Comprar ropa usada ya es tendencia

Una vez superados los prejuicios de ponerse lo que otro ya usó, los que realizan esta práctica con asiduidad sostienen que se pueden hallar excelentes prendas y a precios por demás económicos. En localidades cordilleranas cruzan a Chile a buscar “gangas”.

La compra y venta de artículos usados es una de las actividades económicas que más ha crecido en la última década.

En Villa La Angostura son frecuentes las ventas de garaje en las casas y desde hace tiempo funciona un local exclusivo de venta de indumentaria y artículos usados en buen estado. También algunos locales comerciales eventualmente hacen una feria de ropa usada. El público es principalmente femenino, y no es casual: el mercado de indumentaria para “ellas” es infinitamente más amplio.

Años atrás, las ferias americanas apuntaban al sector del mercado más humilde y la mayoría de las veces eran impulsadas por instituciones con fines solidarios. Ahora se siguen haciendo ferias solidarias, pero desde que la venta de “usados” puede ser negocio, todos los fines de semana se anuncia en las redes sociales alguna feria privada de compra-venta o trueque.

Las “comunidades” de Facebook son la vidriera más utilizada en la zona. Sólo de Villa La Angostura funcionan tres “comunidades” de compra-venta con más de 5.000 usuarios activos cada una. En Bariloche coexisten al menos siete, de las cuales algunas superan los 30.000 usuarios. La oferta es amplia: desde autos usados hasta venta de tartas caseras, teléfonos celulares , vajilla, servicios, electrodomésticos y ropa, mucha ropa ( nueva y usada).

De shopping a Chile

El “boom” también cruzó la frontera, al menos para los argentinos. En Osorno hay una calle (Lynch) donde abundan las ferias americanas. Pero la tienda más grande y frecuentada por los argentinos –porque acepta tarjeta de crédito y débito–, se encuentra a tres cuadras de la plaza principal. Paradójicamente, se llama Macy’s, como la famosa tienda neoyorquina.

El local tiene dos pisos y se puede encontrar de todo, desde sábanas y cubrecamas, hasta ropa de esquí en buen estado y de marca a precios muy económicos, disfraces importados, camperas técnicas, remeras de primera calidad, zapatillas, botas y buzos importados.

“Hace 15 años que trabajo en la tienda, y más o menos desde hace 10 comenzaron a venir los argentinos, pero ahora compran menos que antes. Antes venían y se llevaban bolsas y bolsas”, cuenta una de las empleadas de la tienda.

Los argentinos que llegan son principalmente de clase media. En cambio el público chileno más habitual es de menor poder adquisitivo.

“Hay que buscar

y revolver mucho, pero en Chile encontrás ropa de marca y de muy buena calidad a precios de no creer”,

cuenta Magdalena, profesional y asidua visitante de Macy’s.

Volumen de ventas fuera del mercado legal

La compra y venta de usados en el mercado informal no tiene registro y el volumen de
dinero es inconmensurable. Todo es en efectivo o trueque. Se podría trazar un paralelismo con el mercado generado por las conocidas Saladas que proliferan en el país y la venta ambulante.

Un informe de la
Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME) sobre el “mapa de la Argentina ilegal”, arrojó que en el 2015 la venta ilegal ascendió a
$ 4.396 millones de pesos. El dato corresponde a un muestreo de 454 ciudades de la Argentina , donde se encontraron 129 localidades con formatos comerciales tipo “saladitas” y 77.909 puestos ilegales.

Datos

“Hay que buscar
y revolver mucho, pero en Chile encontrás ropa de marca y de muy buena calidad a precios de no creer”,

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