Cersinpat apremiada por los altos costos y la falta de inversión

Los trabajadores de la fábrica de ladrillos cerámicos aseguran que necesitan 10 millones de pesos para renovar la maquinaria. No pueden pagar la luz y el gas, Gestionan ayuda del ENIM.



En la cerámica Cersinpat (exStefani) los trabajadores se encuentran en un “cuello de botella”, apremiados por los altos costos de la energía eléctrica y las dificultades financieras, comerciales y de industrialización. Estiman que la inversión que necesitan para que la renovación de las maquinarias y pasar los sobresaltos es de 10 millones de pesos aproximadamente. Así lo definieron los obreros que llevan adelante la fábrica de ladrillos cerámicos huecos.

Uno de los integrantes de la fábrica, describió que el panorama que afrontan no es alentador. José Navarrete explicó que cuentan día a día con pequeños aportes pero no lo necesario como para encontrar el equilibrio. Producen a diario los ladrillos cerámicos pero a partir de ahí, no es mucho más lo que pueden hacer.

“Nos encontramos en un cuello de botella prácticamente porque tenemos problemas comerciales, financieros, de industrialización porque se nos pone la fábrica cada vez más vieja y no tenemos un crédito importante para poder reinvertir en la fábrica”, describió de forma categórica Navarrete.
La antigüedad de la maquinaria de esta fábrica que produce ladrillos cerámicos huecos, requiere una fuerte inversión. “Hoy le estamos poniendo un millón de pesos y la inversión que necesitamos es de 10 a 15 millones de pesos, entonces no nos alcanza”, acotó.

El día a día lo logran sortear pero no es suficiente para modificar el panorama. En el medio, hay conversaciones y negociaciones pero todavía no logran concretar algún tipo de salvataje.

“Nunca vamos a bajar los brazos porque lo decidimos hace nueve años atrás y eso se tiene que cumplir cueste lo que cueste”.

José Navarrete es uno de los trabajadores de la fábrica sin patrones.

Una de las alternativas que manejan es la posibilidad de acceso a un crédito del ente autárquico intermunicipal El Mangrullo –ENIM-. Sin embargo, aún no se aprueba. “No sale el crédito, nos piden todo tipo de certificados y estamos ahí”, refirió.

A la hora de detallar el monto de los gastos, los números se disparan. La fábrica tiene que pagar un promedio de 1 millón a 1,2 millón de pesos mensuales; en cuanto al gas “hoy debemos un millón y medio de pesos y esos números no nos están dejando producir”.

A la hora de hacer cuentas, hay cuestiones a priorizar. Se le paga al personal, que son 65 y es el plantel mínimo, se destina otro poco a la luz y otro tanto al gas, pero a fin de cuentas, algún servicio queda en “rojo”.

De todos modos, aclaran que la producción no se detiene y todos los días se hacen ladrillos cerámicos. En este punto, mencionan un párrafo aparte para los “corraloneros”, que son quienes les encargan los ladrillos y muchas veces, no alcanzan a entregar la producción. Los ladrillos que aquí se fabrican se entregan después a los corralones de materiales que están en Chos Malal, Loncopué, Zapala, San Martín de los Andes y Bariloche u otro lugar de la provincia de Río Negro.

“Nos están acompañando y es muy importante eso. Estamos produciendo todos los días y nunca vamos a bajar los brazos porque lo decidimos hace 9 años atrás y eso se tiene que cumplir cueste lo que cueste”, concluyó Navarrete.


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