El equipo médico que le dice sí al aborto en Cipolletti

Intervienen en tres casos no punibles por semana. Como todos los ginecólogos del hospital son objetores de conciencia, sólo se practican en los 15 centros de salud de la ciudad.

12 ago 2018 - 00:00

“Tenés un embarazo no deseado, la interrupción del embarazo es legal si...” Así comienza el texto de un enorme cartel en un centro de salud de Cipolletti comprometido con garantizar el derecho a la interrupción legal del embarazo. Una caja llena de preservativos, información y asesoramiento sobre educación sexual priman en varias salas periféricas de la ciudad que hace años trabajan sobre esta problemática. A más de tres años de la conformación del Comité de Salud Sexual, los 15 centros de salud cipoleños marcan el ritmo provincial –junto a Bariloche– en garantizar este derecho.

Una solicitud de interrupción de embarazo de una joven de Balsas Las Perlas fue la antesala para la conformación del Comité que entre otras cosas se encargó en estos años de aceitar los procesos para garantizar un derecho que en Río Negro está amparado no solo en el artículo 86 de Código Penal. También con la adhesión al protocolo nacional de la ILE y a una ley provincial que garantiza la interrupción legal cuando está en riesgo la salud en un sentido amplio.

“Fue una situación de salud integral. Era una paciente joven con un embarazo no deseado. Estaba con métodos anticonceptivos, tenía muchos niños, dificultades económicas y una mala relación de pareja con antecedentes de maltrato. Ella investigó y estaba súper informada, me obligó a investigar y tenía razón”, explica Mariana Lucero que en ese momento era jefa del departamento de atención primaria

Esa situación fue paradigmática. “No sabíamos qué hacer, no habíamos tenido ninguna consulta formal. No sabíamos cómo abordarla, no había nada armado dentro del hospital. Allí comenzamos a transitar este camino”, explica Lucero.

Finalmente el hospital le garantizó el derecho a la mujer. Ese fue el puntapié inicial.

El equipo que trabaja en el Comité sostiene que ni siquiera hubo una presentación formal sobre la Ley 4.796 que reglamenta cómo salud pública en Río Negro debe actuar ante la demanda de un aborto no punible. La ordenanza se promulgó en 2012 y allí se adhirió al Protocolo del Ministerio de Salud para la atención integral de las personas con derecho a la interrupción legal del embarazo (ILE). El escrito del ministerio que detalla sus alcances se elaboró en 2010 y se actualizó en 2015.

Detrás de los números

La demanda ha crecido notoriamente en los últimos años. Según los datos que maneja el Comité (que funciona los miércoles en el hospital viejo de 8.30 a 12), hay aproximadamente tres abortos no punibles por semana en Cipolletti. Que no solo llegan de esta localidad sino de la región. Muchas consultas son de Neuquén porque tiene otra legislación, más restrictiva. Por ejemplo en un centro de salud hay tres consultas semanales y son varias las salas que atiendan esta problemática.

La mayoría de las mujeres que consultan tienen entre 20 y 30 años y son madres. Otra característica común que señalan los miembros del Comité es “la religión”. La mayoría son mujeres con una formación religiosa.

“Siempre vienen acompañadas, la mayoría son mujeres que se cuidaban y con la idea bastante pensada. Vienen en general con una decisión tomada”, explicó Lucero.

Según la reglamentación, en los centros de salud solo se pueden intervenir hasta la semana 12. Porque en esa primera etapa de gestación el tratamiento es ambulatorio y solo se suministra una medicación.

Gratuito y seguro

De los 130 casos registrados en los últimos 10 meses solamente dos mujeres volvieron a consultar y en ningún caso hubo complicaciones graves. Sí hay muchos casos de complicaciones en mujeres que llegan con un intento de aborto clandestino. “Si no encontramos con complicaciones graves de casos de mujeres que no han sido acompañadas. Ahí sí han entrado a terapia. No cuando son acompañadas”, explicó Analía Calvo, trabajadora social, miembro del Comité.

Después de la semana 12 debe intervenir el hospital. Como todos los ginecólogos del hospital son objetores de conciencia (ver aparte) se debe derivan a otro centro de salud de la provincia. Hay dos antecedentes en estos 130 casos, una mujer fue derivada a Bariloche y otra a Roca, en ambos casos las intervenciones fueron exitosas.

“Hay una campaña para hacer de esto algo muy morboso. En realidad los abortos hasta la semana 12 los hacen las mujeres solas de forma ambulatoria”, explicó Pablo Biganzoli, médico generalista.

Los miembros del Comité ponen en debate el rol del médico. Si bien la ley está en vigencia es el profesional quien debe garantizar el derecho y eso muchas veces “parece” estar atado a la subjetividad del médico. “

“Está la ley, pero lo importante es que la mujer pueda decidir. Acá está la ley pero el que termina decidiendo muchas veces es el médico. Si está de acuerdo o no, si tiene el pañuelo o no. La decisión tiene que ser de la mujer”, detalló Biganzoli.

Autonomía es salud

La legislación con la cuenta Río Negro pone a la mujer en un lugar de saber. Cuando se pone en juego salud integral intervienen muchos factores psicosociales que son determinantes para garantizar la interrupción. “Para nosotros ese accionar es lo cotidiano. Recibimos a las pacientes, le damos las opciones y el que decide es el paciente, y la acompañamos en todo”, detalló Lucero y Biganzoli agrega: “pacientes es un término pasivo, pensamos en personas activas, pensamos que la salud está en la autonomía”.

“Hay una campaña para hacer de esto algo más morboso. En realidad los abortos hasta la semana 12 los hacen las mujeres solas de forma ambulatoria”.
Pablo Biganzoli, médico generalista
“No hemos tenido complicaciones en ningun caso. Sí las hay con mujeres que no han sido acompañadas en el proceso...”.
Analía Calvo, asistente social
“La mayoría son mujeres que se cuidaban y con la idea bastante pensada sobre todas las opciones que tienen”.
Mariana Lucero, médica generalista
En números
6
integrantes tiene el Comité de Salud Sexual. Hay médicos generalistas, psicólogos y asistentes sociales entre ellos.
22
semanas, el límite que propone el protocolo para el aborto no punible, desde de la 12 debe hacerse en un hospital.
12
semanas. La interrupción ambulatoria y que se puede garantizar desde los centros de salud es hasta el primer trimestre de gestación.
En el hospital no, en los centros de salud sí

Cipolletti tiene la particularidad de tener en el servicio de salud pública un espacio muy abierto a garantizar este derecho a la interrupción legal del embarazo y otro no. El Comité viene trabajando hace varios años en implementar un equipo que pueda articular la legislación actual. Sin embargo en el área de Ginecología todos los profesionales son objetores de conciencia. Son cinco en total, cuatro full time –hacen guardias–. Desde el año pasado, tras el emblemático caso de una joven de Fernández Oro que solicitó la interrupción del embarazo por un caso de violación y que no le fue otorgado, todos los ginecólogos firmaron la objeción.

La relación no es la mejor porque las posturas son muy encontradas. “Siempre tuvimos la intención de acercarnos al área de Ginecología, pero cuando se vulneran derechos es difícil la comunicación”, explicó Calvo. Biganzoli detalló que “nosotros no estamos en contra de la vida como quieren hacer creer. Hay una fantasía, pero lo que está en juego es la autonomía de una persona, no nuestra creencia o lo que haríamos nosotros”.

El médico generalista también se refirió al concepto de objetor de conciencia. La adhesión a ese derecho es sobre la práctica, no sobre el derecho del otro.

“Hay una confusión con respecto de esto de ser objetor de conciencia. Vos sos un trabajador de la salud, tenés que poder recibirla, acompañarla y aconsejarla de qué cosas pueden poner en peligro su vida. Eso mínimamente, vos no podés cerrarle la puerta. Tiene que poder alojar la consulta”, agrega.

Según el protocolo el hospital debe garantizar el derecho al aborto no punible hasta la semana 22 de gestación, teniendo en cuenta la recomendación de la OMS. Es decir que si llegan casos entre la 12 y la 22 deben resolverse en otros hospitales.

Tanto en Roca como en Bariloche hay ginecólogos que no son objetores de conciencia y por eso son los centros de derivación desde Cipolletti.

“Está la ley pero el que termina decidiendo muchas veces es el médico. Si está de acuerdo o no, si tiene el pañuelo o no. La decisión tiene que ser de la mujer”.
Cipolletti

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