El desarrollo turístico de San Blas en la Patagonia

21 jun 2018 - 00:00

Es indudable que la importancia turística que representa San Blas permite vislumbrar su potencialidad, en la Patagonia argentina.

Recordemos que los viajes no existían, se trataba de aventuras para muy pocos, pero la aparición de hombres como Marco Polo, el capitán Cook, el Perito Moreno, quienes enfrentando lo desconocido, abrieron nuevas rutas, lugares desconocidos se fueron transformando en verdaderos centros receptores del turismo. Y así se fueron desarrollando distintos lugares que se convirtieron en ejes del turismo.

En la Argentina lugares como San Carlos de Bariloche, San Martín de los Andes, Villa La Angostura, Puerto Madryn, Calafate, Ushuaia, paulatinamente se convirtieron en los nuevos ejes del turismo. En todos esos sitios fue llegando la actividad privada, abriendo posadas y hoteles, permitiendo con posterioridad el arribo de otros servicios esenciales para la actividad.

En el mundo existe un gran interés por descubrir, como aquellos intrépidos lo hicieron en su momento, lugares y atractivos no conocidos aún.

En 1981 Lew Price, por entonces director del Departamento de Turismo del Condado de Dade, en la Florida, afirmaba que “aunque muchas personas no lo saben, el turismo es el segundo negocio más productivo, después del petróleo”.

En la actualidad esas revelaciones pronunciadas hace treinta y siete años tienen plena vigencia.

El reconocido experto turístico argentino, Antonio Torrejón, ha manifestado hace años que “los beneficios de tipo económico han sido sin duda alguna los únicos que hasta ahora han alcanzado un mayor reconocimiento de parte de los países, pues el turismo permite activar áreas deprimidas y escasas en recursos productivos, incentivar la producción de bienes y servicios, equilibrar balanzas de pagos, redistribuir el ingreso nacional”.

Sabemos el efecto multiplicador que como actividad multisectorial el turismo permite, la generación de empleo, tanto en el propio sector como en otras áreas de la economía; y la consolidación de inversiones públicas y privadas constituyendo también beneficios cuantificables muy significativos.

Hay que ser optimistas en lo que redundara en el futuro San Blas, el reconocido centro turístico ubicado sobre el océano Atlántico, en el sur de la provincia de Buenos Aires.

Para ello se deberán fijar políticas y el desarrollo de obras para su puesta en valor, dotándolo de las necesidades para que se convierta en un centro turístico internacional, teniendo como eje primordial sus posibilidades para la pesca, de allí que se lo considere como un “paraíso para los amantes de la pesca”.

Un paso primordial que debe provenir desde el Estado provincial es la pavimentación desde el acceso de la Ruta Nacional Nº 3.

Ejemplos positivos en ese sentido se fueron dando hace casi un cuarto de siglo cuando se repavimentó el acceso desde la capital de Río Negro –Viedma– hasta el balneario El Cóndor y su prosecución hasta otras playas cercanas y el primer apostadero de lobos marinos, geográficamente ubicado a 62 kilómetros de Viedma.

Lo mismo está aconteciendo con la terminación del acceso pavimentado de casi treinta kilómetros, desde aquella misma ruta nacional, hasta Playas Doradas, cercanas a la población de Sierra Grande.

Además de la facilitación de la llegada de pescadores de la región, irá recibiendo nuevas inversiones del Estado y los privados, pudiendo constituirse en un gran centro receptivo del turismo del Mercosur.

Ese sitio permite a los pescadores disfrutar de una variedad y calidad de peces, de una asistencia técnica para el desarrollo turístico patagónico. Llevadas a cabo a través del Fondo Mixto de Cooperación Hispano-Argentino y la Secretaría de Turismo nacional, en 1997, definiendo que “en un territorio como la Patagonia, por su gran extensión y las distancias entre recursos, las inversiones en la red de comunicaciones por carretera se hacen imprescindibles”.

La especialista de la Dirección General de Turismo de Cataluña, Nuria Rosello Nadal, indicó que “los aeropuertos son, juntamente con la red de carreteras, el otro elemento básico para el desarrollo regional”.

Por ello consideramos que se debe lograr la pavimentación del casi centenar de kilómetros actualmente de ripio para acceder a San Blas, haciendo realidad lo determinado por los importantes estudios llevados a cabo por reconocidos expertos internacionales.

Además la proximidad de un aeropuerto importante, como lo es el de Viedma, posibilitaría la llegada de grupos de turistas facilitados por la intervención de empresas de viajes de la zona especializadas en receptivos. Y también se alcanzará uno de los objetivos del turismo: la facilitación del acceso a las zonas turísticas.

Simultáneamente se irán abriendo otras posibilidades para la estadía de esos visitantes en zonas cercanas, como pueden ser las playas de El Cóndor y otras, y asimismo disfrutar de las posibilidades históricas turísticas que ofrecen Carmen de Patagones y Viedma.

Siempre preservando y manteniendo el patrimonio histórico, cultural y ambiental propio.

*Licenciada y experto en Turismo

Se deberán fijar políticas y obras para su puesta en valor, para convertirlo en un centro turístico internacional, teniendo como eje su condición de “paraíso pesquero”.

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