El pingüino de Magallanes aumenta su población en Río Negro
La colonia de Islote Lobos pasó de casi no albergar ejemplares a superar las 8.000 parejas en dos décadas. Científicos en San Antonio Oeste y colaboradores hicieron un estudio. Señalan que las condiciones ambientales y alimentarias en la provincia favorecieron el aumento de la población de aves marinas.
El pingüino de Magallanes o patagónico es un ave marina que vive en colonias sobre la costa de la Argentina y Chile. Se alimenta de peces como la anchoíta, calamares, crustáceos y otras especies marinas que varían según la zona.
Para reproducirse, cada pareja cava nidos en la tierra o usa cuevas naturales, pone dos huevos, y tienen los pichones entre septiembre y febrero de cada año. Ahora, la provincia de Río Negro también está en la mira de esa especie de ave marina.
Científicos del Centro de Investigación Aplicada y Transferencia Tecnológica en Recursos Marinos Almirante Storni (CIMAS) y la Facultad de Ciencias Marinas de la Universidad Nacional del Comahue en San Antonio Oeste hicieron relevamientos de campo y publicaron los detalles en la revista Scientific Reports.
Tras el análisis de los datos, detectaron que la cantidad de parejas de pingüinos en la provincia de Río Negro tuvo un crecimiento explosivo.
“El número de parejas en la colonia del Parque Nacional Islote Lobos se multiplicó por casi 400 entre 2002 y 2025. Es decir, la provincia de Río Negro pasó de prácticamente no tener pingüinos en etapa de reproducción a tener más de 8.000 parejas”, dijo Jesica Hombre, bióloga, quien recibe una beca para hacer doctorado del Conicet y la Administración Nacional de Parques Nacionales.
En la investigación también participaron científicos de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN), el Centro de Estudios de Sistemas Marinos (CESIMAR), que depende del Conicet, la Universidad Maimónides y la Fundación Azara.
Cómo viven en Río Negro
La colonia del Parque Nacional Islote Lobos se encuentra distribuida en tres islotes: Islote Redondo, La Pastosa e Isla de los Pájaros, detalló la científica.
El aumento de las parejas, explicó la bióloga, está asociado al establecimiento de la colonia en una zona en particular. “Es habitual que atraviesen una primera etapa de crecimiento exponencial. Luego, a medida que aumenta la cantidad de parejas, ese crecimiento se torna más lento”, señaló
Con respecto a las causas del incremento de las parejas en la provincia de Río Negro, se debe a que las colonias no funcionan como unidades aisladas, sino que están conectadas entre sí.
“Los individuos pueden moverse entre colonias, abandonar sitios y asentarse en zonas nuevas o más favorables. Por esto, algunas colonias del centro y sur de Chubut, como Punta Tombo, se han reducido”, afirmó.
La costa de Río Negro ofreció condiciones ambientales favorables y una buena disponibilidad de alimento para los pingüinos.
Más allá de la provincia de Río Negro, los resultados del trabajo indican que, a escala nacional, la población de pingüinos de Magallanes no está en retroceso. “El pingüino no está en declive, como se creía, ni la población muestra una disminución general”, acotó Hombre.
“Si bien algunas colonias emblemáticas y grandes, como la de Punta Tombo, han disminuido en los últimos años, esto responde a una reconfiguración de la distribución de la especie por su funcionamiento como metapoblación. A escala nacional, la especie presenta una población en buen estado”, aclaró.

Vida y costumbre de una especie emblemática
El pingüino de Magallanes pasa parte del año en tierra y parte en el mar. Durante la temporada reproductiva, vive en colonias sobre la costa, donde cava nidos, forma pareja con el mismo compañero cada año y protege a sus crías. El resto del año lo pasa en el agua y se aleja cientos de kilómetros de la costa.
En el mar, estos pingüinos se alimentan de peces, calamares y pequeños crustáceos. Nadan y bucean para buscar alimento, pueden alcanzar grandes profundidades y recorrer largas distancias en busca de zonas ricas en peces. Además, aprovechan su agilidad bajo el agua para evitar depredadores como lobos marinos y orcas.
Cada pareja pone dos huevos por temporada y ambos padres se turnan para incubarlos y alimentar a los pichones.
Los pingüinos cuidan a sus crías hasta que mudan el plumón y aprenden a nadar, momento en que los jóvenes se lanzan al mar. La vida en la colonia está llena de sonidos, disputas y encuentros

Parque Nacional Islote Lobos: el refugio clave de la fauna marina
El Parque Nacional Islote Lobos se ubica en la provincia de Río Negro, Argentina, y fue creado en 2022 mediante la Ley Nacional 27.670. Se extiende sobre 19.079,2 hectáreas, distribuidas en diferentes categorías de protección: 14.155 hectáreas como Parque Nacional, 3.486,2 como Reserva Nacional y 1.438 como Parque Nacional en la ecorregión de Monte de Llanuras y Mesetas. La jurisdicción y administración corresponden al ámbito nacional, con dominio fiscal.
Este parque tiene como principal objetivo la conservación de colonias de lobo marino de un pelo, pingüino patagónico y otras aves marinas, así como la protección del ambiente característico del Monte. Se han registrado 149 especies nativas, de las cuales 31 se encuentran amenazadas. Además, existen cinco especies exóticas identificadas en el área.
El Islote Lobos posee un alto valor para la investigación científica, con al menos 31 estudios realizados sobre su fauna y ecosistemas. Su superficie, aunque pequeña en comparación con otros parques nacionales de Argentina, resguarda hábitats esenciales para la biodiversidad marina y terrestre de la región
El pingüino de Magallanes o patagónico es un ave marina que vive en colonias sobre la costa de la Argentina y Chile. Se alimenta de peces como la anchoíta, calamares, crustáceos y otras especies marinas que varían según la zona.
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