierta -remarcó- pero desde hoy estará vallada y la entrada se hará por un ingreso lateral, sobre la calle 9 de Julio, para que nadie quede expuesto a una desgracia».

Agregó que los técnicos que subieron a la torre desde la cual se desprendió la cruz, le dijeron que la base metálica «estaba totalmente oxidada y fue víctima de la fatiga de los materiales».

Pucheta explicó que ayer el templo fue visitado por técnicos del Ministerio de Infraestructura y Vivienda de la Nación encargados de ese lugar debido a que fue declarado Monumento Histórico Nacional.

Esa cartera, sostuvo, «cuenta con los tres estudios de restauración que se hicieron para el mantenimiento del edificio» que dieron un costo para la obra de 5.000.000 de pesos.

El sacerdote remarcó que ocupaba ese cargo desde hacía 15 días y ahora deberá encargarse de restaurar la obra del padre Jorge Mario Salvaire, quien el 15 de mayo de 1887 colocó la piedra fundamental, que se inició en 1890.

Pucheta precisó que las torres, desde una de las cuales cayó la pesada cruz, se terminaron en 1930, pero los trabajos continuaron y, en 1970 se inició la reapertura de la cripta, que se terminó hace menos de dos años.

El sacerdote recordó que la basílica se construyó de acuerdo con el arte gótico del siglo XIII, «el estilo más elevado, con sus cabreadas en forma de mano en oración y los techos como si fueran las manos de Dios que nos protegen».


BUENOS AIRES (Télam).- Una cruz de ocho metros y casi 1.600 kilogramos se desprendió y cayó antenoche de una de las torres de la Basílica de Nuestra Señora de Luján, desde más de 100 metros de altura. Cerca de las 23, la pesada cruz de metal cayó hacia un pasillo interior de la basílica, ubicada en San Martín 50, de la ciudad ubicada a 60 kilómetros al oeste de la Capital Federal, cuando no había nadie cerca, debido a que el templo abre a las 7 y cierra a las 20.

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