Cipolletti comenzó un severo control en la Isla Jordán

Clubes y centros recreativos, en la mira de la comuna.

Por Redacción

CIPOLLETTI (AC).- Las 16 instituciones y centros recreativos concesionados por el municipio en la Isla Jordán están siendo observados con lupa.

No quieren en la comuna que haya fugas en cuanto a las obligaciones estipuladas en las normativas vigentes y van a ajustar las clavijas para que se cumpla lo pactado en los contratos respecto de emprendimientos como cercos perimetrales, quinchos, parrillas, sanitarios, cuidado de la forestación autóctona, reforestación con otras especies, y demás.

Ya hubo un paneo, aunque ligero, para tener un cuadro aproximado de la situación imperante, de parte de personal idóneo del área Catastro, lo que permitió comprobar que el 60 por ciento de los permisionarios está en regla, pero habría un 40 que deberá trabajar mucho para mantenerse en aquel pulmón verde de la periferia sur del ejido rural.

Los resultados de esta aproximación al problema se hallan en el despacho del secretario de Gobierno, Claudio Di Tella, según lo confirmó ayer el funcionario, quien adelantó que ahora viene un análisis más profundo y citaciones a los contratantes.

La escalada de controles se lanzó en diciembre siguiendo directivas del intendente Alberto Weretilneck, quien para afianzar esta política en la isla anunció que «vamos a proceder a la readjudicación de los contratos con los distintos clubes, a fin de regularizar la situación de todos los que tienen una concesión».

Actualmente tienen contratos o concesiones el Centro Lonja y Coraje, el Recreativo del DPA, la Cámara de Industria y Comercio, los clubes Cipolletti y San Martín, los Municipales, Papeleros y de la Fruta, el Club de Camioneros, el Centro Bahiense, la Escuela de Folclore, la agrupación Industria del Gas y el gremio de Luz y Fuerza.

Los que están al tope de la tabla de cumplidores por excelencia son el Club Cipolletti los Municipales y el Gas. La mayoría de los clubes se ubican en unas 45 hectáreas al este del acceso principal del sector.

Entre los clubes y el área de esparcimiento hay unas 60 hectáreas de tres privados, uno de cuyos laterales se halla ocupado por usurpadores, tema que se dilucidará en la justicia, se insinuó en el municipio, por tratarse de una propiedad privada. Uno de estos propietarios presentó un interesante proyecto recreativo que analiza el gobierno de la ciudad.

La municipalidad está apurando los controles y la organización de la isla porque es inminente el inicio de las obras relacionadas con la construcción del puente sobre el río Negro.

Ya se decidió su emplazamiento. Será a unos 500 metros aguas abajo de la actual balsa de la isla.

El camino de acceso desde la ruta 22, en el Alto Valle, discurrirá por la Colonia María Elvira (conocido como el camino de la «Ripiera Palito») y un tramo cruzará por el predio de San Martín.