Científicos norcoreanos huyeron a EE. UU. 20-4-03
El presidente norcoreano Kim Jong-Il (centro), con algunos de los científicos que se fugaron a Estados Unidos. SYDNEY, Australia (Reuters/AFP).- Un grupo de 20 militares y científicos norcoreanos relevantes, entre ellos el «padre» del programa nuclear de Pyongyang, Kyong Won Ha, se fugó a Estados Unidos y a países aliados en el marco de una operación secreta llevada a cabo vía Nauru -una pequeña república del Pacífico-, según publicó el diario australiano «The Weekend Australian». Para analistas, este suceso supone un «triunfo» de la administración Bush, habida cuenta de que hoy por hoy se discute entre Estados Unidos y el gobierno norcoreano el «avance» del programa armamentista nuclear de la Corea rebelde. Las deserciones en las filas de la élite militar y científica de Pyongyang comenzaron en octubre del año pasado, cuando 11 países decidieron conceder protección consular para desplazar a los norcoreanos de China hacia lugares seguros, afirma el rotativo. Los interrogatorios de Kyong proporcionaron a los servicios secretos estadounidenses una perspectiva inédita de las capacidades nucleares de Pyongyang, especialmente en lo que se refiere al reactor número 1 de Yongbyon. Según el diario, la operación comenzó el 12 de octubre (pero se difundió recién ayer) cuando Philip Gagner, un abogado residente en Estados Unidos, propuso al presidente de Nauru, Rene Harris, financiar la apertura de embajadas de su país en Washington y Pekin a cambio de una «ayuda a algunos refugiados». Como se informó el viernes, el Gobierno de Corea del Norte anunció que está recuperando más de 8.000 tubos usados de combustible irradiado como parte de su programa nuclear, lo que le permitiría producir plutonio de uso militar. Estados Unidos cree que el régimen norcoreano no ha procesando aún material radiactivo, pero el anuncio ha puesto en peligro las conversaciones entre Pyongyang, Washington y Pekin previstas para la próxima semana. Se cree que entre los desertores se encuentra el padre del programa nuclear norcoreano. Operación evasión Por su parte, el ex ministro de Finanzas de Nauru, Kinza Clodumar, dijo que tuvo información sobre la denominada «Operación Evasión» cuando se encontraba junto a una delegación de su país en Washington en octubre, según el periódico. Algunos países habrían aceptado actuar como lugares de tránsito con estancias superiores a 30 días una vez que los desertores abandonaban China, dijo el diario citando «documentos confidenciales y entrevistas con personas clave en Washington, el Pacífico y Asia del Norte». Pero el periódico informó de que al final, la cobertura diplomática de Nauru no se utilizó para poner en lugar seguro a los desertores. La operación, que ya ha terminado, fue dirigida por estadounidenses y neozelandeses que actuaban como un brazo extendido de sus gobiernos, dijo el diario. Se cree que entre los país implicados en la operación estarían Estados Unidos, Nauru, Nueva Zelanda, Vanuatu, Tailandia, Islas Filipinas y España, según la información. La crisis entre Corea del Norte y EE.UU. se desató en octubre de 2002, cuando la administración Bush informó que el gobierno norcoreano había admitido que tenía un programa para producir uranio enriquecido. En respuesta, Washington y sus aliados decidieron suspender los envíos de petróleo al país comunista, que habían sido acordados a cambio de que los norcoreanos suspendieran su programa nuclear. Corea del Norte anunció que iba a reanudar las labores en la planta nuclear de Yongbyon y posteriormente expulsó a los inspectores de Naciones Unidas y se retiró del Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares. Las claves para dilucidar la crisis entre la Corea rebelde y el gobierno de Bush se resolverán en las próximas semanas, ahora que a la Casa Blanca «le sobra» un poco más de tiempo debido al fin de la guerra en Irak, dijeron analistas.
Sigue siendo el próximo objetivo
La caída de la estatua de Saddam Hussein, con la bandera estadounidense sobre su rostro, parece ser la respuesta que EE.UU. quiere ofrecer al mundo tras los atentados del 11 de setiembre de 2001. Por eso, la Casa Blanca planea futuras campañas militares desde su laboratorio en Irak, en cuyas probetas aparecen los nombres de la anacrónica Corea del Norte, la díscola Siria y la poderosa Irán. Pero estas son sólo algunas etiquetas de las futuras campañas que estudia Washington, a las que según los analistas pueden agregarse los nombres de otros países, incluso de América latina, como Colombia. El propio Bush envió este mensaje tras el derrocamiento de Hussein -cuyo paradero continúa siendo un misterio similar al del millonario saudita Osama Ben Laden-, cuando afirmó que la guerra en Irak es «un claro mensaje para todos aquellos que intentan amenazarnos». Siria, donde según Washington se esconden varios ex jerarcas del régimen de Saddam, apareció como un imprevisto posible blanco de Washington, debido a la supuesta colaboración dada a Irak durante la guerra por el presidente Bachar El Asad. Mientras Washington mantenía una serie de acusaciones contra Damasco, esta semana volvió a despertarse el problema del león norcoreano, luego de que Pyongyang anunciara que procesa combustible nuclear para producir plutonio en su planta nuclear de Yongbyon. La noticia ocurrió en momentos en que Washington, Pyongyang y China deben sostener una ronda de conversaciones esta semana en Pekín. Este fue un nuevo eslabón de la crisis desatada en octubre pasado, luego de que la Casa Blanca afirmara que Corea del Norte había iniciado un programa secreto de enriquecimiento de uranio, lo que violaba un tratado de 1994.(Télam)
El presidente norcoreano Kim Jong-Il (centro), con algunos de los científicos que se fugaron a Estados Unidos. SYDNEY, Australia (Reuters/AFP).- Un grupo de 20 militares y científicos norcoreanos relevantes, entre ellos el "padre" del programa nuclear de Pyongyang, Kyong Won Ha, se fugó a Estados Unidos y a países aliados en el marco de una operación secreta llevada a cabo vía Nauru -una pequeña república del Pacífico-, según publicó el diario australiano "The Weekend Australian". Para analistas, este suceso supone un "triunfo" de la administración Bush, habida cuenta de que hoy por hoy se discute entre Estados Unidos y el gobierno norcoreano el "avance" del programa armamentista nuclear de la Corea rebelde. Las deserciones en las filas de la élite militar y científica de Pyongyang comenzaron en octubre del año pasado, cuando 11 países decidieron conceder protección consular para desplazar a los norcoreanos de China hacia lugares seguros, afirma el rotativo. Los interrogatorios de Kyong proporcionaron a los servicios secretos estadounidenses una perspectiva inédita de las capacidades nucleares de Pyongyang, especialmente en lo que se refiere al reactor número 1 de Yongbyon. Según el diario, la operación comenzó el 12 de octubre (pero se difundió recién ayer) cuando Philip Gagner, un abogado residente en Estados Unidos, propuso al presidente de Nauru, Rene Harris, financiar la apertura de embajadas de su país en Washington y Pekin a cambio de una "ayuda a algunos refugiados". Como se informó el viernes, el Gobierno de Corea del Norte anunció que está recuperando más de 8.000 tubos usados de combustible irradiado como parte de su programa nuclear, lo que le permitiría producir plutonio de uso militar. Estados Unidos cree que el régimen norcoreano no ha procesando aún material radiactivo, pero el anuncio ha puesto en peligro las conversaciones entre Pyongyang, Washington y Pekin previstas para la próxima semana. Se cree que entre los desertores se encuentra el padre del programa nuclear norcoreano. Operación evasión Por su parte, el ex ministro de Finanzas de Nauru, Kinza Clodumar, dijo que tuvo información sobre la denominada "Operación Evasión" cuando se encontraba junto a una delegación de su país en Washington en octubre, según el periódico. Algunos países habrían aceptado actuar como lugares de tránsito con estancias superiores a 30 días una vez que los desertores abandonaban China, dijo el diario citando "documentos confidenciales y entrevistas con personas clave en Washington, el Pacífico y Asia del Norte". Pero el periódico informó de que al final, la cobertura diplomática de Nauru no se utilizó para poner en lugar seguro a los desertores. La operación, que ya ha terminado, fue dirigida por estadounidenses y neozelandeses que actuaban como un brazo extendido de sus gobiernos, dijo el diario. Se cree que entre los país implicados en la operación estarían Estados Unidos, Nauru, Nueva Zelanda, Vanuatu, Tailandia, Islas Filipinas y España, según la información. La crisis entre Corea del Norte y EE.UU. se desató en octubre de 2002, cuando la administración Bush informó que el gobierno norcoreano había admitido que tenía un programa para producir uranio enriquecido. En respuesta, Washington y sus aliados decidieron suspender los envíos de petróleo al país comunista, que habían sido acordados a cambio de que los norcoreanos suspendieran su programa nuclear. Corea del Norte anunció que iba a reanudar las labores en la planta nuclear de Yongbyon y posteriormente expulsó a los inspectores de Naciones Unidas y se retiró del Tratado de No Proliferación de Armas Nucleares. Las claves para dilucidar la crisis entre la Corea rebelde y el gobierno de Bush se resolverán en las próximas semanas, ahora que a la Casa Blanca "le sobra" un poco más de tiempo debido al fin de la guerra en Irak, dijeron analistas.
Registrate gratis
Disfrutá de nuestros contenidos y entretenimiento
Suscribite por $1500 ¿Ya estás suscripto? Ingresá ahora
Comentarios